El Instituto CRECER (IN.CRE.), forma parte de esta experiencia de educación transformadora. Sus fundadores en Uruguay fueron Alicia Montes de Oca y Miguel Ángel Domínguez en el año 94. Cuando los maestros estuvieron realizando una gira por distintos departamentos y visitaron al Centro Ser de Santa Lucía, desarrollan una propuesta educativa basada en una espiritualidad laica. CRECER ofrece una educación inicial, primaria, secundaria, distintos cursos y espacios de recreación a través de su departamento de extensión educativo. 27
Alicia y Miguel, a través de cuarenta años de docencia, fueron descubriendo que había una forma diferente de hacer las cosas, iniciándose de esa manera en una nueva propuesta educativa que fue generando una red de educación. Luego de jubilados, comenzaron a recorrer el país y ver cómo viene creciendo esta red de educación transformadora y aseveraron encontrar esa misma propuesta desde el corazón en el Centro Ser.
Existe mucha literatura con respecto a la educación transformadora, pero hay algo que están encontrando en cada lugar con el hacer como con la maestra Graciela. Esta educación no pasa por lo público o lo privado, lo formal o lo informal, porque en cualquiera de estos ámbitos hay muchos docentes a nivel de aula que lo están haciendo. Incluso, hay directores que lo están impulsando y queriendo llevar a su equipo docente, como también hay inspectores que lo están intentando, afirma Alicia.
Agregan estar cada vez más convencidos que el mundo avanza más rápido de lo que lo hace la educación.
Hay una gran necesidad de que la educación se adapte más a las necesidades del siglo XXI y no seguir trabajando como para el siglo anterior, por lo que siguen bregando por este cambio a nivel educativo y preparar a los niños de hoy, pero que, sin embargo, se sigue enseñando de la misma manera, indica Miguel. Habría que cambiar la mirada respecto a la concepción de niño. En estos cuarenta años de trabajo hemos visto que hay que preservar al niño, en ese amor incondicional que traen, verlos más como maestros y recordar lo que realmente somos. No es tanto llenarlos de conocimientos sino que ellos mismos vayan descubriendo, vayan permitiendo la autonomía que traen de por sí. Somos los adultos los que tenemos muchos y cuidados todo lo que se ve agrandado por el consumismo, por la sociedad y sus miedos, indica. Hay algunas cosas que transformar en el mundo adulto más que en el de los niños, al transformarlo nosotros se lo preservamos a ellos, agrega Alicia.
Las actuales reglas de funcionamiento que tiene que ver con la sociedad de consumo, en donde la vida se transforma en correr detrás del dinero para ver en qué se gasta y esto aparenta ser como nuestro fin en la vida, pero que pronto, lo que me llevó tanto tiempo y dinero, no llena el hueco que hay en mí. Por eso el mundo, que de alguna manera queremos recuperar, es ese donde lo trascendente no es la forma de lo que hay afuera, sino que está en la simpleza de la vida, porque la verdadera vida es simple, basta ver la naturaleza para ver esa simpleza maravillosa. Hemos construido un mundo complicado y enredado, afirma Miguel. Se refiere también a otro tema del que tanto se habla como la autoestima. La persona con una buena autoestima, es la que se conecta con su poder, con esa energía que lleva dentro y es la que no engancha tan fácilmente en ese mundo de plástico que se ha inventado. Cuando la autoestima está muy baja, la gente es muy fácil de dominar y de arrear como el ganado, con la que se pasa a ser subordinado y dependiente. Precisamente, uno de los puntos claves de la educación es trabajar desde el ser, para que esa autoestima se reinstale, la que naturalmente ya nace con los niños, agrega Miguel.
Instituto «Sociedad Cel el Sin Fines de Lucro» el contribuir, desde la educación, a la co-creación de una Nueva Humanidad.
Estos maestros reiteran su observación desde el interior que está disconforme y que dice «por aquí no es», cuando hablan de una educación transformadora, porque es como un cambio de mirada mucho mayor.
Graciela Martínez maestra directora del Centro Ser, reafirmó su alegría de haber contado con esta visita. Alicia y Miguel son referentes en la Educación Holística, casi pioneros en Uruguay en sistematizar este tipo de pedagogía. En diferentes etapas de la vida, muchos maestros han estado soñando con la firme convicción del camino a seguir, pero buscando los pasos para hacerlos realidad. Estos docentes fueron los que comenzaron y al que cada vez se está integrando más gente, como pudo percibirse en el 2º Encuentro de Educación Transformadora en Salinas. No sólo cuenta con educadores y maestros, sino también con las familias de esos niños, como a toda la comunidad. Por ejemplo, en Ser también hay talleres para padres y los que quieran pueden acercarse, indica. Todo lo que se hace en los niños se expande a los demás, porque son semillas que van germinando y van creciendo y para que cada ser encuentre el sabio que anida en su interior, manifiesta la maestra.
Todavía hay gente que pregunta qué es educación holistica, si es religión, si se hace meditación y la respuesta es que en Santa Lucía, el Centro Ser es una escuela donde se hace de todo, pero siempre con una espiritualidad laica. Holístico quiere decir el todo, cómo entendernos y qué abarca ese todo, esa mínima parte de lo que existe. Abordamos la educación, la salud y todo desde un aspecto global, abarcamos no una parte, no de a una cosa, aprendemos mirando, haciendo como los niños cuando plantan que siembran con sus maestras, indica Graciela. La educación no se aborda por partes, como lo ha hecho la tradición, que lo ha realizado hasta ahora. Agradece todos los años de la educación formal tradicional de este país, que es muy rica y muy buena. Reitera que es muy válido el camino que se ha hecho, pero estima que se tiene que experimentar para ir evolucionando, creciendo. Agrega que en esta etapa de su vida, entiende exactamente dónde quiere ir, qué quiere hacer y qué no quiere hacer más. Juntarse con gente que siente lo mismo por ese cambio en la enseñanza, en interpretar a los niños y a sus familias desde el corazón, por lo que se vincula con otras personas que, como en este caso, establece una red que siente igual. Esta educación es simplemente para que nosotros recordemos quiénes somos, qué venimos a hacer y que los seres que llegan acá también lo recuerden mediante todas las técnicas que hacemos. Este es un trabajo en colectivo; nosotros siempre decimos: no soy yo, yo soy tú, es decir, lo que veo en el otro es lo que también yo soy. Si ayudo al otro, me estoy ayudando a mí, es todo en colectivo, todos tenemos nuestro saber, somos seres divinos, lo único que tenemos que recordar es que somos y eso se hace en colectivo, reflexiona la Maestra Graciela directora del Centro de Educación Holística Ser.
Se realizó en Salinas el 17 y 18 de septiembre el 2º Encuentro Nacional de Educación Transformadora, con un interesante panel de invitados uruguayos y extranjeros, para intercambiar sobre esta experiencia porque hay centros que recién están comenzando con en esta pedagogía.

Y.S.
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