Leonardo Carlini, maragato, dueño de la inconfundible voz y de la guitarra que representa el llamado rock criollo de Pecho e Fierro, vive hace años en el Cerro de Montevideo, también lo hizo en Santa Lucía por algún tiempo y aquí aun viven sus padres, con él conversamos
-Leonardo, cuando se habla de Pecho e Fierro, Santa Lucía también se siente un poco responsable de su surgimiento.
Sí y está bien porque creo que es un poco así, viví varios años acá, a mi me encanta Santa Lucía, viajaba a San José y nos juntábamos con mis amigos a tocar allá.
– ¿De esos amigos que se juntaban a finales de los 90, cuántos aún integran la banda?
Menos el bajista, un amigo Carlos Aguete, que en la crisis de 2002 él prefirió dedicar todo su tiempo al trabajo y a su familia, seguimos el baterista y yo de San José; sumamos un nuevo bajista de Montevideo. Ahora tenemos un cuarto integrante que toca la armónica. Era el armonicista del Sabalero, tocó en bandas de blues, pero también en el folklore con sus 64 años, le ha dado un aporte muy valioso a Pecho e Fierro y él está loco de la vida con nosotros. La armónica es un instrumento que por lo general se asocia mucho al Blues, pero también en épocas más antiguas se usaba, incluso en el tango.
– Esas mixturas en las bandas, con distintos instrumentos, gustan mucho.
Es una cosa natural, es una influencia que se viene dando. Uruguay es un país joven, que se está formando en música que viene de otros lados y otras que han nacido acá y así va encontrando su música propia. Pero esto ya existe desde hace tiempo, por ejemplo, Gastón Ciarlo Dino hace más de cuarenta años ya había grabado Milonga de Pelo Largo con guitarra eléctrica, la primera milonga rock que yo conocí, y nosotros hemos seguido por ese camino.
-Pero el de Pecho e Fierro ha sido un largo camino para ir conquistando escenarios.
Ha sido un largo camino, hemos tocado en la zorra de un camión, en escenario de balasto, donde venga, pero también ahora, por suerte, se nos han abierto las puertas en los teatros. Estuvimos en el Macció, en varios del interior y ahora estaremos en el de Rocha. Antes era más difícil para las bandas de rock porque había miedo de que se rompieran las cosas, pero nada que ver.
-Todos tenemos sueños, pero a veces nos falta constancia, empeño para concretarlos, lo que ha tenido Pecho e Fierro.
Sí, es así como decís, si no pones empeño y constancia, las cosas no salen.
Uno cuando tiene tantos años tiene otra ilusión de las cosas, y los años es como que van quitando esa inocencia que ojalá nunca la perdamos del todo; uno trata de mantenerla un poco, pero se van dando los pasos con más cuidado.
Es cierto, hoy el rock ha alcanzado cierta madurez porque abarca distintas generaciones.
El rock ya no es sólo de los jóvenes porque hay de todas las edades, hay rockeros abuelos, rockeros nietos, rockeros hijos. El rock llegó acá por la radio, por los discos y ya va para los cincuenta años, es como el tango, con algunos añitos más.
-Hay muchos que afirman que el tango y el rock se parecen.
Creo que se parecen porque es una música que nació un poco de la rebeldía y del arrabal de la gente de la parte más humilde. El rock nació del Blues, la música negra de los esclavos, que se fue mezclando un poco con música blanca, la folklórica de Inglaterra, con la música celta como fue la música de Jethro Tull, una banda de rock progresivo británica, que comenzó a finales de 1967, que hacían esa mixtura, y la nuestra es el rock con el tango y el folklore.
-¿De qué se puede seguir escribiendo?
Las letras nuestras, por lo general surgen de nuestro entorno, salen de donde uno se anda moviendo, de las vivencias que uno observa, sentimientos que uno tiene y lo trata de expresar como una persona que escribe un poema, que en nuestro caso lo hacemos con música. Es como si fuéramos contando un poco la historia de la humanidad, un poco es así, son esas crónicas cantadas del momento que uno está viviendo.
UN 30% JUSTO
-¿Te parece oportuno como artista uruguayo, la vigencia desde el 1º de noviembre de la nueva Ley de Medios, que en un 30 % de la programación se difunda música nacional?
En lo personal estoy de acuerdo en un cien por cien, capaz que les complica la vida a los programadores de radio, pero todo ese dinero que genera AGADU iba a parar en un 80% a España, EEUU, Inglaterra, el que ahora va a quedar un poco más acá. No creo en los que dicen que no hay suficiente música para pasar, creo que hay de todos los géneros. Me parece que es justo, porque las radios, por más que tengan dueños, las ondas se supone que son del Estado, entonces son de la gente. Me parece que va a ser de gran ayuda para la música nacional, porque hacía falta esto. Por supuesto que se verán más beneficiadas las bandas más comerciales porque las van a pasar más, pero no se repetirán tanto, y en la cola también podrán ir distintos músicos.
-¿Qué tan fácil resulta hoy en Uruguay poder grabar y registrar canciones?
Grabar hoy en día es mucho más fácil, y regístralo en AGADU si se es socio por primera vez no es tanta plata. Uno se puede registrar como una banda y registrar tus temas a tu nombre, así la tengas o no. El nombre de una banda se registra como una marca en la propiedad industrial, en el Ministerio de Industria y Energía, que cada diez años se tienen que renovar. En AGADU son las canciones que se registran, si tenés un grupo a tu nombre, si son tuyas o si son veinte que la hicieran a nombre de los veinte, basta que uno solo sea socio para poder registrar. Siempre conviene que sean todos socios porque son los que van a cobrar derechos de autor que los no socios no, pero en realidad cuando te asocias es para toda la vida.
-¿Ser socio te brinda derechos jubilatorios?
No, derechos jubilatorios es si vos tocás y hacés una boleta en toques que son del Estado, es como una pensión que te da AGADU después de unos años, que es muy pequeña, y tenés derecho a un médico y algunas pocas cosas más.
-En los medios y en los espectáculos realmente se le está pagando mucho dinero a AGADU.
Sí, pero la mayor parte de esa plata no queda acá, por eso decía, al fin los músicos nacionales vamos a poder agarrar algo más de dinero, ahora se va a repartir un poco más. Quizás algunos medios estén incómodos, pero si vos estás pasando el trabajo de una persona, estás utilizando el trabajo de otra persona para llenar tu espacio en radio, entonces la persona que hizo eso que estás pasando para que disfruten los demás, tiene derecho a que reciba su dinero.
-No siempre se considera trabajar haciendo música, incluso para lo que hay que también invertir.
Es que a veces acá parece que ser músico no es trabajar, de repente se hace un beneficio y a la hora de pagar, ¿cuánto sale el sonido?, y se paga el sonido, el que pone los equipos de audio no hace beneficios y cobra, los chorizos hay que pagarlos, la bebida hay que pagarla, ¿y el músico?, el músico viene gratis y con eso todavía se sigue. A mi hijo cuando era más chicos, un vecino le preguntó: ¿tu padre dónde trabaja? , es músico le dijo, a lo que le respondió: ah, pero eso no es trabajar. No todos piensan así, pero hay una parte de la sociedad que sí, aunque han cambiado varias cosas, todavía falta conciencia en la gente, somos músicos, trabajamos y también vivimos, pagamos nuestras cuentas.

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