Adrián Silveira del Área de Patrimonio de la Dirección General de Cultura, quien ya trabajara en la recuperación de las molduras de la fachada del Centro Cultural José E. Rodó, se encuentra realizando ahora la restauración de los relieves en los basamentos de las esculturas. Las hermosas estatuas que vemos en el jardín de la casona de Rodó, actual Centro Cultural, pintadas hace décadas impidiendo hacer visibles delicados detalles de su decoración. Las esculturas representaban las cuatro estaciones, a las que ya se les realizó un lavado, luego también serán recuperadas. Lamentablemente una de ellas se perdió. 
El Área de Patrimonio está tratando de restaurar y conservar los bienes patrimoniales del departamento y quien marca los trabajos es la Arquitecta Virginia Vidal. Generalmente, también la acción del Patrimonio a lo que es más urgente en las localidades, a veces la acción de Patrimonio está abocada a costumbres o fiestas en los municipios. En este caso, en Santa Lucía, estas esculturas llevan décadas de abandono, por lo que se decidió el trabajo de restauración para que sea la propia gente, que al apreciar mejor, vaya conservando estos bienes.
Lamentablemente ha habido deterioros por el mismo abandono de tantos años, tanto por el tiempo como por actos vandálicos. Recuerda que estas obras estuvieron en el Palacio Lacueva ya hace bastante tiempo, en una actitud muy acertada. Silveira indica que al ver las antiguas fotos del Palacio Lacueva, del siglo pasado, incluso puede apreciarse la cantidad de faltantes de piezas y molduras que quedan.
Estas bonitas esculturas, de gran belleza, son de gran calidad, como así el basamento. Tienen un rico trabajo de detalles y relieves. No tienen autoría conocida, ya que como se apunta, hasta el mil novecientos estas obras no eran firmadas por sus autores. Quizás algún investigador, dado su estilo pueda saber de dónde venían y dónde puede haber esculturas similares. Están construidas en gres, que es una cerámica dura y muy resistente; datan del mil
ochocientos, mil novecientos, como mucho, indica Silveira. Estas obras ya hace muchos años que no se hacen más, lo que las hace mucho más valiosas patrimonialmente. Probablemente hayan sido traídas desde Europa por familias adineradas de aquel tiempo, que las traían a sus casonas de descanso, que acostumbraban traer cosas de calidad. Estas obras están muy bien hechas, a pesar del tiempo siempre sorprenden sus detalles, como agrega Silveira, en un período donde los parques, enjardinados y parquizados eran un motivo de deleite. 
Precisamente se reconoce que la intención del Área de Patrimonio es hacer visibles estas obras, luego del abandono de hace tantos años, por estar dañadas o sucias, y así poder recuperar la exquisitez de piezas que son como joyas de la escultura, que muchas veces las propias comunidades desconocen poseer.
Adrián Silveira es escultor de formación, indica que Uruguay ha sido y es rico en esculturas y escultores, con escuelas como la Nacional de Bellas Artes o la Pedro Figari de la UTU. Apunta, sin embargo, que lo que se ha perdido mucho, tanto a nivel patrimonial como artístico, no es la riqueza de los artistas sino la formación del público seguidor. Hace algunas décadas en nuestra sociedad estaba el hábito de apreciar lo artístico, de aprender, lo que se ha venido perdiendo porque no ha habido una puesta en valor, no ha habido un mantenimiento de la generación de públicos. Otra de las observaciones es que no se le explica a lo jóvenes que son los valores patrimoniales, se ha perdido la conexión de que se valore el arte, lo bello, el disfrute.
El trabajo que viene realizando el Área del Patrimonio de Canelones en estas esculturas, forma parte de poder ir recuperando un patrimonio valioso, antes de que estas joyas se pierdan irremediablemente por el paso del tiempo y el olvido , en ciudades como Santa Lucía, de las más antiguas del departamento y del país, reafirma Silveira.

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