El tiempo jugó una mala pasada a la 28ª Fiesta de la Cerveza, que no pudo dar inicio el jueves 9, con números artísticos que se suspendieron para el lunes 13, lo que también ocurrió con la grilla del sábado, postergada para el martes 14.
Esta Fiesta de la Cerveza del 2017, en el marco de los 100 años de La Cumparcita, organizada por el Club social «23 de Marzo» y el Municipio de Santa Lucía, resolvieron homenajear a dos artistas hijos de esta comunidad llamando a su escenario mayor Osvaldo Ovelar y Ridel Pérez, exponiendo sus perfiles iluminados a cada lado, repasando parte de sus importantes y prolíficas carreras artísticas. El municipio local realizó además, un reconocimiento público y a las familias de estos inolvidables artistas.
Haciendo una rápida lectura, es que la gente siempre está, más tarde o más temprano aparecen, cuando se presentan sus amigos o artistas preferidos representantes de los más diferentes estilos, los nuestros, los de acá y los que vienen. Cada artista de más o menos trayectoria, le pone lo suyo, se sube a este amplio escenario, desplegando su arte y el aplauso siempre está. Si bien hay que reconocer el esfuerzo económico que la organización realiza, también hay que aplaudir que artistas nuestros tengan su lugar. La Fiesta de la Cerveza es nuestra, es gratis, es típica de Santa Lucía, como se afirma, se haga donde se haga, por eso pulgar para arriba para nuestros músicos y cantores. Tampoco hay que desconocer rumores de algún artista que desmintió haber estado contratado para esta fiesta lo que tendrá sin dudas una repuesta.
Como suele ocurrir con estos eventos populares, cuya entrada es libre, se hace difícil calcular cuántas personas concurren, pero cada día logró una concurrencia interesante.
Otra de las características de la Fiesta de la Cerveza en el parque, es que al haber mayor espacio, la gente camina y recorre estands brindando al moverse una mayor holgura. La extensa plaza de comidas, sumadas a los clásicos puestos de venta de variados artículos, algunos hasta con música propia, sumado a un parque de diversiones de proporciones importantes, divide también a la gente, es que los más chicos mandan. Concurrencia menuda, con padres mayormente para un lado que se introducen a un ambiente de juegos, mucho colorido, música especial de conocidos ritmos, que a los más chicos tanto les gusta. Es como que la fiesta se dividiera sin participar en absoluto del escenario mayor, «la calesita, es la calesita» y siempre resulta atractiva para un segmento importante.
Es de destacar que los artesanos santalucenses, los nuestros, allí estuvieron, también los estands que no venden pero que informan, los llamados sociales, del Gobierno de Canelones con importante folletería para la prevención en salud. Asamblea por el Agua, que como siempre responden preguntas e invitan a involucrarse a las causas ambientales y proyectando trabajos de investigación y este año flanqueado por la gallareta de bañado, que junto a otros coloridos adornos, simbolizaron el Carnaval del Río. La Sociedad Fomento Rincón de Velázquez exponiendo orgullosos muestras de su producción y dispuestos a informar sobre distintos alcances, como lo importante del afincamiento de las familias en el campo, junto a la prodigiosa tierra.
Sobre los resultados y reflexiones de esta fiesta, podremos hablar con los organizadores en días próximos.


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