Jorge Caraballo Lista 22400.
Se reconoce primero, que nada como un luchador demócrata. Desde muy
joven, aun en tiempos de dictadura cuando todos los partidos políticos
estaban proscriptos, recuerda a Santa Lucía con pequeñas reuniones en
casas de familia, entre vecinos y amigos. Poco se hablaba de política
partidaria, sólo se coincidía en buscar la mejor manera de recuperar la
democracia entre todos. Jorge confirma estar vinculado al tema político
desde hace 40 años. Inquieto por los temas republicanos, es un gran lector.
Se identificó con el Partido Nacional siendo uno de los fundadores de la
Lista 400 junto a Julia Pou de Lacalle. Desde hace 20 años ha estado
vinculado con la 400.
Edil departamental en tres oportunidades, Caraballo dio un paso al costado
debido a que en el último período con el gobierno del Frente Amplio sintió
que no se les escuchaba, ni se les daba participación. Decidió no ocupar
un cargo, no tenía sentido desempeñarlo.
Este año, pese a las dudas de integrarse nuevamente, decidió que tenía que
tratar de hacer lo posible para incidir en algo ante una situación
socialmente tan difícil. Afirma que un grupo de compañeros que le vienen
acompañando desde hace 15 a 20 años, le pidieron no seguir quedando al
margen, por lo que decidió volver a la campaña política, nuevamente
trabajando para la Lista 400, como siempre a nivel nacional y la lista
departamental, con la que tratará de sacar una lista con la agrupación de
Santa Lucía, con gente que siempre le ha acompañado. Recuerda que ha
salido Convencional nacional y departamental por el PN y aspira a tener
una buena votación de convencionales departamentales.
Rescata de Luís Lacalle Pou su sensibilidad por ser excelente padre de
familia, buen hijo, hermano, buen amigo, virtudes fundamentales para un
líder. Agrega que le merece credibilidad porque conoce su entorno
cercano de familia, amigos y compañeros de estudio, lo que alcanza para
saber que es una buena persona. Además, se ha sabido rodear de muy
buenos técnicos, sobre todo ha demostrado ser coherente, no un populista
que habla lo que la gente quiere escuchar. Comparte plenamente lo que
dice Luís, por eso creyó necesario dar una mano para tratar de reivindicar
los valores que, en definitiva, son los del Partido Nacional, la familia como
base de la sociedad. Además de estos valores fundamentales, no se debe
tener miedo a la autoridad. Cuando la soberanía nos da un cargo hay que
ejercerlo, aseveró Caraballo.
Actualmente apoya la candidatura de Javier Radiccioni, una de las líneas
de la Lista 400, que tiene además otras dos. Indica que su decisión por
Radiccioni a la candidatura de diputado, se debe a la confianza que le
merece este joven dirigente, a quien conoce desde sus 15 años. Radiccioni,
de 35 años, es abogado, exitoso empresario, pero por sobre todo una
persona honesta, que es lo primero que se tiene que rescatar para ser un
buen representante.
Jorge Caraballo indica que la Lista 400, que encabeza Javier Radiccioni, en
Santa Lucía es la 22400. Remarca ser un político de a pie, sin dinero para
una campaña, pero con interés de rescatar confianza. “Volveremos al
parlante por la calle y posiblemente pueda acondicionar el garaje de mi
casa. Creo que no pasa por un tema de clubes, ni de plata, pasa por un
tema familiar. Tenemos muchos compañeros que nos han seguido por
muchos años, que me pidieron que estuviera porque no que se sentían
representados. Vamos a hacer un esfuerzo, primero que nada para pelear
por Santa Lucía, en lo departamental y todo lo que se pueda a nivel
nacional”.
En cuanto al descreimiento en la política, manifiesta que ha llegado no
solamente a las personas que no están vinculados a la política, sino por los
propios involucrados, porque se ve como hechos de corrupción de los que
no está libre ningún partido político. A veces se trata de que los propios
dirigentes políticos no sean responsables. No se dan cuenta de los
lugares que ocupan y lo que significa la actitud ante la sociedad, de ciertas
pequeñeces como tomar un vaso de vino y conducir. Son pequeñas o
grandes cosas en la hay siempre que cuidarse, además, desde el momento
en que se trabaja en política se sabe que es un persona pública y se tiene
que predicar con el ejemplo.
Reitera lo que siempre ha pensado, un buen político no es por ser un
letrado, un doctor, un abogado, sino que un buen político es ser buen
vecino, buen padre, buen hijo, buen patrón, buen empleado, en definitiva
buena persona. Se puede ser intelectualmente muy preparado pero carente
de valores en la sociedad, como hoy está pasando.
“Por un lado, los padres están siendo ausentes con sus hijos, por ganar un
peso más o por simple consumismo, y a veces trabaja la pareja y faltan
hasta 12 horas de su casa. Cuando hablamos de las cárceles, no nos damos
cuenta que estamos fallando en los primeros años de vida de los niños, que
necesitan tiempo y quién los escuche. A veces, los padres ven cómo
transitan de jardinera a la escuela, el liceo y llegan a los 17, 18 años y no
han tenido nunca un referente de la familia, y esos niños quedan como
orejanos sin un referente, todo influye”, reflexionó Caraballo .
Reafirma que para incidir en los cambios sociales, no se puede estar al
margen, por eso son tan importantes las elecciones internas. Asegura que
por eso decidió no quedar omiso porque hablar en la pulpería y callar en la
comisaría es muy fácil. La gente, a veces dice no me interesa la política,
pero cuando va a comprar se queja del precio de las cosas, o va a echar un
litro de nafta. Se queja de la seguridad, critica, pero el tema es
involucrarse, sea en una institución deportiva o en lo social, pero siempre
hay que involucrarse porque esto lo sacamos entre todos. No va a haber
político que por si solo pueda solucionar todos los problemas que hay,
porque parte de la solución, es estar todos involucrados, enfatizó el
dirigente local del PN.
Y.S.

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