Nació en Cardal departamento de Florida, vivió en Santa Lucía. Sus obras integran colecciones privadas de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, USA, Canadá, Alemania, España, Italia, Francia, Suiza y Sudáfrica. Sus obras, que han recorrido el mundo,  llevan consigo la sensibilidad de haber retratado el pueblo y la campaña uruguaya. Sus paisajes retratan clásicas tareas de nuestro campo, cielos de múltiples colores, fachadas de edificios patrimoniales, costumbres, caseríos que al mirarlos  son capaces de situarnos en algún siglo pasado y detenernos en el tiempo.  Siempre  los  óleos  de Magdalena recobran vida ante nuestros ojos, gracias a su rica paleta de colores.  También su pincel  retrata la inigualable  gama de formas y colores de árboles y flores, y en esta oportunidad, en el Centro Cultural podemos disfrutar de la más conocida foto de Carlos Gardel, que parece renovar una chispeante mirada y hacer más  afable su conocida sonrisa,  mirando desde el marco.
Magdalena Gordano, que desde siempre se ha sentido autodidacta, comienza su formación artística en 1991-1992. Recibe clases de dibujo del
Profesor Leiva.1993-1995. Recibe clases del maestro Enrique Picardi en su taller particular,  desde  1993-1996. Es alumna del Maestro Walter Nadal. Su formación artística continuó bajo la tutela del reconocido pintor uruguayo, Profesor Roberto Cadenas, de gran renombre y que ha expuesto sus trabajos, nacional e internacionalmente, con mucho éxito.
Quienes visiten la muestra en el Centro Cultural en este mes de marzo,  podrán informarse de exposiciones individuales y colectivas, reconocimiento y premios de Magdalena desde que comenzara a exponer y que ha recorrido tantas galerías dentro y fuera del país.
En nuestro  país, son muy recordadas aquellas obras que fueron popularizadas al ser  seleccionadas por Aldeas Infantiles para su catálogo de Tarjetas Navideñas, entre  1996 y 1998.
Si bien en Santa Lucía hay familias que  atesoran algunas de sus obras,  es un gusto poder volver a disfrutar la obra de Magdalena en un lugar público y común a todos, como el Centro Cultural José E. Rodó.

Y.S
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