La red tiene más de doce años en el país, logrando ocupar un sitio de prestigio y privilegio dentro del mercado nacional, en Santa Lucía Redpagos está cumpliendo 10 años. El Pueblo dialogó con uno de sus responsables Andrés Matiaude.
– Esta es una de las más importante empresas nacionales dentro de rubro de pagos y cobranzas
Ocupamos en la actualidad, un lugar de privilegio dentro del mercado nacional, siendo reconocidos como una empresa orientada netamente a la satisfacción de sus clientes y a la mejora continua en la gestión. Nosotros abrimos el 1º de agosto del año 2007, en estos diez años nosotros hemos crecido con la gente y nos debemos a la gente de Santa Lucía. Fundamentalmente Redpagos Santa Lucía nos ha ayudado a crecer nuestra ciudad, si bien yo no nací aquí he vivido más de doce años.
-¿Cómo llegan a relacionarse con este emprendimiento que acaba de cumplir una década?
Nosotros comenzamos con Enrique Ragazzo en un emprendimiento de bailes, cuando funcionaba el Ramses. Recuerdo que hacíamos una publicidad rodante para la discoteca y miro el cartel: Se vende Redpagos, y le pregunto a Enrique: ¿no podremos comprarlo? Lo que parecía como una locura mía, todo se dio de la mejor manera. Quiero resaltar que si bien nosotros les compramos a dos personas, a Diego y Fernando Mérida, su hijo Martín trabajaba en el local, les tengo un agradecimiento especial a ellos. Muchas veces, uno vende el negocio porque no lo puede atender y se olvida, pero en el caso de ellos, si bien nosotros le teníamos que pagar en cuotas, ellos siempre nos dieron el apoyo y hasta el día de hoy muchas veces hacemos cosas en conjunto. Esto habla para mí de las personas que no me puedo olvidar. También voy a seguir agradeciendo a Juan Ferrero que en nuestros inicios nos dio una gran mano. Por supuesto a Horacio Rodrigo Salvioli, que para nosotros fue un pilar fundamental en el desarrollo, en el conocimiento, porque nosotros llegamos a un trabajo que no teníamos ni idea cómo se hacía, ni qué se debía hacer. Hoy Horacio es como parte de la familia, así le sentimos, por que él se lo ha sabido ganar. Para nosotros es muy importante saber tratar a la gente, nos pasa por ejemplo cuando viene sobre toda una persona mayor y nos dice que viene a pagar un crédito. Nosotros cobramos más de veinticinco créditos, por eso a veces se tiene que dialogar, entender, atender a la gente lleva un proceso. Se tiene que trabajar, si bien con eficiencia y porque a veces hay diez o quince personas esperando, también con paciencia y tranquilidad, porque todos merecen una buena atención.
-Otra de las características de Redpagos es el cambio de moneda extranjera.
Nosotros disponemos de todas las monedas y muchas veces también estamos para el consejo del cambio para quienes viajen al exterior.
Si bien en los primeros años, cuando llegamos, no teníamos la habilitación correspondiente para realizarlo, ya hace seis años que logramos poder entrar en el sistema financiero como cambio oficial porque se tiene que cumplir con las reglas necesarias y así poder seguir trabajando.
– El mercado ha sido muy dinámico para este tipo de empresas financieras en los últimos años.
Sí, la ampliación y mejoramiento de servicios, también ha tornado un poco más compleja la red, porque se van cambiando las reglas de juego en la parte financiera que nosotros reflejamos. Los entes públicos, ya ninguno realiza tareas de cobranza y creo que si nos eligen es porque somos más eficaces y fundamentalmente más baratos. Aproximadamente son cinco mil servicios que ofrece Redpagos en todo ese horario que tenemos.
Abarcamos un horario muy extenso, de lunes a viernes de 08.30 a 20.00 horas; son casi doce horas abierto, incluso sábados en la mañana. Muchos locales abren sábados y domingos, en nuestro caso, yo me rehúso por muchos aspectos, fundamentalmente por nuestros colaboradores, porque se trabaja mucho, no siempre es fácil. Nuestra tarea, que es la de cobrar, a nadie le gusta, se trabaja con dinero, se tiene que tener un recaudo importante, se tiene que cuidar al cliente, entregar el dinero correcto, que en la vorágine del trabajo también puede llevar a equivocarse.
Nosotros empezamos a trabajar en el año 2007 junto a Enrique Ragazzo, que somos los dos dueños y a Horacio Salvioli, que hace once años que está, luego se amplió a una persona más y hoy en nuestro local somos ocho trabajando. Todo ha crecido supongo que para bien, nosotros estamos a gusto con el trabajo. Se entiende que es cansador, pero también es una forma de brindar un servicio.
-En los últimos meses, la Ley de Inclusión Financiera también ha recaído en mayor trabajo para Redpagos.
Sí, para eso también cumplimos una función social, por ejemplo para los jubilados más mayores que nos dan las tarjetas, le hacemos la operación, que tampoco es lo correcto pero es una forma de ayudar. Es muy difícil, se les complica mucho, las generaciones anteriores no se prepararon para eso, les cuesta mucho cobrar con una tarjeta. Si bien no todos los jubilados pasaron al medio digital, la idea es generalizar este sistema y es muy difícil para la gente mayor entender que también hay topes para los retiros y los que quieren cobrar todo. Además, esa tarjeta puede ser utilizada para comprar cosas, lo que en casi toda la vida no hizo o no entendió, es difícil de que asimile.
-¿En Redpagos tienen sistemas que faciliten el cobro, por ejemplo, de jubilaciones?
Nosotros tenemos varios sistemas de cobrar, se puede retirar el ticket y después por la caja, se puede ir y pagar las facturas con la tarjeta, se debita automáticamente sin retirar el dinero. Las tarjetas también se pueden utilizar para comprar.
-¿Todavía se resiste el uso de tarjeta para comprar?
Es lo que la gente menos utiliza por desconocimiento o miedo, y en realidad lo que se cobra en una caja de supermercado o una tienda es lo que luego se va a retirar de la tarjeta, con el beneficio de que se devuelve el 4% de Iva.
-¿Con respecto al pago de sueldos?
Es otra cosa que entró ahora, después que la ley se aprobara el 1º de junio, que todos los trabajadores privados deben empezar a cobrar por un medio digital, que es una tarjeta. En el caso de Redpagos, es la tarjeta Mi Dinero. Fue duro al principio, pero de a poco la gente se va acostumbrando. Nos pasa lo mismo con los jubilados, la gente no ha entendido que es más fácil consumir con su tarjeta que ir y retirar el dinero. Hay que adaptarse a las cosas nuevas y esto ayuda un poco a la formalización, lo que indica que uno cobre lo que debe cobrar es lo que dice el recibo. Esto es, además, una ayuda para saber que se va aportar para nuestro futuro porque cuando es joven probablemente a la gente no le interese tanto, pero ya a los cincuenta interesa porque es saber con qué se va a seguir viviendo en nuestros últimos años de vida.
-En definitiva, se han permanecido por diez años, indica que Santa Lucía ha respondido.
Absolutamente, nos debemos a Santa Lucía, además, nosotros no dejamos de ser todos vecinos, porque si bien somos ciudad, somos un pueblo y lo que tenemos es que nos cruzamos sea en el club en algún evento social, las calesitas, en el río o caminando por nuestras calles. A mi entender, vivir así como lo hacemos en Santa Lucía entre vecinos, me gusta mucho más, por algo vivo acá.

Y.S.
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