Alrededor de sesenta continúan con sus puestos en la feria de
los sábados
Son más de doscientos los feriantes en Santa Lucía de cada sábado,
actualmente por la medidas tomadas ante la pandemia por el Covid 19, sólo
van algo más de sesenta, con verduras y frutas, algunos puestos de ropa, y
poca cosa más. La gente que viene con los quesos, mermeladas, dulces, o
sea todo lo que son alimentos están viniendo, afirmó Jorge Martínez
delegado de la feria vecinal de Santa Lucía.
Desde el principio de la pandemia del Coronavirus en el mes de marzo, el
Gobierno de Canelones se alineó a la medida de que todas las ferias
vecinales del departamento que comercializan alimentos; continuarán
funcionando en el entendido de que son necesarias para la población de
menos recursos.
Martínez aseguró que las medidas para garantizar la seguridad sanitaria se
acatan correctamente, se viene dejando dos y tres metros de distancia entre
los puestos y disponen de alcohol en gel. Se cuenta con suficientes lugares
para lavarse las manos y la gente, como los vendedores, usan tapabocas,
aunque a veces es difícil tomar distancia porque en Santa Lucía los vecinos
son muy de ir a la feria.
La gente mayor va muy temprano y desde las seis de la mañana ya
empieza el movimiento. La feria de Santa Lucía es una de las que más
temprano empieza, siempre son muy madrugadores porque tiene en su
mayoría costumbres del campo”, indicó.
El director de Contralor del Gobierno de Canelones, Álvaro Suárez
aseguró que no se cobrará el piso de feria durante los meses que dure la
actual pandemia.
Cada permiso anual del feriante hoy suma $ 1.300, aunque algunos pagan
todo el año. La medida ha sido muy acertada y confían en que se siga
cumpliendo. Si bien la decisión aun no se ha firmado por el intendente,
ésta se viene cumpliendo, porque la palabra siempre ha sido respetada para
con los feriantes. argumentó el delegado.
Los feriantes de Santa Lucía son todos productores, que es para lo que
fueron creadas las ferias, pensadas para los productores rurales que
teniendo un campo, algunos tienen cámaras para guardar, sacando un
permiso pueden vender en la feria. En la feria de Santa Lucía se vende lo
que se produce, por ejemplo en el caso de la verdura de hoja lo verde,
acelga, lechuga, todo es muy fresco, la cortan el viernes para el sábado en
la mañana. Además, hay muchos productores de papa, boniato, zapallo, que
pueden bajar el costo al producir ellos mismos, por eso como en la feria de
Santa Lucía no hay intermediarios, no hay capitalistas, es una de la que
tiene precios más baratos en todo el departamento. La gente compra mucho
por que compara los precios. En la situación actual por la pandemia, que la

gente se queda en la casa, se ha empezado a cocinar más, eso se percibe en
la gente que se ve comprando más, ya no piensa tanto en pedir. Martínez
argumenta que se nota que la gente está cocinando más, sea porque están
más en la casa o porque el bolsillo no le empezó a dar, ratificó.
Además, los feriantes trabajan con los productos que vienen de cámara
como la manzana, pera, pero tienen otros costos porque la energía es cara y
también los productos importados, como la banana, el kiwi. En estos días
ya se arrancó con los tomates que vienen de Salto, que se producen primero
que en el sur. Aunque ha habido en general muy buena producción, todo
depende de la época y cómo venga el tiempo. Hay plantas como el
zapallito que ya no le está cuajando la flor, y en este momento está
viniendo también de Salto. Es mucho más caro por el flete del camión que
tienen que hacer 500 kilómetros hasta acá.
No es un momento fácil el que se vive, pero se tiene que seguir porque es
lo que se tiene como medio de vida, reconoció Martínez.
La producción hortifructicola tiene gastos, un invernáculo solo con riego
anda en los diez dólares el metro cuadrado, y para toda la producción
depende de otros factores tan casuales como el clima.
Los clientes en Santa Lucía son exigentes con la mercadería y está muy
bien, porque si se paga se tiene ese derecho. Si bien en las feria no se tiene
ese control de calidad como en los supermercados, el compromiso de la
calidad siempre está. “Nuestros clientes son los vecinos de cada sábado,
que siempre vienen, que nos conocen. Yo en octubre hace 25 que hago
feria en Santa Lucía, siempre me preocupé por la calidad, tanto es así que
en primavera Y verano, tenemos que tirar muchas flores, porque a la gente
le tiene que llegar todo bueno”, señala.
A la gente le gusta comprar flores, plantas, pero esa venta está difícil. El
mercado de flores que está en San Martín y Guadalupe en Montevideo se
ha ido achicando, quedan solo unos 15 socios. Cuando hace 37 años
empezó a vender flores había 127. Estaban los japoneses productores de
claveles, que hoy quedan muy pocos porque sus hijos, al tener la
ciudadanía japonesa, se fueron, ganan buenos sueldos y no se complican,
asegura el feriante Esta condición se repite ya desde hace años, hay casi un
80% de las familias granjeras cuyos hijos no siguen en la producción.
Esto de la pandemia por el Coronavirus fue como un tirón de oreja para
toda la sociedad, nos bajó a tierra, el que tiene plata, el que no la tiene,
mucha o poca, porque acá se vio que somos todos iguales ante esta
amenaza, por un lado nos sirve para pensar un poco. Todos andábamos
corriendo y ahora nos damos cuenta que tienen valor muchas cosas que no
le dábamos importancia, reafirma con todo acierto el feriante.
La feria de los sábados es cierto que ha cambiado, ya que para los
lugareños, más que un lugar para ir a comprar es como un encuentro social

entre vecinos con sus bolsos o carritos, pero hoy el mundo está cambiando
y la gente tiene que adaptarse.
La gente ahora está usando mas tapabocas, se cuida más, además está
entrando el invierno y todavía tenemos por lo menos para cuatro meses
más con este virus, por eso hay que cuidarse para seguir andando.
Uruguay, entre otros países, la viene controlando bien, por eso es que la
gente tiene que aprender a cuidarse y a cuidar, porque nadie está libre de
esta pandemia , aseveró Martínez .
Y.S.

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