EL CLUB SOCIAL «23 DE MARZO»
CUMPLE 40 AÑOS DE VIDA
El próximo jueves 23 de marzo el Club Social «23 de marzo» cumple cuarenta años de vida, de vida fecunda y activa al servicio de la cultura, de la sociabilidad de Santa Lucía.
Pretender realizar la historia completa de esta prestigiosa entidad sería una tarea improba y llevaría un extenso espacio; solo nos limitaremos a dar sucintamente los hechos más relevantes ocurridos en estos primeros cuarenta años de una institución tan conocida entre sus similares de tierra adentro.
En sus primeros pasos tuvo como sus principales impulsores a un grupo de progresistas vecinos, comandados por aquella prestigiosa figura de don Vicente Grucci.
Su primera Comisión Directiva la integraron Don Vicente Grucci como Presidente, don Ángel Baz Robert como Secretario y los señores Haroldo Besio, Antonio Volpe. Héctor Marchissio, Ángel F. Caputi, Carlos F. García y Américo Martelletti.
A poco tiempo de iniciar su actividad el club sufrió un duro revés. En una calurosa tarde de noviembre de 1927, mientras se procedía a encerar el piso del salón principal, en el local que hoy ocupa el Liceo de Secundaria, en un descuido de la persona encargada de ese trabajo, tomó fuego el recipiente de la cera y provocó un incendio que arrasó con casi todos los muebles de la institución y destrozó el local.
Este contratiempo no hizo más que poner en evidencia la voluntad extraordinaria de los asociados, su amor por la institución, ya que al poco tiempo, con la ayuda pecuniaria de todos, se refaccionó el local, se alhajó de nuevo y volvió a la actividad, a esa institución social y cultural que ha compartido en estos cuarenta años de vida.
En el año 1954, el club inauguró la magnífica sede que actualmente ocupa, realizada mediante la colaboración invalorable del Banco Hipotecario del Uruguay, cuya presidencia ejercía en ese entonces el señor Orestes Lanza, quien dejó estampado en el Libro de Oro del Club estas hermosas palabras: «Frente al maravilloso esfuerzo de quienes entregan  a la cultura y al progreso de esta hermosa ciudad, la hermosa sede que admiramos esta noche, experimentamos la emoción patriótica de constatar lo que puede el espíritu lugareños de un núcleo de hombres y mujeres que dinamizan la vida de una ciudad en marcha. Pero debemos agregar, que al diapasón de ese esfuerzo, hay que destacar la obra de los técnicos proyectistas de esta casa, que con un excepcional y magnífica concepción arquitectónica, hacen que se cumpla con eficienacia extraordinaria los fines sociales de la institución y enriquecen el acervo edilicio de la ciudad. Orestes Lanza.
El Club «23 de Maezo» ha volcado sobre la población santalucense además de la actividad social normal en este tipo de instituciones, toda forma de cultura.
Por él han desfilado grandes hombres de letra como Francisco Villaespese, Carlos Zum Felde, Emilio Frugoni, Julio Caporale Scelta, Manuel Benavente, Elías Regules, Alfredo Lepro, Clemente Estable, Laura Cortinas, Eugenio Petit Muñoz, etc. Grandes maestros de la música y del canto como: Víctor Damiani, Aurelio Alvarez. Telémaco Morales, Hugo Balzo, Juan Fabri, Juan Vernazza, Julio Martínez Oyangúren, NIbia Mariño, Bellini, Darwin Doval, Césdar Viglietti, Ramón Ayestarán, Juanita Di Concilio, etc. Etc.
Sus salones han estado generosamente abiertos a toda expresión de arte, de la Enseñanza, etc. En ellos se dictan clases de idiomas, de bailes clásicos y españoles; se han llevado a cabo exposiciones artísticas del más lato nivel.
Rotary Club y Club de Leones, prestigiosas instituciones de nuclean un conjunto selecto de personas de Santa Lucía, se reúnen normalmente en sus salones.
Su biblioteca, una de las más voluminosas del interior del país, formada esencialmente con el aporte de sus socios, presta su invalorable concurso a la cultura de la población santalucense. En ella encuentran los estudiantes liceales y de preparatorios innumerables textos que utilizan para enriquecer sus conocimientos.
A grandes rasgos hemos querido historiar algo  sobre esta prestigiosa institución que se apresta a festejar sus 40 años de vida. Mucho nos queda por decir, en forma principal que siempre ha tenido dirigentes capaces que han sabido timonear la entidad con eficacia hasta colocarla en el más alto nivel dentro de las instituciones similares del país. Nombrarlos sería correr en el olvido de algunos de ellos y nadie se merece que se le olvide.
Saludamos alborozados a los dirigentes y asociados y formulamos fervientes votos por la prosperidad de la misma y porque siga irradiando sobre la población santalucense toda la luz de su invalorable fuerza cultural y social.

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