Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de El Pueblo, queríamos ser el hombre que sabía demasiado y apenas somos la ventana indiscreta.
Ahora no me conoces
Grupo de familia

Ahora no me conoces edición anterior
Zoilo Lucas Saldombide, Carlos Gerardo Pérez y Alberto Dumas Rodríguez (José Pepe
Torres)
Omar Adi
BULTOS QUE SE MENEAN.
Guía de fantasmas de mi pueblo.

Amalia de la Vega
El rancho de la tía pilar.
El rancho de Amalia está en Continuación Ecuador (hoy Benito Nardone)
pasando la vía rumbo a la picada de arena fina.
Algunos viejos boteros han sido encantados por una melodiosa voz que los que
no chapan nada de la poesía del asunto califican de un canto de sirena
abrojalera. Porque estamos en medio del barrio El Abrojal.
Por qué razón la tía Pilar tenía un rancho por estas tierras, no lo sabemos y tal
vez sea mejor no saberlo para que tenga solidez el misterio, que misterio
deshecho por la evidencia es muy triste.
En las tardecitas claras una forma difusa a la cual es difícil adivinarle sábana, se
acuclilla a la sombra de un paraíso. Si se aguza el oído puede escucharse el
silencio de los pájaros que escuchan respetuosos.
Mate amargo que naciste…
Para Mercedes Sosa, Amalia fue “Gardel hecho mujer”; para Zitarrosa era una
referencia ineludible.
Pasa a veces Amalia en bicicleta con su chismosa rumbo al almacén. Tímida y
humilde como fue siempre, tararea para sus adentros, temerosa de que la
escuchen, la identifiquen y la aplaudan.
El vozarrón de Paco Espínola decía siempre, al tiempo de quitarse el pucho:
-A mí me gusta Stravinsky y Amalia de la Vega.
Y Amalia baja la cabeza, avergonzada.
Alfredo Gomez
Letras en camiseta
Amores dulces

Eran épocas difíciles para los jóvenes amantes. Regía el catolicismo, virginidad,
castidad, (para los solteros, claro). Dormir juntos en la casa de los padres, era
pecado. El sexo era de parado en algún zaguán, en un baldío, entre los árboles
del parque o en la playa.
No sé cómo habría hecho, pero Juan tenía las llaves del taller. Ella tenía 16 años
y él un poco menos.
“Yo voy primero, entro sin prender las luces ni hacer ruido, dejo la puerta sin
llave para que a la llegada ella pueda entrar.Hay una cama en un rincón,
detrás de las gomas usadas. Siempre muevo las mantas por si hubiera alguna
rata o araña escondida. La primera vez fue raro, la oscuridad, los olores del
taller, nos daba miedo a los dos. Pero ahora es distinto. Llevo chocolate, y
mientras hacemos el amor lo chupamos uno en cada extremo. Deberías probar a
hacerlo.”
Sería verdad o no, pero le creíamos, casi que le creo aún cincuenta años
después.
Félix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Lee de Forest
Nuevos inventos frustrados y curso de posgraduado
Después de la muerte de su padre, Lee sintió que aumentaba su
responsabilidad familiar porque al ser el hijo varón de más edad se consideraba
jefe de familia. Por eso al terminar su último curso en Yale salió a buscar trabajo
durante las vacaciones de verano pero no lo consiguió ni en Nueva Haven ni en
sus alrededores y ni siquiera en la universidad. Para calmar su ansiedad se
dedicó de nuevo a probar algún tipo de invención que tuviera aplicación
comercial. Un día pasó frente a un comercio que vendía bicicletas y concibió la
idea de crear un mecanismo de transmisión hidráulica que eliminara el uso de la
cadena y, a su vez, aumentara la velocidad del vehículo con un más fuerte
pedaleo del ciclista. Luego lo mandó a tres compañías fabricantes de bicicletas
pero en todas fue rechazado.
En vista del fracaso del nuevo proyecto volvió a los estudios sobre la
teoría eléctrica, haciendo hincapié en los libros que hablaban sobre los trabajos
de Tesla. Cuando llegó setiembre se volcó con ímpetu a los estudios de
posgraduado: bajo la supervisión de sus profesores se abocó a la determinación
del coeficiente de temperatura de los acumuladores, aprendió a usar el
galvanómetro y otros instrumentos y realizó intrincados gráficos de corriente y
voltaje.
Para comprender mejor los fenómenos electromagnéticos tenía que
profundizar sus conocimientos de matemáticas por lo cual agregó a sus lecturas
los trabajos del profesor y físico Josiah Willard Gibbs con quién también
entabló una amistad. Gibbs, quien era profesor en Yale, lo alentó para que
continuara su postgrado y prosiguiera sus lecturas sobre ondas
electromagnéticas.
En junio de 1897 Lee concibió la idea de visitar al propio Nikola Tesla
para pedirle trabajo como ayudante en su laboratorio; de manera que tomó un
tren a Nueva York y se dirigió al laboratorio del científico situado en la calle
Houston; allí lo atendió Tesla personalmente. Lee se presentó como un
estudiante de la universidad de Yale que estaba abocado al estudio de las ondas
electromagnéticas y era un admirador de su obra. También le manifestó que
necesitaba trabajo y se ofreció como ayudante durante el verano. Tesla le
preguntó si conocía a Gibbs. Luego de la respuesta afirmativa del estudiante,
hablaron sobre la importancia del trabajo experimental con ondas
electromagnéticas y también lo alentó para que prosiguiera sus estudios sobre
este tema. Pero con respecto al pedido de trabajo el serbio le explicó que no
estaba en condiciones de contratarlo:
“Creo que usted promete mucho, señor de Forest –dijo-. Me gustaría
realmente tenerlo trabajando conmigo, pero no puedo en este momento tomar
un ayudante más. Quizás algún día la situación económica me lo permita; ahora
no.” _
Rosina More
I

