Mucha gente en estos días nos han comentado mira que
te olvidaste de tal o cual persona, claro, si los pusiéramos
a todos necesitaríamos cuatro o cinco ediciones íntegras,
pero al año aún le quedan unos cuantos meses por
delante, por lo que aún tenemos unos cuantos miércoles
más para seguir. Este es el año del centenario y así lo
hemos encarado, despacio, han pasado y pasarán más
protagonistas que nos seguirán contando la historia.
Juan Amarillo presidente en 2001.
# Feliz aniversario o prefiere que le diga feliz 100 años.
// Las dos son muy buenas, pero el feliz 100 años es algo
muy especial y único.
# Usted empresarialmente tiene más de 50 años, por lo
que sabe qué se siente, cómo se viven.
// Totalmente, es lindo y a la vez poderlo festejar sería lo
mejor, pero en este momento por el que se pasa por una
emergencia sanitaria debido a la pandemia, no se puede
hacer nada.
# ¿Qué ha significado Wanderers para usted?
// Ha sido muy importante, a pesar que yo no era de acá,
vine siendo muy joven desde Paso de los Toros, me
instalé pegado a la sede de Wanderers, que estaba en

este lugar que estamos ahora, la fábrica de pastas,
Hicimos mucha amistad con directivos y jugadores de la
época, tuve mucho contacto y terminamos comprando lo
que en ese momento era la sede de Wanderers. A mi me
gustaba el futbol, iba a la cancha, incluso mi suegro era
dirigente del club, Román Gago, entonces estaba muy
vinculado con toda la gente.
Recuerdo que en los 50 años del club se hizo una muy
linda fiesta, ya en su nueva sede social, se disfrutó, se
pasó bien. Es lindo por lo menos estar en esas
oportunidades, son únicas, imborrables de la memoria.
# Siempre se dice que los hombres pasan y las
instituciones quedan, lo lindo es cuando esos hombres
dejan cosas hechas con la mirada puesta en el futuro,
ustedes le dieron el último gran empujón al gimnasio que
otros habían comenzado y avanzado en etapas, pero
además, lo pusieron en funcionamiento, se puede decir
que hoy es la joyita de Wanderers.
// Nosotros, digo la Comisión, entramos con la idea de
terminar, de reparar y poner el funcionamiento esa mole
que estaba ahí sin prestar ningún servicio, era como el
lujo de la miseria, se logro ese objetivo. Y el otro tema era
sacar al cuadro Campeón, nos quedamos en la orilla en el
2000, pero en el 2001 yo era el presidente, en ese
entonces bajo la conducción de José García y con una
base muy importante de jugadores de la casa, se logra

ganar el Campeonato. En esa Comisión se trabajaba muy
parejo. Juan Ferrero que había presidente años
anteriores, Juan Trejo, Rodríguez, Fuentes, otros
compañeros que se me escapan los nombres ahora, pero
todos trabajaron a la par, ahí no había cargos a la hora de
hacer algo.
# También formaron las escuelas juveniles de basquetbol
con Rebellato primero y Ferreira después.
// También se hicieron reparaciones importantes en la
sede, se puso el tenido Olímpico en la cancha, antes eran
7 hebras de alambre, reglamentarias por supuesto, pero
las exigencias ya eran otras. Ahí colaboro la Intendencia
Municipal de Canelones. El club también hizo un esfuerzo
grande, y otros organismos, pero hoy por suerte lo
disfrutan las nuevas generaciones, ese es el gran fin de
cada obra.
También sucesivas comisiones han seguido trabajando,
las obras están a la vista.
Por suerte logramos formar las escuelas de básquetbol,
anduvo muy bien, movió mucha gente, pero después, por
distintas circunstancias, no se pudo seguir.
# ¿Qué mensaje le daría a la savia nueva que está ahí
pidiendo cancha?
// Que es muy importante saber conducir una institución
administrativamente, hay que ser prolijo, estar siempre

arriba de los números para saber qué y cuándo se puede
hacer o apostar a algo. Por ejemplo, recuerdo que en
aquel momento colocamos algunos jugadores en equipos
de Montevideo, Pablo Sebastián Rodríguez a Nacional, el
arquero Fernando González a Peñarol, los equipos a
donde fueron no nos fallaron, porque se estuvo atento
siempre y las cosas se hicieron con prolijidad. Sabemos
que no es fácil, nosotros contamos con la invalorable
colaboración y consejos de Elbio Briano, que fueron muy
importantes para la Comisión. Después, a la hora de
apostar deportivamente también hay que ser muy prolijo
para no gastar mal, no descuidar la institución, todo lleva
trabajo, pero se pueden lograr cosas muy importantes.
Wanderers ha dado muestra de ello en más de una
oportunidad.

