Enseñanza a distancia
Cuando el viernes 13 de marzo se confirmó la llegada del coronavirus al
Uruguay y las autoridades comenzaron a implementar diversas acciones y
medidas buscando prevenir y combatir los efectos de la pandemia por
COVID-19, nunca nos imaginamos que nuestra vida y nuestros vínculos
darían un giro de 180 grados. Por ejemplo en la enseñanza, cuando apenas
comenzaba el año lectivo se vieron interrumpidas las clases. La situación
de cuarentena propuesta en primer lugar, lleva más de dos meses. Esta
situación tan particular obligó a implementar propuestas para que los
estudiantes no se desvincularan de sus docentes ni de las instituciones.
Para Enseñanza Primaria significó todo un desafío el poder continuar una
enseñanza a distancia con herramientas a través de Internet, para que
llegara a todo el mayor universo escolar posible.
El Inspector Departamental de Primaria Canelones Oeste, Maestro Mario
Ibarra, indicó que en días pasados se realizó un corte evaluativo con el fin
de analizar el grado de revinculación que los niños han estado logrando a
las propuestas educativas de los maestros, pero que aun no se han evaluado
aprendizajes.
El total de matrículas de Canelones Oeste es de 23.000 niños, hasta la
semana pasada restaban sólo unos 350 niños que aun no se han vinculado a
las propuestas educativas de las escuelas. Quienes no han logrado
conectividad no se debe tanto a las zonas del departamento sino a la edad
de los niños. Los que están más desvinculados son los de Nivel Inicial,
porque esa edad requiere mucho presencialidad, la grupalidad, necesitan
de la formación de hábitos, las rondas, los juegos, las canciones. Los niños
de 3, 4 años tienen su período de adaptación de una a dos semanas y la
situación por la pandemia comenzó cuando aún no habían logrado
conformar su grupo. Los escolares, sobre todo de 3º a 6º año, de educación
común, tienen otro grado de autonomía y otra percepción de grupalidad
con la maestra y con la institución y que ya contaban con sus equipos
informáticos, por lo que le ha sido más fácil, indicó el inspector.
Coincidió en que las primeras semanas fueron de mucha exploración y que
los maestros han implementado distintas opciones para lograr montar la
infraestructura adecuada para poder vincularse con los alumnos. Se
experimentaron distintas plataformas hasta que cada escuela encontró la
que se adaptara mejor en los grupos. Muchos maestros montaron
propuestas en la plataforma CREA de Plan Ceibal, otros se manejan con
Zoom, mientras que otros lo hacen por WhatsApp o correo electrónico.
Las propuestas para estas aulas virtuales son diversas y ninguna escuela y
ningún maestro pueden aferrarse a una única modalidad para establecer el
contacto. Sucede que en un mismo grupo puede haber niños que tienen
acceso con apoyo familiar para Zoom u otra plataforma educativa y otros
no. Algunos docentes, incluso, elaboran y hacen llegar a los hogares de los
niños materiales impresos fotocopiados.
Ibarra indicó que ciertamente la pandemia tomó por sorpresa al mundo y
obligó a generar el trabajo a distancia, a lo que hubo que adaptarse para no
paralizarse. Agregó que las escuelas en Uruguay, al ya contar con una
estructura más consolidada que en otros países, con el Plan Ceibal permitió
el andamiaje a las propuestas educativas en un entorno virtual. Afirmó que
existen algunas dificultades de conexión, en algunas zonas o porque hay
equipos que están resultando obsoletos, pese a todo esto, la base
tecnológica que profesó Ceibal es un canal importante para poder
prepararse. De todas maneras, lo tecnológico no es lo fundamental sino la
propuesta pedagógica didáctica que los maestros y las escuelas logren
montar sobre el esqueleto informático.
El inspector ratifica que se está avanzando, se ha crecido y que todos han
aprendido mucho en estos dos meses.
Vino para quedarse
En todo el mundo se coincide que, al igual que el COVID-19, esta
herramienta de la educación a distancia vino para quedarse. Restablecida
la presencialidad, ya no se va a dejar la no presencialidad. Hay que hacerse
a la idea de que vuelta la presencialidad, en los grupos de las clases van a
seguir habiendo niños que por determinadas situaciones vinculadas a la
pandemia no puedan reintegrarse a la presencialidad, aseveró Ibarra. La
rotación en cuanto al ausentismo de los niños debido al COVID-19, va a
permanecer, por más que se restablezca la normalidad, habrán niños que
van a faltar por razones de salud a lo largo del resto del año. Para estos
niños se tendrá que mantener y sostener toda esta propuesta de educación
no presencial que se ha logrado implementar. Además, esta forma de
trabajar de manera no presencial también revincula de otra manera la
gestión entre docentes, de reuniones y coordinaciones.
Se destacó que los padres están en contacto con los directores de las
escuelas, quizás no en forma presencial pero sí lo están por red o teléfono.
Además, se pueden dirigir a las escuelas o a la propia inspección por
cualquier duda. El vínculo viene siendo fluido con los maestros porque
cuando hay que hacerles llegar material, sea cartillas o cuadernos, se les
entrega a los padres cuando van a hacer el retiro de bandejas, a los locales
sedes de difusión. De hecho, los padres plantean sus dudas, temores y
dificultades, lo que hace que la propuesta educativa deba atender una
particularidad que tienen algunas familias. Por ejemplo, donde hay dos o
tres niños que en los últimos dos meses con tareas a distancia para los
padres resulta un desborde muy grande, porque si bien no se espera que
cumplan la función del maestro, tienen que hacer un acompañamiento en
las tareas solicitadas por los docentes, lo que resulta muy difícil, sobre todo
cuando hay más de un niño en casa. Es lógico es que los padres recurran a
los maestros para saber organizar la jornada o la semana. Actualmente se
tiende a propuestas semanales, no diarias, para que sea la misma familia la
que organice la dosificación de esas tareas, porque a veces la conexión se
logra con el celular de los adultos de la casa después de que llegan del
trabajo.
Los directores de las escuelas también se encuentran a disposición de los
maestros para evacuar dudas, al mantener una buena comunicación con la
Inspección Departamental, ratificó Ibarra.
Y.S.

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