;Perseveranza y lavoro
Esta institución fundada hace 140 años aun habla de perseverancia y
trabajo, herencia de emigrantes italianos que comenzaron a llegar a
Uruguay en 1840 hasta los años sesenta.
Desde aquella época, la cultura uruguaya se emparentó para siempre con
la cultura italiana aun perceptibles en costumbres y tradiciones.
Pero la Sociedad Italiana de Santa Lucía fue tomando un sitial que
trascendió un solo origen; la institución ha seguido representando a la
familias de una comunidad apostando al necesario intercambio social y
cultural entre vecinos.
Esos son los planteamientos de su comisión directiva encabezada por Jorge
Lamela, Marita Divenuto en la vicepresidencia , Ana Berti en la tesorería
y Elia Calvetti en secretaría, con quien dialogamos .
-Luego de un año con actividades prácticamente paralizadas por la
pandemia. la Sociedad Italiana en este 2021 recomenzó algunas clases.
Si, las actividades de la Italiana comenzaron el 1º de febrero con todos los
protocolos pertinentes del Ministerio de Salud Pública, como ya estaba
estipulado el año pasado, con todos los cuidados, alcohol rectificado,
alcohol en gel, alfombras sanitizantes, el uso de tapaboca. Cada profesor
tiene protocolo especial de su grupo, está todo muy controlado, por suerte
no hubo ningún caso positivo de contagio el año pasado. Comenzaron las
clases de zumba, las clases de yoga y taekwondo. Para el mes que viene se
estarían sumando otras clases, en cuanto al coro, como se sabe hasta nuevo
aviso no se podrá comenzar. Los cursos de italiano, el año pasado tampoco
se pudo empezar en abril como se proyectaba, por la llegada de la
pandemia en marzo. Se irá viendo cómo va funcionando todo para ver si se
puede hacer la reapertura de estos cursos. La gente está ansiosa por
integrarse, por ejemplo para idioma italiano habían dos grupos, uno más
avanzado, otro que recién había empezado, una experiencia muy buena,
había mucho interés y se extraña.
Además, quedó paralizada toda la parte social que se había logrado
recuperar luego de muchos años, hacíamos almuerzos y la gente se venía
sumando bien. Teníamos otros proyectos vinculados con las actividades
culturales y también sociales, además era una forma de contribuir a
mantener la institución.
-La nueva Comisión Directiva de la Sociedad Italiana encontró varios
problemas al asumir y se planteó organizar y recuperar la institución.
Se trabajó mucho. Cuando tomamos en abril del 2018 habían cosas que se
tenían que arreglar, por ejemplo la exoneración de la contribución , un
trámite que había que hacerlo todos los años, pero no se había realizado.

Se tuvieron que hacer certificaciones notariales para presentarla al
Municipio de Santa Lucía para la exoneración del inmueble, lo que se tiene
que hacer todos los años en octubre.
Después, el tema de los panteones por el que tanto preguntan los socios. Se
pagó la deuda del panteón grande, que era una suma de dinero importante,
para el chico vamos a ver si ahora hacemos convenio. Pero el panteón
grande sigue clausurado, está en muy mal estado, por lo que hay que hacer
reparaciones y no se puede comenzar con la albañilería hasta que no se
hagan el total de las reducciones. Hubo que hacer una publicación local
en Semanario El Pueblo y otra publicación en el Diario Oficial. Ahora se
hace el trámite ante la Dirección de Necrópolis, pero es la Sociedad
Italiana la que tiene que hacerse cargo de esas reducciones porque no se
han acercado familiares. A pesar de las respectivas publicaciones, nadie se
ha acercado. Después de realizadas todas las reducciones se reparará como
se pueda, porque los ingresos que hay son muy acotados.
-Mantener una institución ya es difícil, más tratándose de una estructura
grande y tan añosa.
Tenemos un presupuesto importante, siempre hay cosas y más tratándose
de un inmueble tan antiguo, los gastos fijos, sueldo de la funcionaria, BPS,
seguro como lo manda la ley, cosas que se van rompiendo, todo lo que se
paga con el ingreso de los socios que han mermado. Se logró con mucho
esfuerzo terminar de pagar un convenio en el BPS por una deuda que tenia
la institución.
Hace algo más de un año se arreglaron los techos, fue una reparación
importante, porque se llovía todo el salón grande. Se cambió una de las
hojas de la puerta antigua, que es muy costosa, la de la sala de sesiones que
da al patio, que estaba para caerse, cuando podamos se hará la otra hoja.
También, en la batería de baño de los hombres se cambiaron las tazas
antiguas por waters, que son los que están habilitados, y se clausuraron los
antiguos del patio, por caños averiados que mojaban las paredes, además
rotura de caños, pérdidas de agua. Se puso una canilla en el patio, la que se
había cerrado y que tanto se necesita. Estos gastos en plomería también
fueron importantes, se compraron bomberitos que no habían y también
una cocina nueva, se hicieron reparaciones en el piso porque había
baldosas partidas en el patio, salones y en los escalones. La idea es poder
pintar, pero todo es dinero, a medida que se pueda se seguirá trabajando.
– Es decir que pese al poco tiempo con tanto para hacer y en tiempos
difíciles, esta comisión ha venido funcionando muy bien.
Realmente hay mucho apoyo entre unos y otros. Ahora, en este momento,
a lo que estamos más abocados a todo, somos nosotros cuatro. Ana lleva la
tesorería de forma minuciosa, muy ordenada, al igual que Jorge, gran
luchador junto a Marita. En realidad el equipo funciona muy bie,n eso es
muy importante, antes teníamos reuniones presenciales pero ahora lo

hacemos por WhatsApp o por Zoom, estamos remando y hemos tenido
respuesta de la gente que nos ha apoyado. Les pedimos que se acerquen a
la Sociedad Italiana, es una institución que no es sólo de los descendientes,
de los inmigrantes italianos, sino que es de Santa Lucía, es parte de nuestro
pueblo, parte de nuestro patrimonio. La idea es que la gente se asocie para
seguir sumando.
La cuota está en $100; pueden ir a la institución de lunes a viernes de
16.00 a 19.00 horas donde está Dinora , muy buena funcionaria, una
luchadora muy responsable y cuidadosa con esto de la pandemia.
Los socios igual siguen estables, pero por la situación difícil, algunos se
han borrado; también tenemos un cobrador muy constante y organizado.
Estamos muy agradecidos con toda la gente que está colaborando para la
institución y que tiene la mejor actitud, como El Pueblo que no nos cobró
las publicaciones.
– De cualquier forma es admirable que se haya logrado mantener esta
institución para cuando pueda recomenzarse las actividades de una u otra
manera.
No ha sido fácil, hubo meses que nos resultaba difícil llegar a juntar el
dinero para pagar los gastos y en la que se tuvo que enviar al seguro de
paro a nuestra funcionaria.
Hay que ver qué es lo que va a pasar, cómo se va a seguir. Por ejemplo, el
Ibirapitá sigue pagando su cuota mensual, si bien no es mucho como lo
hacen todos los profesores porque estamos utilizando la institución. En el
Ibirapitá fuimos sólo el primer día de marzo del año pasado y no nos
reunimos más, aun no lo hemos hecho porque somos gente muy mayor.
Este año veremos qué hacemos, si nos reunimos en grupos chicos, porque
en realidad la gente lo necesita emocionalmente, estamos muy encerrados
por lo que pienso se buscará la forma de volver a integrarnos.
Considero que la Sociedad Italiana también es nuestra casa, por eso vale el
esfuerzo y por eso la tenemos cuidada y disponible para cuando esto
cambie.
Y.S.

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