José Fontangordo, expresidente, pero en Wanderers
trabajó en varias áreas, hoy integra el Tribunal de Penas
de la Liga Departamental de Fútbol de Canelones
# Bohemio desde la cuna.
// Más allá de la pandemia y de que todos quisiéramos
que esto se festejara de otra manera, en caso siempre
trato de ser un poco recatado por mi condición de
integrante del Tribunal de Penas, pero esta es una

ocasión especial y es muy difícil para alguien como yo que
nació dentro de Wanderers, no expresar sus emociones.
# ¿Por dónde pasan las emociones?
// Cuando me nombran la palabra Wanderers se me
vienen un montón de recuerdos. Hablaba hace unos días
con compañeros que tengo tan cerca los recueros de la
niñez, de haber visto parte de aquel Tri Campeonato del
año 71 al 73, en la cual hay una anécdota muy jugosa, que
parecía como una profecía de mi padre pero siempre se
terminaba dando. Papá me decía cuando terminaba el
primer tiempo y Wanderers no iba ganando y el
“Chupete” Hernández no había hecho ningún gol, me
decía, vamos atrás del arco y vemos los goles del
“Chupete”. Íbamos detrás del arco y veíamos los goles del
“Chupete”. Eso es uno de los recuerdos más frescos y
lindos que tengo de esa infancia bohemia, pero era una
profecía que siempre se cumplía.
Uno se crió en el club, ver a los jugadores luego del
partido o las prácticas, a la confitería de mi padre a
merendar. Además, con esa generación hay una cuestión
afectiva maravillosa, porque nos seguimos comunicando
con muchos de ellos más allá del tiempo transcurrido, con
Figueredo, Agrasso, Sánchez, Hernández, Moreira,
Albarracín, prácticamente todos generaron una hermosa
vinculación afectiva y en vida todos los años visitaban a
mi padre y hacían una comida anual para recordar

aquellos hermosos momentos, y también se ha seguido
haciendo conmigo. Son recuerdos que realmente me
llenan de alegría, de orgullo. Esa gente ha generado un
sentimiento que quizás hay mucho de la ciudad que
también lo han generado, capaz que hay otros de
Wanderers que han jugado y no lo han generado, por eso
creo que Wanderers es un sentimiento.
# ¿Que era Wanderers para tu padre, para el “Rolo”
Fontangordo?
// Mi padre nunca quiso integrar la comisiones directivas,
sí lo hizo tan solo en una, en un momento por el cual el
club estaba acéfalo directrizmente, pero sí normalmente
él aparecía formando directivas cuando la Comisión había
tenido algún inconveniente y había que formar un grupo
de apoyo y él siempre estaba. En un par de ocasiones
dirigió también, cuando hubo algún problema con los
técnicos de turno, no le gustaba figurar, pero para que
veas lo que significaba Wanderers para mi padre, en
algunos momentos en mi casa le decían por qué no
compras una casa en la playa, y mi padre siempre estaba
un poco con eso, darle el gusto a la familia, pero en
realidad él decía, si por mi fuera (la casa la hacía en la
cancha de Wanderers). Digamos que algo parecido, pero
él siempre decía que había tres cosas que le gustaban,
trabajar, trabajar e ir a ver a Wanderers, esa fue su vida
básicamente, su filosofía de vida, ahí te expresa todo el

sentimiento que el “Rolo” Fontangordo. mi padre, tenía
por Wanderers.

Román Gago, integró la Comisión Directiva del
cincuentenario, ejerció la presidencia en el 72 y varias
comisiones más, además fue una de las personas que
influenció en forma para la venta de la sede que estaba
frente a la Plaza en su momento, que con ese dinero se
compra donde ha estado emplazada en los últimos
cincuenta años.
# Se vienen 100 años de Wanderers. ¿Qué ha significado
en su vida?
// Ha significado gran parte de mi vida, desde muy chico
iba a la cancha, ahí estaba el “Teniente” Robino, que era
el canchero. Íbamos a que nos dejaran jugar a la pelota,
éramos unos cuantos jóvenes, entre otros iban también el
“Pajita”, Ramón Legnani, el “Yiyo” Abril. A cambio,
muchas veces se pusieron las redes y marcó la cancha
como devolución, estamos hablando de la década del 40.
Después, jugué algún partido en Reserva, pero poco, no
era lo mío realmente. Donde sí jugué bastante fue en el
Básquetbol de Wanderers, fuimos Campeones, había un

gran equipo. Mi vida siempre estuvo vinculada a
Wanderers.
# Usted integra la Comisión Directiva del Cincuentenario a
principios de la década del 70.
// La primera Comisión que integré fue en la presidencia
de Ramiro Pérez Fernández, actué como vocal, después
siempre quedé ligado y estuve ahí a la orden.
Cuando Wanderers cumple los 50 años en 1971
integramos la Comisión que presidía Audemar
Hernández, fui uno de los organizadores de los festejos,
nos repartimos las tareas, hicimos un salón prefabricado
en el patio con chapas, tablas, porque la sede no daba, y
fue mucha gente la que nos acompañó, por suerte.
Ahí comienza a surgir el tema del Gimnasio, también con
presidencia de Audemar Hernández. Colaboramos ahí, me
dediqué a hacer una colecta grande para tratar de armar
el cuadro, mucha gente colaboró en ese entonces y se
armó ese famosísimo equipo que ganó el Tri
Campeonato. Aparte del espectáculo que brindaba,
recuerdo que venía gente de todos lados a ver a
Wanderers, no sólo de acá, daba gusto verlos jugar, pero
yo soy presidente en el 72 y 73.
# ¿En esa época se vendió la sede que estaba frente a la
plaza?

