Un sector que generan muchos puestos de trabajo paralizado,
aguarda por nueva normalidad
El distanciamiento físico figura como la principal herramienta para no
contagiarse con el COVID 19. Llegando a los tres meses de tomarse las
medidas sanitarias en el país, el sector de salones de fiestas y eventos
continúa absolutamente paralizado.
La crisis por la pandemia que tanto desempleo ha traído, registra al mes de
mayo la solicitud de unos 200 mil trabajadores al seguro de desempleo
parcial. Se estima que en el sector de salones de fiesta y eventos, hay
alrededor de 35 mil trabajadores directamente afectados.
Actualmente, hay entre 700 y 800 salones de fiestas y eventos sociales en
Uruguay, 400 de ellos se encuentran en el interior del país.
Mariana Dárdano, organizadora de eventos y directora de Altos de San
Juan en Santa Lucía, indicó a modo de ejemplo que para una fiesta de
doscientas personas hay aproximadamente unos cien puestos de trabajos
directos e indirectos. A partir del alquiler de un salón de fiesta se agregan
servicios de catering, de bebidas o quienes hacen postres y compran sus
insumos, la ambientación, sonido y la decoración. En cuanto al personal de
atención ha sido preparado con mucho esmero para atender a los
anfitriones, también para la limpieza y seguridad. Además, en cada evento
se genera una movida comercial, desde vestimentas, peluquerías,
maquilladoras, venta de insumos y también involucra a la merma de
servicios de taxímetros y venta de combustibles.
Luego del cierre temporal por las medidas sanitarias desde el lunes 16 de
marzo, gracias a la prontitud con que se asumió la gravedad del asunto por
la pandemia, la empresaria indica que pudo enviar su personal al Seguro de
Paro, como lo hicieron quienes tenían en regla a sus empleados. Coincide
en que nadie podía esperar una pandemia que obligara a un parate de tanto
tiempo y agregó que en medio de esta crisis hay empresas que quedarán por
el camino.
Mariana organiza eventos sociales desde hace 22 años y 10 que está al
frente de Altos de San Juan, cosechando credibilidad y confianza en este
mercado. Remarca como una gran fortaleza que este sector haya sido al fin
formalizado con sus respectivos aportes y personal cumpliendo con la ley,
fundamental para seguir trabajando, planificando y cuando se instrumente
una nueva normalidad poder recomenzar.
Un evento, una fiesta, significa mucho esfuerzo, por eso resulta tan
importante festejar con alegría y tener que posponerlo todo por tiempo
indeterminado ha sido angustiante para los clientes. “Cada fiesta la
vivimos con esa misma alegría y ese ánimo de celebrar”, explica Mariana.
Agregó que se sigue acompañando en el proceso de espera buscando y

coordinando nuevas fechas alternativas, ofreciendo ventajosos beneficios
para próximos eventos.
Hay mucha gente que ya había pedido fecha y confirmado, incluso otros
también ya señaron el salón. Desde setiembre en adelante ya no le quedan
fechas libres debido a postergaciones y próximos eventos a realizar.
A fines de junio se evaluará la situación, que tiende a ir reintegrando de a
pocos a todos los sectores, como ya se viene haciendo con la enseñaza. Se
reconoce que restaurantes y bares están recibiendo público cumpliendo
con todos los protocolos de higiene y distanciamiento físico, pero que va a
costar recuperar el ánimo de la gente, que quiera divertirse, que es en lo
que se basa una fiesta. Tal es la percepción que se tiene de la sociedad en
estos tiempos, se trata de que la gente no sólo salga a cenar y vuelva a su
casa, sino de que recupere el ánimo de bailar y disfrutar de una fiesta.
Hoy todavía tiene que seguir primando la responsabilidad del cuidado para
que cuando se recupere la normalidad las fiestas sean tan amenas y seguras
como siempre, pero cumpliendo con la necesaria serie de protocolos
sanitarios, afirmó.
Mariana indica que en las fiestas privadas, por ejemplo, se puede achicar la
cantidad de invitados o ampliar la capacidad para lograr más
distanciamiento físico. Además, sería más fácil controlar pidiendo
documentos, dirección a los invitados, y ante cualquier problema
ubicarlos, lo que sería totalmente inviable en un lugar de entrada libre de
público, lo mismo que para tomar la temperatura corporal, no sería difícil
en 100 o 200 personas. Son etapas que se van a tener que ir cumpliendo,
como ocurrió con los restaurantes, para poder comenzar con eventos más
pequeños, reuniones sólo con cena y más adelante, dependiendo de esos
cuidados, también bailar.
Hay que seguir priorizando la salud, afirma Mariana, pero la gente puede
seguir confiando en la solvencia de su empresa. Actualmente, toda la gente
que quiera informarse sobre presupuestos o directamente agendarse, lo
puede hacer vía WhatsApp al 096123022. Además, se puede hacer una
recorrida virtual por las instalaciones de Altos de San Juan o hacerlo
presencialmente con todas las medidas de higiene, como tapabocas, alcohol
en gel y alfombras de desinfección.
Consultada sobre la solicitud por parte de empresarios de su mismo rubro
sobre el “diferimiento” de pagos, “exhoneración” de otros y préstamos a
largo plazo para poder afrontar la crisis, indicó que si bien no integra esta
asociación de salones de fiesta que hizo el reclamo, este sector
efectivamente ha visto sus ingresos reducidos a cero.
Explicó que en Canelones, la intendencia difirió el pago de contribución,
como también DGI y BPS, que al principio los hizo para todos los
sectores, además de facilitar el pago a través de cuotas y se logró en el
segundo mes un seguro para empleados que no llegaban a los jornales

necesarios. Con respecto a las facturas de UTE, OSE y ANTEL, se sigue
pagando todo igual, con costos fijos altos por las cargas contratadas, a
pesar de que en este momento no se están usando, al estar cerrados.
Además, hay otros gastos que se siguen afrontando, como alarmas,
seguridad, jardineros, mantenimiento, patentes.
Mariana agrega que en lo personal, debido a la situación general que vive
el país, el Estado ya está brindando cierta ayuda con la extensión de los
seguros de desempleo y por sobre todo priorizando la salud. Reafirma, por
lo tanto, la importancia de pensar en el día después, en las estrategias para
reactivar las empresas beneficiando al cliente para que pueda consumir y al
empresario para que pueda seguir adelante.
Aunque todavía la incertidumbre es grande con respecto a cuándo se
podrán volver a reabrir salones de fiestas, Mariana indicó: “Falta poco y es
importante un esfuerzo más de todos, simplemente quedándonos en casa si
no necesitamos salir y teniendo los recaudos sanitarios que día a día se
piden; pronto estaremos festejando”

Y.S.

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