La ventana está viva del otro lado del vidrio.
Una maravilla que sea vidrio y no reja.
La mariposa sobre la flor y su aleteo en mí.
La ventana y yo somos la misma foto.
II
Estoy sentada sobre una hoja verde muy azul del jazmín. Te pienso y llegas con
la fragancia de la flor. El sol tiñe nuestras bocas, el beso desciende por el
caracol.
Abro los ojos
El jazmín me mira.
El Maestro Enrique Ilera
El vecino del fondo debe ir al peluquero
En uno de los últimos cuartos de la pensión infestado de moscas durante el dìa y
atormentándolo los mosquitos en horas se la noche, vive desde principio de los
tiempos aquel inquilino de aspecto desapacible, groseros modales y a quien se le
tiene visto por varias generaciones.
Dicen las malas lenguas, que es un ex recluso al que se le empleaba en la perrera
municipal por su desapego a todo lo que fuera vida. Pero también se dice de él
que cuando el tiempo estaba tormentoso, se especializaba en amasar unas tortas
fritas muy bien preparadas y con la caprichosa forma que el demandante le
encargara.
En épocas remotas, cuando el vecino de uno de los cuartos del fondo de la
pensión era más visible, otro inquilino, le encargó tres tortas fritas .
A saber:
Una con forma de jeroglífico, otra parecida a un criptograma y la última lo más
parecida a un acertijo.
El vecino del fondo, y a pesar de los insectos, dejó tan satisfecho a su cliente,
que obtuvo como reconocimiento a su artesanía, un poco de tabaco como para
armarse más o menos dos cigarros y un frasco con tres o cuatro cucharadas de
jarabe para la tos.
Y fue después de estos acontecimientos que no se le volvió a ver.
Hasta que un día, después de tener la pensión muchos caseros, resolvieron unos
últimos interesarse por el ladino inquilino para ver que le sucedía, ya que nunca
estaba visible. O por lo menos saber si estaba vivo o muerto, porque en los
meses en que no se lo viera se habían convertido en años, los años en década, las
décadas en siglos.
Se llamó a la puerta con discreción y se aguardó. Nada.
Se volvió a insistir varias veces y cuando ya se lo había dado por muerto…el
escurridizo inquilino abrió la puerta.
- Debe ir al peluquero, le dijeron sin pausa alguna.
El aludido en cuestión, repuso: - Tengo todas las intenciones de hacerlo lo que pasa es que me quedé
dormido por un rato.
Dicho lo cual se puso en camino.
Pero cuando ya estaba a tres cuadras de la pensión la punta de sus pelos y de sus
barbas aún permanecían en su cuarto sin ninguna señal de movimiento.
Eduardo Mollo
La obra de Zitarrosa ( e )
Segunda Parte
Milonga en do

