Integrantes de distintos agrupaciones del Frente Amplio, se encontraron en una charla abierta para dar un pantallazo general a la situación política sobre varios temas, algunos de carácter internacional. Las Lista 1. 916 en acuerdo con la 1001, 5005, junto a la Vertiente, realizaron una convocatoria a nivel general para conversar con el secretario general del Partido Comunista del Uruguay Juan Castillo, pero que a último momento no se presentó, debido a una actividad urgente a la que debió asistir.
Había gran expectativa para este encuentro con el exdirector de Trabajo y tradicional militante del PCU, que si bien no se cumplió, logró que integrantes de varias agrupaciones frenteamplistas de Santa Lucía intercambiaran ideas en instalaciones del Club Alas Rojas.
Se presentó el exvicecanciller y exsecretario general del Partido Socialista, Roberto Conde, quien habló sobre la situación nacional, subrayando que se está viviendo una especie de paradoja. Los gobiernos del Frente Amplio han logrado que Uruguay atravesara por diez años de crisis del sistema capitalista iniciada en septiembre del 2008, que provocó devastación económica y social en varias partes del mundo. Se logró que el país atravesara esa crisis sin que el pueblo sufriera en forma perceptible las consecuencias, ya que en estos nueve años el ingreso siguió aumentando, afirmó. El salario real medio siguió aumentando, también las pasividades, el desempleo se mantuvo muy bajo, hizo algún pico de un 9%, con un desempleo controlado por debajo del 8%. Los grandes números de la economía en general están bien porque la economía está creciendo más que otros países de la región, en un nivel de alrededor del 3%, apuntó. A pesar de la fuerte condicionante en el déficit fiscal, debido a que se han realizado grandes inversiones públicas, se ha desplegado una enorme inversión social durante diez años, política que no va a ser cambiada, reiteró. Afirmó que en Uruguay no se va a hacer lo de Temer en Brasil luego del golpe de Estado, como recortar el gasto social, inversiones e iniciar la ola de privatizaciones, además de una espantosa reforma laboral y del aumento en la edad para la jubilación, para seguir recortando los derechos de las pasividades. El Gobierno del FA realiza todo lo contrario, a pesar de la crisis se mantienen las políticas progresistas con vida y no se caerá en la política de ajuste. Conde indica que su fuerza de gobierno está tranquila porque no se ha perdido el rumbo a pesar de la crisis, aunque no ignora que la sociedad uruguaya está expresando disconformidad.
Sobre las lecturas distintas que tiene hoy la izquierda en América respondió que las hay múltiples al fallar el proceso de integración regional, por que cada país se ha encerrado en su realidad nacional.
El FA se encuentra en la tarea de convencer a la sociedad de que le brinde la oportunidad de continuar conduciendo un proceso progresista que ha cambiado completamente al Uruguay. Nadie podría imaginarse volver a aquel país del 2002, 2003, 2004, el que se recibió y que se tuvo que superar. Este es definitivamente otro país, mucho más desarrollado, por el que se quiere continuar. Se espera que la situación en la región mejore, para que las cosas resulten un poco más fácil, pero de no ser así, tampoco se van a cambiar los ejes fundamentales de la actual política, puntualizó Conde.
Con respecto a lo que podría ser un desgaste natural al transcurrir de un tercer gobierno frenteamplista consecutivo, afirmó que en cambio se notan las realizaciones en vistas de haber construido un país nuevo, muy superior al encontrado, que garantiza la posibilidad de continuar ese esfuerzo, no por la fuerza política en sí, sino por el pueblo uruguayo.
En cuanto a la poca aparición de líderes nuevos en el FA, Conde manifiesta que contrariamente a lo pensado, habrá una fuerte competencia, donde el desafío será resolver en armonía, democráticamente, para que la fuerza pueda alinearse y respaldar a los que sean electos.
Preguntado sobre las diferencia que han manifestado las agrupaciones de la coalición en temas diferentes, tan urticantes como el caso Sendic, indicó que seguirá fielmente lo que se resuelva en el plenario, ya que por sobre todas las cosas no hay que olvidar que el FA es un frente con alrededor de treinta agrupaciones. Hay definidas, por lo menos, ocho grandes tendencias ideológicas, con matices, por lo que cree tener discrepancias internas es natural. Resaltó que el lema orgánico del Frente es el de unidad en la diversidad, lo que justifica perfectamente el tener distintos puntos de vista, a pesar de las discrepancias, de coyunturas, de proyectos parciales en el conjunto. En la visión estratégica, se sigue estando todos de acuerdo en darle el mejor de los destinos al país. Finalmente destacó la importancia de mantener el diálogo con la gente y responder abiertamente las preguntas de los militantes.

Deja una respuesta