Lo recordamos a los 99 años de su Instalación

Presentando como un “ALMACÉN DE RAMOS GENERALES”, comenzaba en el
año 1919 Don Juan Antonio Cotelo, hijo de españoles, a abastecer a la población, con
artículos de todo tipo como consta en una foto auténtica de esa época. Culminando ese
mismo año (en octubre) nacía quien sería su sucesor en el servicio al público
santalucense el cual siempre lo hizo con una inmensa vocación y dedicación. Es
Gilberto R. Cotelo quien desde su niñez y durante toda su vida ofició para satisfacer las
necesidades del público. Era una época, en que no había la diversidad de opciones que
hay ahora (en el año 2018)
Es entonces que el COMERCIO DE COTELO ofrece lo que necesita a cada persona
pasando por los artículos de ALMACEN, BAZAR, FERRETERÍA, ARTÍCULOS DE
CAZA, PESCA, TURISMO, PAPELERÍA, JUGUETERÍA, PRODUCTOS
QUÍMICOS, ACCESORIOS PARA LAS TAREAS DEL CAMPO, ANTIGUEDADES,
ETC. pasando a satisfacer necesidades de la época como faroles a mantilla, a kerosene,
lámparas, velas, fósforos y yesqueros etc. Todas las diversidades de opciones, mi Padre
tenía, y sino las enviaba a buscar a la Capital Montevideana con Comisionistas que cada
semana le traían del Mercado, las últimas novedades que iban apareciendo y los
encargues especiales de cada poblador, como por ejemplo, anzuelos especiales para
pescar peces “dorados” (en el Río Negro).
En épocas de falta de yerba, hacíamos con EL paquetitos de ¼ y ½ kilo de yerba, para
repartir a todos un poco, pues hubo una época en que escaseaba la yerba, y a mi Padre,
le encantaba dejar satisfechos a todos sus clientes y no clientes. Ese era uno de sus
dones y tantos talentos, que presentó como también el adorar al Río Santa Lucía, a su
Parque, al cual nos llevaba siempre y fotografiaba sus paisajes, tanto a todos sus hijos y
señora, como también a las espectaculares crecientes del mismo y sus típicos edificios
como el “Antiguo Parador El Refugio” (legendario). Fotos que se hallan en nuestro
poder.

Fue un innovador, un creador de nuevas expectativas, popularmente estaba el dicho:
“SI NO HAY EN LO DE COTELO, NO HAY EN NINGÚN LADO”
Sus vidrieras estaban inundadas de tantos objetos que casi era imposible discernir por
abarcar gran diversidad de ramos.
Pero lo más importante que deseo destacar en “su amor” por su profesión. Nunca dejaba
a nadie sin la mercadería que venía a buscar.
Aunque a mediodía cerraba, si alguien llamaba al zaguán de nuestro hogar en la calle
Héctor Miranda Nº 29 casi calle Artigas, se les atendía siempre, aunque fuera de noche,
o estuviera almorzando o sesteando. Recuerdo que yo (su hija mayor) le ayudaba.
El los precios los tenía memorizados así que a mí me competía preguntárselos a EL, al
igual que lo hacía mi Mamá (Olga García de Cotelo) que en ocasiones en que se le
llenaba de gente (el comercio) hacía lo posible por ayudarle, pues él era el único que
manejaba “todo”.
Culminó sus días aportando antigüedades para Anticuarios que venían a buscar
antigüedades, desde Montevideo, cosa que EL les conseguía. También colaboraba con
Julio González, con el cual compartió sus últimos días de servicio al público. Se destacó
siempre por su amor a la Familia y como Padre y Esposo Amoroso, que siempre luchó
por su Hogar.
Es ahora que en el Predio que ocupaba el Comercio y el Hogar de Gilberto Cotelo y
familia, hoy se está erigiendo una Institución dedicada al servicio de la Salud, la
Cooperativa de COMECA entre calles Artigas y Héctor Miranda, y es donde está
actualmente SEMIC que estaba situado el Comercio de Gilberto Cotelo, mi padre.
Atentamente y agradeciendo vuestra atención saluda a Ustedes:
Su hija: María Olga Cotelo García

14 mayo, 2020 a las 3:47 pm
Hola Olga. Me gustó mucho el artículo. Soy Anabel Costa, tu parienta de Montevideo. Me visitaste en los 90’s y hablamos del árbol genealógico.