Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

La Madriguera presenta

 

Monsieur Barthes

 

Roland  Barthes falleció cuando regresaba de un almuerzo organizado por Jack Lang, futuro ministro de Cultura, a un año de la victoria electoral de François Mitterrand, admirador confeso de sus Mitologías. Tras compartir mesa con el futuro presidente, el autor había cruzado el Sena desde el barrio del Marais y subido a pie la montaña de Sainte-Geneviève, esa que conduce al Panteón, para alcanzar el Collège de France, templo del saber que le había contratado tres años atrás gracias al apoyo de Foucault y Lévi-Strauss. Fue entonces cuando la camioneta de una lavandería surgió de la nada y le atropelló. Nadie sabía quién era, porque no llevaba encima ningún documento oficial. Si Samoyault ha decidido empezar por el final, tal vez sea para subrayar el momento en que Barthes se convirtió definitivamente en lo que nunca quiso ser: un mito.

 

Un mensaje sin códigos

A fines del año último se cumplió un siglo del nacimiento del crítico y semiólogo Roland Barthes (1915-1980), y su figura volvió a estar de moda. Un mensaje sin código, siguiendo ese impulso, recoge los “ensayos completos” que el teórico francés dio a conocer en la revista Communications, una decisiva publicación semestral monográfica de artículos, reseñas y ensayos, que Barthes fundó en 1961 junto con Edgar Morin, y que siguió apareciendo regularmente.

El primero de los ensayos reunidos en el volumen trata sobre la fotografía de prensa; el último, “La luz del sudoeste”, reproduce a modo de homenaje (dos años después de la muerte de Barthes, en 1982) un bello texto hasta entonces inédito, entre literario y ensayístico, sobre Bayona, la ciudad de la zona vasca francesa donde transcurrió su infancia, “la vía regia a través de la cual conocemos mejor un país. En el fondo, el único país es el de la infancia”. Un mensaje sin código permite, en conjunto, un buen repaso de algunos temas centrales de la obra de Barthes para quien ya lo conoce y resulta una buena introducción para el lector que comienza a recorrer la complejidad laberíntica de sus muy diversos libros.( fragmento de Elvio E. Gandolfo Lanación.com/Elpaìsdemadrid.com)

Un mensaje sin código Por Roland Barthes

Godot. Trad.: M. Battiston. 372 págs.

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