En casa
Aferrada a su bandera uruguaya Gloria Bosch, con lágrimas de emoción
pisó su barrio, miró su gente que la esperó para una calurosa bienvenida, el
sábado 16 en la noche. Luego de un largo viaje al fin su país, su ciudad, su
casa.
Luego de 70 días de pasar toda una odisea, la familia y amigos aplaudieron
su llegada. Los días complicados por una salud quebrantada, el temor, el
estar tan lejos de su tierra, el sentirse aislada, el no ver a su familia
comienzan a ser sólo un recuerdo para Gloria.
La Santa Lucía solidaria que también surgió luego de conocerse su
situación al haber quedado internada en Cuidados Intensivos en la francesa
Isla de Guadalupe, movilizó a un grupo de gente amiga para recaudar
dinero y ayudar a solventar gastos a través de cuentas y de alcancías, en lo
que tendrá que continuarse.
El Rotary Club, dedicado al servicio humanitario, se acercó a aquel lejano
lugar para tender su mano a Gloria y a su hija gracias a su característica
hermandad a través del mundo.
También en este caso el esfuerzo del Uruguay por el regreso de los
compatriotas varados en otros países debido a la emergencia del COVID-
19, la Dirección de Protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores que
ha estado coordinando la Operación “Todos en Casa”.
Hay mucho para decir gracias y no puede expresarse con palabras, pero sí
con actitud, por eso la franca sonrisa entre lágrimas de Gloria, las palabras
entrecortadas con toda emoción de sus hijas. El gracias, en este momento
más que nunca tiene el gran poder de reconocimiento y de sanación.
También el Canciller Ernesto Talvi subrayó en su cuenta de Instagram
“Tras un serio problema de salud mientras viajaba la señora Gloria Bosch
debió ser internada en Isla Guadalupe, isla en el sur del Caribe, durante dos
meses. Su hija Natalia viajó para acompañarla. Hoy, gracias a las gestiones
del consulado uruguayo en París y Asistencia al Compatriota de
Cancillería, vuelven a casa.”
Y.S.

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