Letra: Alfredo Zitarrosa Música: Yamandú Palacios
Milonga mi compañera que me comprendes,
Que me proteges, y me abrigas
Frazada del pobre hombre que siente frío,
Y no se queja, ya no se queja…
“Milonga de pelo largo”, Gastón Ciarlo ( Dino )
Milonga en do, canto menor,
cuántas canciones nacieron con tu emoción;
dulce milonga enamorada de todos,
como una planta crece en la garganta;
nace tu flor sin color en cualquier corazón
-perfume de otra canción-.
Toca mi amor, tu suave flor
crecida en la quinta cuerda, milonga en do,
ronco silencio en el bordón que no llora;
¿quién de nosotros no sabe del otro?;
milonga para cantar y saber esperar,
nacida en cualquier lugar.
Canción de ayer, voz de mujer,
hoy, como entonces, sirena llamándome,
camino abierto desde siempre y no acaba,
lleno de voces como una guitarra:
mi pueblo es una canción transida de dolor
templando un tono mayor.
Toca mi amor, tu suave flor
crecida en la quinta cuerda, milonga en do,
ronco silencio en el bordón que no llora;
¿quién de nosotros no sabe del otro?;
milonga para cantar y saber esperar,
nacida en cualquier lugar.
milonga para cantar y saber esperar,
nacida en cualquier lugar
Mi pueblo es una canción transida de dolor
templando un tono mayor.
“Milonga en do”, aparece por primera vez, en el surco 3 del Lado B del LP
“Zitarrosa 74”, editado por el Sello Microfón, en 1974 en Argentina.
Breve noticia biográfica: Yamandú Palacios Pintos, nació el 28 de abril de
1940, en Montevideo, en el barrio Cordón, y falleció el 6 de enero del presente
2021, a la edad de 80 años.
Integrante del movimiento en los años 70 que dió lugar a lo que sería
el Canto Popular, Yamandú Palacios inmortalizó canciones como «Coplas al
Compadre Juan Miguel», en un época donde mediante la canción se logró
denunciar las duras condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores rurales.
Es contemporáneo de Zitarrosa, Viglietti, Los Olimareños y tantos
otros, que como ellos, se comprometió social y artísticamente a mediados de la
década de 1960. Destacado intérprete y guitarrista, de voz grave y sonido
propio. Es, aún hoy, de los principales cantores “políticos” uruguayos.
En 1957 comenzó a estudiar guitarra con Óscar Calleja. En 1963
comenzó como solista. Desde el ’64 se hizo conocido y compartió espectáculos
con Mercedes Sosa, Isabel y Ángel Parra, Jorge Cafrune, Horacio Guarany, Los
Chalchaleros, Los Fronterizos, etc. En 1966 grabó por primera vez como
guitarrista acompañante de Zitarrosa. Al año siguiente viajó a Cuba integrando
la delegación uruguaya para participar del Festival de la Canción Protesta. En el
’68 grabó su primer LP “Basta ya”. En 1973 viajó, junto a Manuel Capella, Carlos
Benavides y Leticia a Alemania Oriental, Polonia y la Unión Soviética (al
Festival de la Juventud).
En el ’75 le tocó exiliarse, residiendo alternativamente entre España
e Italia. En Europa actuó para la televisión y recorrió diversos escenarios. En el
’84 regresó a Uruguay, retomando la actividad de conciertos y grabaciones. Por
fines de los ’90 condujo el programa televisivo “Entre Tangos y Milongas”, que
se emitía para cuarenta canales por la Cadena Prisma Visión. Fue un activo
militante por el Movimiento 26 de Marzo.
Eran asiduas sus actuaciones en la “Fonoplatea Gustavo Nocetti” de
CX 36, hasta que se alejó de esa línea política. Durante la última década actuó
más en Argentina que aquí. En 2009 le otorgaron el Morosoli de Plata.(
Extraído de “Canto Popular. Historia y referentes”, Hamid Nazabay. (Ed. Cruz
del sur, 2013 )
Era un destacado intérprete y guitarrista, de voz grave y sonido
propio. Su vínculo con Alfredo Zitarrosa comienza en 1966, cuando grabó por
primera vez, pero como guitarrista acompañante en el primer LP de Zitarrosa,
“Canta Zitarrosa” ( Sello Tonal, Uruguay ) (EcuRed)
De su extensa discografía, podemos destacar a modo de ejemplo,
algunas cosas interesantes: la autoría de música y letra de la canción “Canto al
Che”, de su primer disco “Basta ya” ( 1967 ), lamentablemente olvidada; en su
segundo disco “Canta Yamandú Palacios” ( 1969 ), se pone de manifiesto su
talento: 6 de diez surcos, le pertenecen en letra y música; en su tercer LP, “Poeta
al sur” ( 1973 ), todas las letras pertenecen a Ignacio Suárez y todas las músicas
son de Palacios; en su cuarto LP, introduce un tema del extraordinario músico
francés George Brassens “Pauvre Martin” ( Pobre Martín; y su último LP
“Guitarras hermanas” , es un disco doble compartido con su hermano Leonardo
Palacios 2011).

Ilustraciones: El Bosco, s/d.
Si no mostramos carácter no hubiéramos ganado nada de todo lo que ganamos
en la historia. En 1950 ganamos así. Todos los triunfos fueron en base al temple
y al estado anímico de los jugadores uruguayos. RM

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