Martín se fue apenas con 16 años a probar suerte en el
fútbol grande, como decimos por estas latitudes. Es que
el chiquilín ya había dado muestras de tener buena pasta
en la última zona bohemia en los juveniles y en el equipo
de primera división, llegando a jugar finales por el
Monegal y no defraudó. Sus performances hicieron que
desde la tribuna algún montevideano se fijara en sus

condiciones. Hace 4 años que está en el Montevideo
Wanderers, esperando la gran chance que todo jugador
quiere, que llegue el gran día para debutar oficialmente
en el equipo de primera división.

# ¿Cómo va llevando esta situación?
// Es una situación rara para todos los jugadores, hay que
asumirlo con tranquilidad, con responsabilidad, seguir
entrenando en casa con los trabajos que nos manda el
profesor.
# Surgís en la juveniles de Wanderers de Santa Lucía,
llegas a jugar finales con el equipo de Mayores y
anduviste bien, pero ahora estás en Montevideo
Wanderers. ¿Cuánto hace que está allá?
// Van cuatro años que me fui a probar suerte a
Wanderers de Montevideo. Hemos ido quemando,
etapas, pero sí me acuerdo de esas finales ante Juanicó,
tuve la suerte de andar bastante bien.
# Recuerdo un lujito que te mandaste, a pesar de ser el
juvenil en una de las finales.
// Sí, me salió, por suerte. Estaba algo nervioso por la
responsabilidad, fue ante Juanicó, pero a partir de ahí
agarré confianza. Además, el Profesor Rodrigo Irazoqui

me decía que jugara tranquilo y las cosas me salieron
bastante bien.
# Por ahí pasa, la confianza la vas obteniendo cuando
haces en la cancha lo que crees conveniente. A veces se
cometen errores y lo importante en esos casos es
asumirlos.
// Totalmente, hay errores y también hemos pasado por
eso, detrás de uno hay gente que te los hace ver de
buena manera para corregir a tiempo.
# Jugaste en una selección juvenil de Canelones, también.
// En una selección Sub 18 llegamos a finales.
# ¿Cómo ha sido el proceso en Montevideo Wanderers?
// Ha sido a paso firme, sin apurarnos. Los técnicos tratan
que los jugadores vayan quemando las etapas sin
apurarnos. El primer año tuve como técnico Alejandro
Cappuccio, le gusta apostar al buen juego, que se haga
por bajo. En líneas generales nos dejó muchos conceptos
futbolísticamente. Pero todos tienen su impronta, su
forma de jugar, por ejemplo también tuve a Román
Cuello, que apuesta a lo mismo que Cappuccio, al buen
juego, llegar con varios hombres, equipos aplicados en el
campo, que tengan orden y disciplina táctica. Y después,
está aquellos técnicos que son más frontales, más
verticales en sus propuestas, también los he tenido. De
todos sacas cosas importantes que te van beneficiando.

# ¿Hay ansiedad por debutar en el primer equipo?
// Lo he hecho en algún partido amistoso, no oficial, y sí
un poco de ansiedad, de ganas tenemos, pero recién
tengo 20 años, así que hay mucho por andar todavía.
Allá en Wanderers todos tratar de que tratemos bien la
pelota, hay una línea de juego que tratan de aplicarla en
todas las categorías. Eso va haciendo que el jugador, a
medida que va subiendo de categoría sepa a que se juega
más allá del técnico de turno y alguna variante que éste
pueda presentar en su idea general.
Volviendo al principio, estoy jugando en tercera
categoría, estamos en la mira del cuerpo técnico del
plantel de primera división, por lo tanto siempre estamos
atentos y ordenados, dentro y fuera del club, porque eso
también lo observan ellos. El jugador tiene que ser
disciplinado cuando está en las instalaciones del club, y
fuera de ellas debe tener el mismo comportamiento.

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