// El terreno ya Abel Berti lo había rematado para
Wanderers, ahí comienza a hacerse la cimentación de lo
que es hoy el Gimnasio a fines del 71, pero antes de esa
fecha se vendió la vieja sede, que estaba frente a la plaza
en ese momento y se compró la esquina de Brasil y Tajes,
donde está actualmente. El cincuentenario se festejo ahí.
# ¿Cuánto hace que no va por el Parque Marcelino
Briano?
// Hace un buen tiempo, pero estamos al tanto de las
obras que se están realizando, hemos visto fotos en las
redes sociales y estamos informados por El Pueblo, la
gente también nos comenta. Cuando la situación sanitaria
mejore pensamos ir por ahí. Voy poco al fútbol porque ya
tenemos unos cuantos años encima, andamos bien, pero
nos cuidamos y más ahora. Wanderers es una institución
grande, ha crecido, uno la lleva en el corazón, pensamos
que estos 100 años no han sido en vano, una institución
que siempre ha ido adelante, ha estado siempre ahí con
el fútbol, que es un deporte importante porque ayuda a
tener mejor salud, la prueba la ha dado la cantidad de
jugadores que han surgido al profesionalismo, hoy mismo
hay varios chiquilines en equipos capitalinos que han
salido del semillero del club e incluso han llegado a jugar
en el exterior. Es una institución prestigiosa.

Alejandro Merlo el presidente de Wanderers en los 100
años, algo que es mucho decir, indudablemente, es su
segundo período, se ganó el Campeonato Eduardo
Martínez Monegal en el 2015, se logró el Vice
Campeonato del Interior en el 2016 en su primer período,
y en actual, los socios, los hinchas y muchos
colaboradores le han brindado una enorme mano, a raíz
de ello se ha realizado una gran transformación en el
Parque Marcelino Briano.
# Hoy comienzan el camino hacia los 101 años, felicidades
por estos primeros 100.
// Estamos muy emocionados, tenemos que llegar a los
100 años sin festejos debido a la pandemia, pero los 100,
como diría los muchachos, ya están en casa, son parte de
la inmensa historia que Wanderers ha logrado escribir a
través del tiempo.
Como presidente en los 100 años de Wanderers significa
un enorme orgullo, ser uno de los 25, 28 o 30 personas
que han presidido a Wanderers a lo largo de su historia y
con la trayectoria desde niño en el club, que la vivimos
desde que se encontraba su sede frente a la plaza, como
acá con el “Flaco” Lambreche, el “Nono” Spotti, Roberto
ahora y una enormidad de wanderistas que han pasado y
nos vieron crecer acá dentro. Jugar en el club es muy
emocionante recordar muchos de esos momentos, para
nuestra familia. Para nosotros en lo personal, es algo muy

importante por la responsabilidad que significa estar en
Wanderers en este momento y siempre.
Pero la mayoría de sus dirigentes a través de su recorrido
han venido desde niños a la institución, amigos que
vinieron al pueblo se han involucrados con el club, han
trabajado y aprendido a quererlo y no se van más.
En cuanto al futuro Wanderers, este es un año al que
uno apuesta a que se dé el recambio. Wanderers
está unido como nunca, está comprobado, todo lo
que se ha hecho el año pasado y en este año es una
clara muestra de ello, ya ahora Wanderers es uno
solo, no hay más rivalidades, entendimos todos
cómo es la cosa, hasta yo me pongo en el tema,
Wanderers ha comenzado desde hace un tiempo a
caminar por una misma senda, entonces aspiro a que
hay un recambio, que los jóvenes se hagan un poco
cargo de las institución y nosotros los veteranos
darles una mano cuando lo necesiten. Creo que el
cambio ya se empieza a dar en el club, hay mucha
gente joven trabajando, lo que se ha venido
haciendo en los últimos tiempos es gracias a esa
mano joven que el club tiene y va a contar por
muchos años con ella.
Queremos agradecer a los clubes que han saludado a
Wanderers en este momento tan significativo para la
institución, en especial a Santa Lucía Fútbol Club, nuestro

vecino de la ciudad, con el cual creo hemos dejado muy
en alto los prestigios del fútbol santalucense y también al
Club Atlético Libertad de Canelones, ambas instituciones
aunque sea por unos minutos se han acercado a la casa
de Wanderers a saludarnos.

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