Pablo Ney Ferreira politólogo y ensayista, expuso sobre José E. Rodó en el Centro Cultural Museo que lleva su nombre, en el marco de las actividades del 100 Aniversario de su desaparición física.
El Prof. Julio Longo realizó una presentación que estaría moderando junto a Hugo Manini Ríos, que iba a hablar sobre los vínculos entre Rodó y el Partido Colorado, pero razones de último momento le impidieron presentarse.
El Licenciado Ney Ferreira indicó que si bien no integra la Sociedad Rodoniana ni es un especialista en Rodó, es un gran lector de la obra y por sobre todo un estudioso de su vida como político y parlamentario.
Mientras recorría las instalaciones de la Casa de Rodó, donde hoy funciona un museo que le recuerda, Ney Ferreria manifestó que llegar a esta hermosa casona era algo increíble, como un viaje en el tiempo. Agregó que no conocía Santa Lucía, a la que catalogó como sorprendentemente agradable, y que había captado el interés patrimonial y cultural que tiene su gente, donde incluso todavía se preservan estructuras añosas y que le dejó con ganas de volver para recorrerla.
Este fue el dialogo que obteníamos.
-Al cumplirse 100 años de su muerte Rodó ha despertado mucho interés, pero no sólo como escritor, también como político.
Ha habido una movida muy grande con distintos eventos, he participado de algunos. Mucha gente ni siquiera sabe que Rodó hizo política y desde muy joven, era un destacado militante del Partido Colorado , pero situémonos en su contexto histórico finales del siglo XIX, principios del XX..
– Rodó fue una figura polémica dentro de su propio partido y además destacado periodista.
Él vota a Batlle en las dos oportunidades para la presidencia, según la constitución de 1830, cuando los presidentes los elegían la Asamblea General y como diputado lo votó. Tuvo serios conflictos con Batlle, que afectaron profundamente no ya su vida política sino toda su vida.
Rodó escribió muchísimo en prensa y también fundó una revista de Ciencias Sociales con otro grupo de intelectuales, que fue muy valorada en su tiempo, aquí era más que nada cultural. Fue un muy fuerte polemista político en varios medios de prensa. Una polémica enorme fue en marzo de 1913, que le realiza José Batlle y Ordóñez sobre el Colegiado. Rodó se opone tajantemente. Esto produce que el PC se quiebre en dos, se crea el Riverismo del que Rodó participa activamente, siendo el presidente del Partido Independiente Colorado Fructuoso Rivera, como del Comité Colorado Anticolegialista. Esto le trajo la enemistad de todo el elenco batllista, que le decían de todo desde El Día, periódico que apoyaba el Colegiado y había otro fundado en Canelones que salía solo en Canelones se llamaba La Reforma . Era dirigido por Emilio Basterga, un anarquista que a raíz de la campaña colegialista, como tantos otros se convirtió al Batllismo. La enemistad de Rodó con Batlle nunca fue subsanada.
– ¿Es valorado en Uruguay el Rodó escritor?
Rodó es el escritor uruguayo más leído en el mundo, es el que ha despertado más curiosidad en la academia. Hay miles de tesis doctorales en muchos países del mundo y en muchos idiomas, sobre su obra. Probablemente se le valore mucho más en el exterior, en América Latina hay muchas cátedras José E, Rodó, en el Uruguay no la hay. Su obra ha tenido un relanzamiento con esta conmemoración de 100 años. Creo que la obra de Rodó todavía continúa viva y tiene mucho que decir todavía. Creo que cada generación hay que seguir leyendo e interpretando. Siempre hay que redescubrir a Rodó porque es un clásico y a los clásicos siempre hay que seguir releyéndolos. Cada generación cuando lee un libro clásico, lo interpreta de distinta manera. Pero con Rodó pasa como dice la frase, nunca se es profeta en su tierra. Conozco muy pocos que lo denoste como escritor, como político sí porque fue un individuo muy polémico, que ha despertado grandes cariños y también repulsas. Creo que ha sido olvidado, sobre todo por los círculos intelectuales de escritores, como algo superado, pero creo que hay que seguir leyéndolo, seguir interpretándolo y trabajando su obra. Es una pena que Rodó haya muerto tan joven porque probablemente su obra hubiera crecido y mucho.
En la charla Ney Ferreira se refirió a los tres períodos en que Rodó fue diputado: 1902 a 1905, 1908 a 1911 y 1911 a 1914. Habló de lo que lo separó de José Batlle y Ordóñez, de su defensa de un concepto más amplio de libertad de prensa en plena guerra civil, la que siempre le dolió. Otro de los destaques fue, por ejemplo, su informe sobre el horario obrero, disonante con el proyecto del Poder Ejecutivo. Se destacó que sus intervenciones en el parlamento tenía un discurso que se simplificaba mucho. La suya es una labor proteica apelando a sus célebres Motivos de Proteo (1909)- en su pensamiento existe casi siempre una coherencia sutil y profunda.

Deja una respuesta