Se reunieron por primera vez en Santa Lucía el miércoles 30 de agosto, en un local cedido por el Municipio Local, donde se seguirán reuniendo cada miércoles a las 19.00 horas.
Dada la gran desocupación del sector, se presentaron distintos trabajadores de la toda la región, como Santa Lucía, Canelones, 18 de Mayo, Progreso. Coincidieron en no estar representados ni representar a ningún sindicato ni sector político, sólo por su necesidad de recuperar el sustento de sus familias. Se especificó que mientras los trabajadores permanecen en el seguro de paro, Inefop brinda cursos de capacitación, pero algunos no tienen recursos para viajar porque no se dan en un mismo lugar. Los obreros de la construcción reciben unos $ 15.000 al mes en el seguro, totalmente insuficiente para una familia tipo, que en la gran mayoría son jefes de familia con hijos menores de edad y que a veces pagan de $ 8.000 a $ 10.000 de alquiler.
Valentín Mose, elegido para presidir esta comisión que comenzó a movilizarse por medio de las redes sociales, indicó: «Hay compañeros que la están pasando muy mal». Surgió por lo tanto formar una comisión de desocupados en esta zona como en Carmelo y en el departamento de Soriano, donde se logró una reunión con la Agenda del Litoral con los ejecutivos de las intendencias sobre el Río Uruguay desde Artigas hasta Colonia, que se organizaron para salir adelante.
Mose afirmó que, más allá de los proyectos de obras que se vienen, los trabajadores quieren entablar conversaciones con distintas empresas locales y el Centro Comercial para que los empleos no sean tan esporádicos, ya que sólo son tres meses y se quedan sin trabajo. También quieren ser atendidos por la Junta Departamental. Recalca que la construcción es un sector de trabajo que siempre recoge a la gente, por ejemplo, si un hombre se queda sin trabajo pide algo en una obra y maniobrando una carretilla y alcanzando un balde, ya puede ser peón o medio oficial en la construcción.
Hay una Ley, la 18.516, que persigue satisfacer con mano de obra local a peones prácticos y obreros no especializados. Esta Ley es de aplicación a cada obra o parte de ella efectuada por el Estado, los servicios descentralizados y las personas públicas no estatales, o por empresas contratadas o subcontratadas por éstos, también aplicable en cada obra o parte de ella efectuada por los Gobiernos Departamentales y los entes autónomos, cuando las mismas se ejecuten por empresas privadas contratadas o subcontratadas . Moses indica que el sorteo del que habla la Ley, que se hace en cada región, a veces se cumple pero la mayoría de la veces no.
Reafirma que debe tomarse en cuenta, no sólo el sorteo para mano de obra especializada, sino que sea para todas las categorías. Se solicita también, que se tome en cuenta a los trabajadores de más de cincuenta años, que cuando se presentan en la puerta de una obra no sean rechazados, además, por lo que pueden enseñar a los más jóvenes, indicó. La gente que tiene el poder de decidir tendría que revalorar a la construcción porque absorbe mucha mano de obra, tanto de jóvenes, padres con niños, pero también de «cincuentones», que están sin trabajo y con necesidades económicas. Agregó que muchos están jubilados por muy poco dinero o no tienen trabajo, lo que termina sobrecargando a la propia familia que tiene que ayudarlos a sobrevivir. Explicó que al ser empleos tan esporádicos, donde igual se puede estar un año sin trabajar, no tienen tantos años reconocidos en el BPS y cuando llegan a la edad de jubilarse no tienen los aportes. Otra de las cosas que se resaltó, es que en este trabajo se producen muchos lesionados. Además, cuando se termina la etapa de trabajo, siempre quedan secuelas, algunas muy serias, y casi todos con problemas en la columna vertebral, afirmó Mose. Si bien se han logrado mejoras, todavía falta avanzar en algunas leyes. Reafirma que se tiene que trabajar mucho por parte del gobierno en estas leyes, con trabajadores de la construcción accidentados, que terminan internados con consiguientes gastos para su familia, donde quedan tantos con alguna discapacidad en un país, que habla tanto de prevención. También se refirió a la capacitación que el trabajador en este sector tiene que tener por todo lo que es construcción y materiales, que cambian constantemente.
El hecho de haber formado una comisión le brinda más respaldo a esa cantidad de obreros de la construcción que están desocupados para presentarse, sea ante la Junta Departamental o la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Legisladores. Esta movida que comenzó a nivel local se está transformando en departamental, porque hay mucha gente de la construcción que está desocupada, se mencionó. Actualmente comenzaron a realizar un censo para saber realmente la gente sin trabajo que hay en el departamento. Agregó que en Santa Lucía, luego de terminado el puente y el nuevo Centro Auxiliar, que tuvieron mano de obra local, donde habían entre 300 y 350 obreros trabajando, pero después ya no se lograron más puestos.
Otra de las inquietudes que tienen estos trabajadores es la posibilidad de hacer un beneficio para las familias inundadas que podría ser el 10 en la Sede de Santa Lucía F.C., pero aun no está confirmada, si bien ya cuentan con varias colaboraciones.
Mose dio a conocer su celular 093652904 y Trabajadores Desocupados de la Construcción en Facebook, para quienes quieran informarse.
Agradeció a la Alcaldía Local, que se sensibilizó ante esta realidad, prestando un local para reunirse, ya que no están bajo ninguna estructura orgánica, sólo son trabajadores que necesitan empleo.

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