Guardavidas

Pienso que no hay dudas de que el río nos da muchísimo
más de lo que nos quita, en algunas ocasiones.
Cuando nos quita, sentimentalmente ante nuestras
provocaciones a través de las imprudencias,
lamentablemente se ha llevado muchas vidas.
A veces se enoja, como por ejemplo el año pasado,
adentrándose en la ciudad. Muchísimas familias se vieron
afectadas materialmente. También se fue una vida, como
ha sucedido en otros lugares, generalmente por
imprudencias.
Pero nos da muchísimo, el agua potable, en este caso a
través del Santa Lucía que llega a más de la mitad de la
población del país, la chance de ir a refrescarnos en esta
época, también se aprovecha por socializar, leña para
calmar el frio invernal, regadío para las quintas, el agua
para el ganado lechero, sobre el mismo Río Santa Lucía
se encuentra la cuenca lechera más importante de la
región, la oportunidad de hacer deportes, si no
preguntémosle a la gente del Club Náutico, de Remeros
Canarios, del Náutico de Aguas Corrientes y otras
actividades náuticas que sobre sus aguas se pueden
desarrollar. Y por si fuera poco, contamos con los

Guardavidas, un colectivo compuesto por personas
dispuestas a prevenirnos, cuidarnos, darnos sanos
consejos. Pero está última parte mejor que nos las cuente
precisamente el Guardavidas Jorge Jorge Martínez.

Es parte de nuestro trabajo y de las intervenciones que de
todas maneras, cuál es la función específica que cumplen
acá, porque a pocos metros ya pertenece a San José.
Es un tema largo de conversar, puntualmente no es una
sola tarea, esto incluye muchas cosas. Estamos en una
ciudad que tiene 18.000 habitantes, a la orilla de un río al
que concurre muchísimo turismo, por supuesto que
pasan cosas en el agua, pero pasan cosas en la tierra
también.
Básicamente, las tareas del Guardavidas comprenden la
prevención, primeros auxilios y el rescate, en caso de un
accidente.
La prevención te diría que es una constante, algo de
todos los días, incluso mismo la Brigada de Guardavidas
de la Dirección de Deportes en el invierno hace tareas
educativas relacionadas en la prevención de accidentes
en el agua y cómo comportarse cuando uno llega a un
espejo de agua. O sea que el tema preventivo es algo
constante, no se le pierde la mirada, no somos de estar
esperando algún accidente, debemos estar siempre
alertas.

¿Ha sido tranquila la temporada?
En este tipo de trabajo, pasar de la tranquilidad a lo otro
es prácticamente un segundo, pero sí, en realidad, de lo
que va de la temporada, y si bien no recuerdo
rápidamente la publicación que hizo la Intendencia sobre
los datos de rescates e intervenciones en la arena, así le
llamamos a lo que es fuera del agua, van unos 39 rescates
en el departamento. Y en la zona 4 que corresponde al
área del Río Santa Lucía, comprende San Ramón, Santa
Lucía, Parador Tajes y Aguas Corrientes, se anda
alrededor de 10 rescates. Para lo que es el departamento
y la cantidad de puesto que tiene la zona 4, es alta.
Específicamente en Santa Lucía se ha extendido hasta la
zona del puente nuevo, como que ese lugar pasó a ser
una de las preferencias de los bañistas.
Jorge dice que el tema de accidentes es muy particular, es
complejo. El año pasado tuvimos prácticamente 20 días
del mes de enero lloviendo, como consecuencia el puente
cubierto por el agua, no había zona de baño. Este año ha
sido todo lo contrario, ha estado hermoso el tiempo, de
punta a punta de lo que va de la temporada, con
muchísimo caudal de agua y limpita. Prácticamente no
hemos tenido lluvias en dos meses, por consiguiente ha
venido muchísima gente. Es decir, si quisiéramos hacer un
balance comparativo con la temporada anterior a esta en
cuanto a eventos de rescates o algún otro accidente, no
podemos porque las mismas, por diferentes

circunstancias, han sido muy distintas, entonces cambia
mucho de una temporada a otra.
Incluso, directamente no está relacionada la cantidad de
público con los accidentes, no es algo que sea
proporcional, porque muchísimas veces muchos
accidentes se dan habiendo muy poca gente. Pasa por la
actitud individual de cada uno, por su comportamiento en
cuanto al acatamiento de las normas o reglas que
debemos seguir ante un eventual accidente. Muchas
veces somos nosotros mismos quiénes los provocamos.
No somos previsores, desestimamos el peligro, a veces
somos imprudentes, por ejemplo por un tema de alcohol,
y de repente en un lugar que hay muchísima gente, ese
día no tenemos ningún problema.
Decías que han hecho salvatajes en la arena. ¿A qué te
réferis?
Por ejemplo, ayer se dio vuelta una moto en la arena. Era
de unos chiquilines que vinieron a bañarse y cayeron
detrás de una casilla de los compañeros. Hubo que
asistirlos, tuvieron que ser trasladados al Centro Auxiliar,
es parte también de nuestras tareas.
Y que sucede con la línea que separa San José de
Canelones, porque sabemos que en la otra orilla
pertenece a San José, si alguien comete una imprudencia,
¿qué pasa?
Jorge nos aclara el panorama, la vida es lo primordial,
pero no deja de ser un tema complejo. Desde hace

