Unidad Popular
Gonzalo Abella, de profesión docente que encabeza la fórmula
presidencial de la UP junto a Gustavo López, recorre incesantemente el
territorio nacional. Indica que es momento de recuperar una imagen de
propuesta política, que recogiera las tradiciones de aquella vieja izquierda,
soñadora, firme y luchadora. También se trata de rescatar las mejores
tradiciones del país, por eso los colores de su bandera, que simbolizan el
rojo del amanecer sobre el verde de la tierra recuperada.
Hoy hay cada vez más extranjerización de la tierra, expulsión de los
pequeños productores, desespero de los tamberos, la angustia de la gente
que tiene que abandonar el campo. Significa, por lo tanto, una tarea
artiguista la de recuperar la confianza y el poblamiento de la campaña.
Duelen los inmensos latifundios de madera que hacen daño a la tierra,
envenenan el agua y fundamentalmente quitan espacio para la producción
de alimentos. Agrega que esto sería lo que podría colocar a Uruguay como
un exportador interesante de alimentos de origen agrícola.
Ese virus agresivo
Cuando entra la corrupción a un partido político, duele, insulta, arremete,
es como un virus agresivo que se mete en el organismo humano y no hay
forma de pararlo, hasta que cubre todo el cuerpo. Desgraciadamente, esto
es lo demostrado por el partido de gobierno, enfatiza Abella. La U.P ha
tenido la dolorosa pero responsable tarea de denunciar los escándalos de
Ancap, del Fonasa y Asse y trabajar como se prometía desde la campaña
electoral anterior, ser jueces implacables con los dineros del pueblo.
Diputado a mil
Eduardo Rubio, único legislador del sector, ha estado muy ocupado
demostrando la forma de trabajar de su partido. Se resalta, que detrás del
diputado trabaja mucha gente, especialmente un entusiasta equipo de gente
joven, asesorando y leyendo la letra chica de los proyectos, evaluando lo
positivo que pueda salir del debate, venga de donde venga.
Proyectos populares
La Unidad Popular ha venido desarrollando distintos proyectos, por
ejemplo el Plan Nacional de Vivienda Popular. Éste se ha convertido en un
elemento central, un emblema que hoy tiene media sanción parlamentaria.
Este plan fue aprobado en la Cámara de Diputados y está a estudio en la de
Senadores, garantizando a los sectores de menores ingresos la posibilidad
de una vivienda digna. Este proyecto ha encarnado un movimiento social
oponiéndose a una lógica de gobierno que ha privilegiado la especulación
inmobiliaria, con un mercado de alquileres absolutamente desrregulado. El
FA ha estado ausente de cualquier plan de vivienda para los sectores más
complicados, sobre todos los jóvenes trabajadores y adultos mayores. La
vivienda es mucho más que un lugar para guarecerse, es un estructurante
de la vida familiar donde se guarda a los suyos y a lo suyo, se reafirmó. El
derecho a la vivienda es primordial también para recuperar la credibilidad
en la acción política, partiendo de elementos concretos, no seguir en la
demagogia.
Destacan otro proyecto de ley, que es prohibir los agrotóxicos o limitarlos a
su mínima expresión, sobre todo alrededor de los cauces de los ríos, en
torno a las escuelas rurales, centros poblados, en primer lugar la
fumigación aérea. Señalan como irresponsable la irrigación de los
mosquitos en zonas pobladas, que terminan contaminando los arroyos.
Indican que, además, tienen un proyecto de sacarle mejor impuesto a las
bebidas azucaradas, para resolver temas de salud de los diabéticos. La UP
piensa en un programa de fondo en la actividad parlamentaria, sobre
aquellas cosas de sentido común, que aunque pequeñitas nadie puede
negar, argumentan Abella y López. Esa es la misión de la UP y por eso la
esperanza de que el pueblo oriental, en la primera rueda de las elecciones,
les permita aumentar su bancada.
Realidad ignorada
Abella se manifiesta asustado cuando se indica de que bajó la pobreza y la
exclusión, porque en realidad, los orientales están naciendo, en la inmensa
mayoría, en los hogares más pobres.
Define la entrega a las transaccionales como una gran enfermedad, al dejar
nuestras tierras en esas manos. Recuerda lo dicho por Carlos Julio Pereira
hace varios años, sobre cuidar la extranjerización de la tierra en la frontera,
o lo que hizo el viejo Batllismo cuando trajo inmigrantes extranjeros, pero
a producir alimentos. Vinieron colectividades extranjeras a principios de
siglo XX a trabajar la tierra, a sembrarla y a producir alimento y a
integrarse a la cultura oriental.
Hoy la realidad, en cambio, es que se viene a envenenar con soja
transgénica.
Abella cuestiona al FA porque si no tenían un proyecto mejor de gobierno,
por lo menos hubieran dejado las cosas que funcionaban bien.
Argumentó que todavía algo se puede revertir, de las 18 millones de
hectáreas de tierra fértil, dos ya están inutilizadas por el monocultivo
forestal, pero si no se frena la UPM 2, se van a transformar en tres
millones y medio. Argumenta que el Parlamento podría decidir por ley,
que hay una moratoria de la forestación hasta que se vuelva a discutir el
índice coneat. Además, tiene que discutirse el reaforo de propiedades
inmensas, que están pagando una miseria al Estado.
Coinciden en que existe un gran descreimiento a nivel mundial sobre la
acción política, sobre todo por quienes se enriquecen y quienes utilizan la
política como trampolín para el prestigio particular y no para el bien común
del colectivo social, sobre todos los trabajadores más pobres.
En Uruguay, la política del FA ha contribuido a que cunda el descrédito, un
gobierno que asumió en ancas de enormes expectativas populares,
representando promesa del cambio y transformación, representando un
programa. Se prometía resolver los grandes problemas de nuestro pueblo y
en 14 años el FA no encontró solución, por el contrario, muchos se han
visto agudizados, resaltó López.
Sondeos de opinión indican que el próximo gobierno no va a tener mayoría
parlamentara. La configuración de ambas cámaras va a verse modificada,
lo que obliga al gobierno a ceder en materia de acuerdos políticos. Esa
soberbia inicial de un gobierno que tuvo dos periodos con mayorías
expresadas en el Parlamento, va a tener que ajustarse a la lógica de la
negociación, si pretende que prospere alguna de sus iniciativas.
Abella y Lopez indican que UP tiene la mayor disposición de negociar con
todas las fuerzas políticas, en tanto se presenten iniciativas que favorezcan
los intereses populares.
Agregan que nunca se debe subestimar a los jóvenes, por el contrario, hay
que prestar atención que están pensando sobre el país que desean y el que
tienen. UP tiene en el conjunto de sus organizaciones un buen potencial
juvenil, se agregó.
Unidad Popular manifestó también su rechazo al ingreso de tropas de
EEUU a Uruguay por la cumbre del G20 de Buenos Aires entre el 30 de
noviembre y el 1 de diciembre. Señalaron que la actitud servil del
gobierno frenteamplista uruguayo, muestra que en esencia no es diferente a
las de sus dos vecinos.

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