Es un sistema para investigadores de
neurociencia, psicología, medicina, ingeniería y
tecnología de la información.
Leandro Castelluccio es psicólogo, al finalizar su
carrera decidió estudiar una maestría de
neurociencia en Inglaterra.
Comentó que trabajando en la Universidad
Católica en 2015 contactó con Martín Machín, es
un ingeniero en computación con mucha
experiencia, y a su vez él quería trabajar lo que
era tecnología y neurociencia.
La idea comenzó en un primer momento en una
búsqueda de algo que fuera nuevo e innovador,
tanto en Uruguay y en el mundo. Aunque las
ideas de origen eran muy distintas a lo que el
proyecto es actualmente.
El nombre “naxon” se encuentra vinculado al
axón de la neurona es la parte que se encarga de
enviar los impulsos nerviosos a otras células.
Castelluccio sostiene que el proyecto “no es fácil
de describir sencillamente”. En 2014 salió una
versión de electroencefalograma portátil es un
estudio que detecta la actividad eléctrica del
cerebro pero notaba que todavía no existía un
software que explote todo su potencial.
Son tres los proyectos que Castelluccio y su
equipo quieren llevar adelante, dos de ellos se
encuentran encaminados.
El primero es una vincha portátil no invasiva
donde se conecta a la web de naxonexplorer, allí
quienes se adhieran pueden ver gráficas de los
estímulos que tiene el cerebro ante determinadas
emociones, por ejemplo: qué concentración tiene
una persona, la relajación, el estrés.
En 2018 se amplió el equipo donde el rol de
Machín cambió y se sumó un neurofisiólogo,
además un equipo de programadores.
Se postularon con su proyecto en la Agencia
Nacional de Investigación e Innovación (ANII)
donde se les otorgó un capital semilla de
$640000. Castelluccio comparó la realidad del
país en cuanto a investigación y proyectos con
otros países. En países más desarrollados los
capitales semillas son de 500.000 dólares. Eso
hace que se pueda invertir más. Cuando
comenzaron a diseñar, ese dinero semilla
otorgado por ANII se vio afectado por el hecho de
que el dólar había aumentado y los que trabajan

como desarrolladores web cobran en dólares y es
caro sostuvo.
La idea era construir una plataforma web en la
cual se crea una cuenta y vos te conectás al
dispositivo y obtenés la información.
La primera versión de la plataforma es un monitor
de electroencefalografía que luego califica la
información, en lo que refiere a cuestiones
mentales da un diagnóstico de “cosas muy
básicas”
En base a esta idea se van a construir dos
proyectos más.
La segunda plataforma, puede acceder y apunta
a un público más amplio y es “un uso bueno para
lo que tiene que ver con salud mental”. A su vez
vinculado a lo que tiene que ver con
rehabilitación. Se puede ver a través del
dispositivo información, el desempeño del
entrenamiento de una persona como un piloto de
dron, el nivel de concentración e ir comparando
los datos e ir contrastando.
Para este segundo proyecto volvieron a
postularse a otro llamado en la ANII para obtener
otro fondo.
La tercera idea es controlar con estos aparatos,
otros dispositivos como por ejemplo un dron, una
silla de rueda que mediante ciertas señales, por
ejemplo faciales que indiquen un tipo de
movimiento, con esto se genera accesibilidad.
Uno de sus creadores expresó que todavía el
proyecto “está en pañales, las dos ideas
anteriores se están trabajando a la par pero a
esta aún nos falta”.
Algo que destacó Castelluccio como
enriquecedor, es el intercambio con otras áreas
de conocimiento al contarles la idea, porque es
en ese momento donde se les brinda información
y también ideas. Sostuvo que también hay un
trabajo de investigación de fondo, para ver si iban
“bien encaminados”, veían que funcionaba o no
en otros lugares del mundo.
El creador le dedica tiempo todos los días al
proyecto y cada dos o tres días van apareciendo
nuevas ideas que las comparten con su
compañero neurofisiólogo, esto hace que el
proyecto vaya cambiando.
Castelluccio expresó, “me gustaría usarlo,
queremos difundirlo en primera instancia el
aparato. Estos aparatos cuestan 200 dólares y lo
pueden usar la comunidad de psicólogos,
profesores de yoga, personas que meditan”.

En este momento se estableció un período de
prueba gratis para un público global, con
posibilidad de extenderlo un tiempo más. Su
creador espera que la venta comience en un mes
o dos.
Sadia Baudino

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