muchos años hemos tenido reuniones con otra gente,
cuando me ha tocado coordinar el servicio en la zona del
río, nos hemos reunido con el Prefecto de Atlántida,
comisarios de las distintas seccionales, alcaldes, porque
las jurisdicciones del Ministerio del Interior no son las
mismas que las jurisdicciones municipales, las
jurisdicciones de las emergencias médicas no son
exactamente las mismas, interviene un juez dependiendo
del lado que haya sucedido el accidente, es muy complejo
el tema. De todas maneras una vida no debería estar
sujeta a una jurisdicción, por eso, si se dan las
circunstancias, para nosotros está primero salvar una vida
que está potencialmente en peligro, pero es algo a
corregir o encontrarle una solución. Sabemos que la
Intendencia está trabajando en encontrar una normativa,
pero siempre a nivel departamental. Entonces, cuando
cruzamos a la otra orilla nos volvemos a encontrar con las
dificultades. De todas maneras, el Ministerio del Interior
lo tiene claro, las personas con las que hemos hablado lo
tienen claro, pero no terminamos de ponernos de
acuerdo.
¿Cuántos años hace que estas cumpliendo la función? ¿Y
si crees que habrías que hacerle alguna mejora al
servicio?
Nos dice Jorge Martínez: Mejoras siempre hay que
realizar en algunos aspectos. Tengo 21 temporadas como
Guardavidas, desde que entramos, que era muy precario,

al día de hoy, ha ido mejorando constantemente, en
casilla, comunicación, vestimenta, en las normas de
seguridad, nosotros mismos. Pero siempre hay que seguir
sumando. Los tiempos se van modernizando en todos los
aspectos, la seguridad, la tecnología, la comunicación, la
atención, entonces hay que sumarle, justamente, algunos
de estos elementos que con el paso del tiempo van
sufriendo su desgaste como nosotros, materiales
también, como por ejemplo motos de agua, gomones. Y
hablando e mejoras, ahora contamos con un Desfibrilador
externo automático. Está ubicado en la casilla del
“chupón” chico. Se utiliza para la reanimación
cardiopulmonar. Hay personal entrenado para eso.
Normalmente se usan en los accidentes que son fuera del
ámbito del agua. Como verán, se ha mejorado en algunas
cosas y otras hay que ponerlas al día tecnológicamente, al
decir de Machado, vamos haciendo camino al andar, que
es lo importante.
Los bañistas, los turistas en general, ¿colaboran, respetan
las indicaciones?
Como hemos tenido esos días de temperaturas muy altas,
entonces cuando llega la persona, en lo primero que
piensa es tirarse al agua donde caiga.
Dice Jorge que hay de todo, la gente, en líneas generales
colabora, es muy prudente, pero hay de todo. A veces,
por la ansiedad es muy real eso, la gente viene muy
sofocada, se baja del ómnibus y camino unas cuantas

cuadras para llegar a refrescarse, se meten al agua sin
observar. De todas maneras, la gente de la ciudad conoce
el río, sabe cuáles son los peligros, entonces es mucho
más respetuosa y precavida, pero sí, la ansiedad ha
llevado más de una vez a cometer una imprudencia que
luego termina en un accidente no deseado. Como por
ejemplo, llegan sofocados, se ponen a armar su
campamento, dejan a los niños solos que se metan el
agua mientras ellos realizan esas tareas, pero no los
vigilan como debería ser. Los niños están expuestos a
posibles accidentes. Ese es uno de los problemas más
comunes, los mayores tienen que saber que cuando un
niño está en el agua debe haber uno de ellos
acompañándolo, tenerlo al alcance de la mano por
cualquier eventualidad, porque esa es una situación muy
estresante para nosotros también. Estamos
constantemente remarcando, dándoles indicaciones, es
por el bien de todos. Además, el río muchas veces sufre
modificaciones por una cuestión natural. Es muy largo,
tiene algo más de 300 kilómetros, entonces hoy podés
encontrarte con un pozo acá y en unos días el mismo ya
no existe, pero a pocos metros podés encontrarte con
otro, porque sucedió un episodio de lluvia en Lavalleja de
40 o 50 milímetros, a las 48 horas sabés que las tenés acá.
Es una de las razones también del por qué de los cambios
que se van produciendo. Como el crecimiento del río de
un día para el otro, o largan agua de Paso Severino y

también sube unos centímetros. Es un río muy dinámico,
entonces, al otro día, cuando vengo puede ser otro río
muy diferente al que estuve disfrutando el día anterior.
Esta también es una de las grandes razones por la que los
niños no pueden estar solos en el agua, y los propios
mayores preguntar, consultar. Estamos para colaborar en
todo lo que necesiten en ese sentido.
De todas maneras, y si bien todavía falta bastante para
que culmine la temporada, ha bajado sustancialmente, y
por suerte, el tema de ahogamientos, no tenemos los
números a nivel nacional, pero han bajado.
¿Qué pasa con los Guardavidas culminada la temporada?
Algunos tenemos contrato temporal y otros contratos de
invierno. Estos últimos están relacionados con el tema de
la educación, la prevención. Se visitan las escuelas, se
hacen charlas interactivas, se visitan plazas de deportes,
piscinas, gimnasios, todos esos lugares donde haya
concentración de estudiantes y docentes también, por
supuesto. Algunos tienen contratos zafrales y otros
hacemos este tipo de tareas, que es muy importante.
Pero en realidad, estamos buscando una estabilidad
laboral, una presupuestación del servicio de Guardavidas
dentro de la gestión municipal, porque en los últimos
años, el turismo en Canelones ha crecido mucho y
prácticamente lo tenemos todo el año.
Queremos resaltar alguna cosita nueva que hay,
contamos también ahora con una bandera de para rayo,

por si hay alguna tormenta eléctrica, lo que hacemos es
recomendarle a la gente que se aleje del río, de las zonas
arboladas, y colocamos una bandera, que es negra con un
rayo blanco, es muy visible. Y tenemos desde hace dos
años la bandera sanitaria, que en caso que dé que el agua
presente alguna dificultad, también la colocamos. Son
pequeñas mejoras que hacen a un mejor bienestar.

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