Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de EL Pueblo: no tiene nada de particular. Tan sólo algo que ocurre.
Ahora no me conoces

En dónde estamos?


Ahora no me conoces de la edición anterior:
Héctor Ragni (Susana Lopez)

Stefano Dicciani
Eccehomo

He aquí el hombre
que muere
y que remuere
para que nazca
en unánime verdor
la primavera.
He aquí el hombre
que nace
y que renace
de la muerte renegrida por consenso a la sombra iluminada
a la luz del mediodía.
Este es el hombre
es la vida
es el camino . . .
¿Adónde?

Omar Adi
Flaubert
En uno de esos foros que a esta altura ya provocan indigestión, una mujer lúcida
arremetió con una frase de Flaubert que todavía repica en mi cabeza.
De tanto mirar el cielo nos terminan creciendo las alas.
Hoy mismo, debí elevarme por sobre la permanente perorata previsible de
quienes hablan sin respirar y mirar un cielo de deslumbrante celeste salpicado
de nubes. Fue por protección, no por poesía.
Y me quedé viajando con las nubes siendo parte de su deriva y de repente
también gotita de agua con vocación de lágrima que sin previo aviso, a golpe de
viento, cae y desaparece.

Minga de alas. Sólo desaparecer mientras siguen hablando y hablando.
No hay otro destino.

Alfredo Gomez
Letras en camiseta
Los amantes de los Beatles conocemos “In my Life”, de Paul y John. Habla de
recuerdos de lugares y personas, de su cariño hacia ellos y cierra dirigiéndose a
su amada para decirle que a ella la ama aún más. Una joyita romántica, sin
duda. Cuando trabajaba de maestro de educación especial en Boston, era parte
de mis tareas visitar otros salones y dar apoyo escolar a niños que lo
necesitaran. Como es natural de suponer, llevaba mi guitarra, y ocasionalmente
les enseñaba a todos alguna canción, aunque eso no era parte de mis
obligaciones. Ese fue el caso con la canción mencionada. Era una clase de tercer
grado, y la canción tuvo muy buena acogida, les gustó a todos, la aprendieron a
cantar muy bien y me pedían que llevara la guitarra cuando no lo hacía, para
cantarla una y otra vez. A los niños les gusta repetir lo que les agrada. Fue en
una de esas veces, que finalizada la canción, le pedí al grupo que me dijeran qué
les gustaba de la canción. Las respuestas fueron varias: la música, la parte tal o
cual, etc., más o menos lo esperado. Pero como también es de esperar, hubo
una respuesta que me dejó un recuerdo imborrable. Una niña, de las más
calladas, una flaquita de ojos grandes y vocecita de gorrión, llegado su turno
dijo: “A mi me gusta esta canción porque me hace pensar en todos los hogares
temporarios adoptivos en los que he vivido.” Tenía 8 o 9 años. Ahora tendrá
cerca de cuarenta. Se adueñó de esa canción para siempre en mi recuerdo, y
cada vez que la escucho, pienso en ella y en su vida. ¿La seguirá cantando, será
uno de sus recuerdos gratos?

La carpeta de Monsieur Fourcade
10 
Ya envié por correo una carta a Silvina O. Agradecí su cortesía por la suya, le
pregunté por la salud de Adolfo y de Victoria; que los abrazara en mi nombre y
que pronto nos reencontraríamos. Le conté que estaba por volver a París, para
resolver ciertos trámites en una editorial; buscando los acuerdos necesarios con
la finalidad de publicar mi nueva novela. De paso, aprovecharía la ocasión para
visitar a Julio (Cortázar) y saludarlo por su cumpleaños. Agregué algunos
párrafos y comentarios sobre dicha novela y terminé diciéndole que todavía no
había terminado de leer su libro “Cuentos completos I” pero que sí ya había
leído su cuento “Las fotografías” y entendía por qué lo querían para realizar una
película. Estando en París volví a recibir carta de Silvina O. Después de leerla
podía ver por la ventana del apartamento cómo la nieve cubría Les Champ
Elysées mientras mi habitación se llenaba con el“Oblivion” de Piazzolla.

