Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo,
la historia nos absorberá.

La Madriguera, presenta:
El silencio no existe
John Cage: Ritmo Etc.
Recopila los textos que originalmente se publicaron en A Year from Monday (1967) y Empty Words (1979), un fecundo período en el que la escritura se pone en primer plano a través de conferencias, diarios, poemas y textos inclasificables, casi todos compuestos a partir de procedimientos regidos por el azar -el I Ching determinaba las variables del texto: cantidad de palabras por frase y por párrafos, de citas por texto, de fuente tipográficas por página. Matías Battistón, compilador del libro, prologuista y responsable de la notable traducción, intenta recrear el efecto del original llegando a comprobar que mientras más se apega a la rigurosidad de Cage (aunque eso signifique inventar soluciones propias, como en el caso de los famosos «mesósticos), más «justa» (en un amplio sentido) es la versión obtenida.John Cage/Ritmo etc. /(Interzona) 224 páginas/Compilación y traducción de Matías Battistón
John Cage, nacido en Los Ángeles (California), fue durante décadas uno de los principales valores de la música norteamericana. Tras organizar en 1938 una orquesta de percusión y ser, a partir de 1942, un precursor en la utilización musical de sonidos producidos electrónicamente, avanzó en 1950 la idea de que la música no debe quedar limitada estrictamente a los sonidos, sino que puede convertirse en el resultado de todo lo que sobrevenga en un intervalo fijo de tiempo.Sus obras más célebres son Sonatas e interludios para piano preparado, Construcción en metal y Paisaje imaginario número 1. En su obra Cage recurrió al azar, renunciando a especificar clase y número de instrumentos para una pieza, y recurriendo a la libertad de duración de un sonido o a inexactitudes, en la notación musical.

 

 

El maestro Enrique Ilera
El querido amigo
El era el que con mucha frecuencia me sacaba los apuros más diversos.
Me ha tenido prestadas infinidad de tacitas de con aceite, gran variedad de objetos inherentes al aseo doméstico, lamparitas sanas cuando tenía quemada la mía y hasta un perro lazarillo que conocía muy bien rodos los rincones de Montevideo, cuando tuve que trasladarme a la capital. Siendo en esa oportunidad que me anudó al cuello una corbata que era de su propiedad.
Atento como siempre a la más mínima de mis necesidades, me recomendó en muchas oportunidades que tratase de fumar menos, así no le pedía hojillas y tabaco para rellenarlas tan a menudo.
_Fuego no te doy porque es peligroso jugar con él – me dijo
_ No lo harè, solo encenderé el cigarro – le contestè
_ Si mantenés limpios tus pulmones gozarás de buena salud- volviò a decir.
Entonces yo le hice caso y me puse a dar pitadas al cigarro apagado.
A las pocas chupadas ya no le sentí gusto a nada, por lo que le volví a pedir solución a esta nueva problemática.
– No pretenderás que también te lo fume – me repuso ahora bastante molesto.
Al día siguiente me dispuse a ir a pasear a la plaza de Rabo Corto, pero como el tiempo había estado muy húmedo, cayendo también grueso goterones, mi ropa no se había secado y mi única camisa con reminiscencias de de decencia se hallaba entre ellas. No se me ocurrió otra mejor cosa que recurrir nuevamente a mi querido amigo.
_ Me dejas usar tu loción para los rayos ultravioletas? – le pedí esta vez.
El puso los ojos en blanco y me descerrajó dos tiros que me impactaron directamente en alguna parte vital de mi cuerpo, porque morí instantáneamente A las pruebas me remito.

Ilustró Rodolfo Torres

 

 

 

Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Thomas A. Edison
Los últimos años de Edison
En 1922 visitó la General Electric. Lo recibieron sus mejores científicos y técnicos: Charles Proteus Steinmetz, W.R. Whitney, W. D. Coolidge, Irwing Langmuir. Le mostraron los nuevos filamentos de incandescencia de wolframio y los tubos de vacío. Pero a Edison no le agradaban los métodos de trabajo de esta gran empresa: las constantes reuniones y el exceso de organización.
En 1923 con el desarrollo de la radio y los tocadiscos a válvula, las empresas de Edison comenzaron a retrasarse con respecto a la competencia. Pero el inventor despreciaba la radio y le auguraba el fracaso (decía que la gente prefería escuchar música de su propia elección) a pesar de que sus hijos Theodore y Charles le insistían para que incorporara la fabricación de estos nuevos productos. Estos, sin embargo, contrataron al ingeniero sueco Bertil Hauffman, a espaldas de su padre, para experimentar con el fonógrafo de válvula que pudieron sacar a la venta recién en 1928 junto con los primeros aparatos de radio. Aparentemente ya era demasiado tarde y el nuevo emprendimiento dio pérdidas.
Sus últimas inquietudes se orientaron a la búsqueda de plantas que pudieran contener latex, a los efectos de permitir a Estados Unidos tener plantaciones propias que le aseguraran obtener caucho autóctono y no depender de las fluctuaciones del precio en el mercado mundial. Con el apoyo financiero de Henry Ford y de Harvey Firestone se montó la Edison Botanic Research Company y se instaló el laboratorio de Fort Myers en Florida. Se contrató a un químico alemán que trabajaba con varios ayudantes de Edison asignados a esta tarea. Entre miles de plantas seleccionaron la solidago leavenworthii (vara de oro) que tenía el mejor contenido de latex, pero este era muy pobre en comparación con la Hevea Brasiliensis de la cuenca amazónica y otras variedades que se plantaron en el Extremo Oriente, por lo cual el proyecto no fue rentable. Además, en Alemania, la Sociedad química I. G. FARBEN estaba experimentando con la posibilidad de lograr caucho sintético.
En 1929 su salud se deterioró gravemente: contrajo una severa pulmonía y también padecía de uremia. En ese año precisamente se realizaron grandes eventos conmemorando el 50 aniversario de su lámpara incandescente al cual concurrieron grandes personalidades como, por ejemplo, María Curie, O. Wright, E.F. Alexanderson (pionero de la radio y la televisión), el presidente norteamericano Hoover quién lo condecoró con la Medalla de oro del Congreso. Adhirieron a la ceremonia, entre otros, Albert Einstein, el presidente de Alemania y el príncipe de Gales. En esta ocasión se rememoró el experimento de 1879 que dio origen a la lámpara inicial que duró prendida más de 40 horas: lo realizaron el mismo Edison y su antiguo ayudante Francis Jehl.
Después de esta demostración, la salud de Edison se derrumbó. Los últimos tiempos ya no podía concurrir a su laboratorio y pasaba en su casa entre el dormitorio y su cuarto de trabajo. Lo visitaba a menudo Henry Ford que era su mejor amigo. Falleció el 18 de octubre de 1931. En algunas ciudades de Estados Unidos se apagaron las luces durante algunos minutos.
Tuvo seis hijos, tres con su primera esposa Mary Stilwell (Marion Stelle, Thomas Alba Jr. y William Leslie) y los demás con su segunda esposa: Mina Miller (Madelaine, Charles y Theodore).
Su amigo Henry Ford describió así su personalidad y su obra:
«Ni siquiera quiere admitir la posibilidad de un fracaso. Es de la opinión de que el trabajo constante y concienzudo es capaz de solucionarlo todo. Esta genial aptitud para el trabajo esforzado me fascinó y convirtió a Edison en mi héroe, y durante todos estos años de amistad esta fuerza de atracción, que ya experimentaba cuando todavía no le conocía personalmente, ha ido aumentando constantemente…
Su actividad puede ser dividida en dos apartados. El primero se refiere únicamente a sus éxitos como inventor, a los aparatos que inventó; el otro, al ejemplo que dio ligando íntimamente ciencia y vida cotidiana, demostrando que con el trabajo de experimentación perseverante se puede finalmente solucionar cualquier problema.»

 

 

Omar Adi
Javiel
Corre 1946 e Idea Vilariño observa a ese pequeño ser indefenso sentado a una mesa del Sorocabana. La conmueve lo insólito de su figura y la convicción de la bondad de sus acuarelas:
«Creí que era un mendigo. Con su gesto de pedir disculpas, su actitud humilde, sus ropitas; su frágil humanidad, su delgadez extrema, sus mínimas muñecas, sus manos transparentes, sus ojos sin color, su apenas voz. Lo saludaron afectuosamente y nadie se ocupó más de él… quedó leyendo infinitamente en una revista de Anda los anuncios, los avisos a los socios. Andaba a menudo entre la rica fauna intelectual y artística de la Plaza Libertad trocando una acuarela por un café con leche. En 1954 se interna en el Vilardebó, no por indicación psiquiátrica sino porque la familia que lo alberga pasa serias dificultades… y de allí a la Colonia… 30 años de asilo».
Cabrerita, es decir «Javiel», en las noches de otoño cuando son cálidas, recibe una y otra vez y otra vez, besitos tiernos y húmedos de la inmortal niña de sus últimas pinturas. Y entonces Javiel sonríe, todo fortaleza y cordura, en las noches de otoño cuando son cálidas. Algunas niñas, casi adolescentes, despiertan en las noches de otoño cuando son cálidas y sienten que alguien les pinta un aura de colores. Las mejores, la llevarán toda la vida. Se les nota más en las noches de otoño cuando son cálidas.
(de Los Unos y los Otros)

Ahora no me conoces
Teatro

Ahora no me conoces de la semana anterior
Carmen Rodríguez (la gallega).el lugar es la casa de familia.los jóvenes son:
primera fila de izquierda a derecha: el menor de Taranco, José Carlos Imoda,
Daniel Iglesias y Carlos Rubbo ABAJO: el cirujano Máximo Perdomo, Hernández
y Edgardo Taranco (María Alaniz)

 

Rosina More
Entrar a la casa con la cara sencilla y el corazón enamorado. Mirar a través de la reja como las hojas se convierten en mariposas,los autos en barcos y el dolor en risa. Colgar los relojes a escondidas del tiempo. Vos y yo enamorad@s.

 

Esta edición está dedicada a la Familia Jorge.
Para Alejo Liborio Benítez Ojeda.

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