Eduardo Mollo
La obra de Alfredo Zitarrosa

“ Con cada canto nuevo siente el que canta
Que le sube la vida por la garganta… ”
Alfredo Zitarrosa, “ La canción del cantor ”, 1968
Sarandí Cabrera
El poncho

Poesía: Sarandí Cabrera/Música: Alfredo Zitarrosa

Siendo yo niño, murió mi padre en una pelea. Valiente como el que sea, o tal vez más,

digo yo…
Y de su vida quedó,
que se quebró de raíz,
de aquel buen tiempo feliz,
cinturón, bolas preciosas,
carteras y, entre otras cosas,
un hermoso poncho gris.
Lindo poncho de verdad
que recuerdo con cariño,
y era en mis sueños de niño
imagen de quien no está.
Si existe quién lo usará,
hoy me digo, si me pierdo,
si mando un recuerdo lerdo,
poncho, por dónde andarás;
llego a pensar si serás
sólo el sueño del recuerdo.
Poncho, por qué te has perdido
en las vueltas de la vida,
como la vida perdida
de aquel varón elegido,
cuyo recuerdo encendido
quiebra la voz cimarrona
de nostálgica persona
de sien y cabeza cana,
alto el sol de la mañana,
estas décimas entona.
Otros ponchos he tenido
en la vida y la tarea,

tela fina, tela fea,
ponchos que he usado y querido.
Año tras año he vivido
andando y andando tanto,
y si afronté sin espanto
priego y dolor cual mi padre,
otro no hallé que me cuadre
como ese poncho que canto.

Canción publicada en el larga duración “ Amanecer ”, por el Sello Odeón, en
1969, en la República Argentina
Poeta, traductor, dibujante, periodista y crítico de arte uruguayo, nacido en
Rivera (capital de departamento homónimo) el 14 de septiembre de 1923, y
fallecido en Montevideo el 5 de abril de 2005. Activo y transgresor animador de
la vida cultural uruguaya durante toda la segunda mitad del siglo XX, dejó un
valioso y deslumbrante legado poético que parte de la mejor tradición de la
Vanguardia europea (concretamente, del Surrealismo) para adentrarse en la
poesía de militancia política (comprometida con los valores ideológicos de la
izquierda) y acabar recalando en la mejor tradición de la lírica libertina
universal.
Perteneció a la llamada Generación del 45,
movimiento cultural que hace referencia a una generación de autores
uruguayos, principalmente escritores de diversos géneros (aunque también
incluyó músicos y pintores) que surgieron artísticamente desde 1945 a 1950. Sus
integrantes fueron parte de un fenómeno social, político y cultural el cual tuvo
una influencia determinante en la identidad intelectual uruguaya
contemporánea. Entre los escritores que pueden ser citados
dentro de esta generación están Carlos Maggi, Manuel Flores Mora, Ángel
Rama, Emir Rodríguez Monegal, Carlos Real de Azúa, Carlos Martínez Moreno,
Domingo Bordoli, Mario Arregui, Mauricio Muller, José Pedro Díaz, Amanda
Berenguer, María Inés Silva Vila, Tola Invernizzi, Mario Benedetti, Ida Vitale,
Idea Vilariño, Líber Falco, Carlos Brandy, María de Montserrat, Juan Cunha,
Giselda Zani, y Armonía Somers.
Humanista fecundo y polifacético, dotado de un acusado sentido del humor y
una mordacidad corrosiva que le impulsó a adentrarse en los terrenos más
resbaladizos del arte y la literatura, desplegó una intensa labor en los medios
periodísticos y editoriales uruguayos, aun a pesar de haber residido en
diferentes lugares del extranjero durante largos períodos de su vida.
Dibujante dotado de una especial capacidad para la sátira, Sarandí Cabrera
publicó numerosas caricaturas en el ya citado semanario Marcha; además, dejó
estampados muchos poemas originales en diversas publicaciones culturales
uruguayas (como Aquí Poesía, Asir, Número, Graffiti, C.E.D.A., etc., y realizó
entrevistas a algunas personalidades de la vida política y cultural internacional
de la talla de Pablo Neruda, Jean Paul Sartre o Mao Tse-tung.
Fue co-fundador de la revista Removedor (Montevideo, 1945), una publicación
del Taller Torres-García, dedicada exclusivamente a las artes plásticas.
La revista Removedor, vinculada al Taller Torres García,
constituye una de las pocas publicaciones de clara reflexión moderna y
vanguardista en el contexto cultural uruguayo del siglo XX. Es además una

presencia importante en materia de ruptura y puesta en crisis de ciertos anclajes
artísticos establecidos en el Uruguay de entonces.
(Fuente: Texto extraído de www.mcnbiografias.com)

Marcia Salvioli
Dedos de otoño
1
Si faltas no hay río,
pan ni higuera.
2
Escoba sonriente,
brisa leyendo,
detrás mayo suspira .

3

Hojas secas cantando,
una cucaracha desentona,
la cometa tenaz abraza.

4
No soy mi nombre
ni mi sombra
ni mis huellas,
quizá libre decir de nube.

5

Nucas de humo transitan
por lluvia de sol,
desde sus sombras.
6
Pasos de río,
¿volveremos a encender
aquel tren de abrazos?

Ilustraron: Pablo Pose Malacrida, s/d.

Los paseos, los gorriones, el cine, los amigos. Todos vivimos en unos misterios
impenetrables para los demás. Es un modo de corporativismo como otro
cualquiera. FFG

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