una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo,  Aunque a veces hay retrocesos temporales (hacia el antiguo Egipto, por ejemplo ), la acción transcurre en la actualidad.

Ahora no me conoces
siga el baile, siga el baile

Ahora no me conoces de la edición anterior

Daniel Apratto, Hugo Alvarez, Alvaro Arce, Arturo Cravea, Cristina Duera, Judith, Olga Calastroni

 

Pepe Sacapuntas

Tartufo a la criolla.

                         

“Es cierto que el cielo prohíbe ciertos placeres, pero siempre hay maneras de concertar con él algunas transacciones” Tartufo, escena IV.

Asado intelectual. La barra volvía del teatro. Debajo de un parral, en un jardín  del barrio de la Bondiola, el acto primero comenzó a escribirse de este modo.

-Che Pepe, ¿qué te pareció la obra? me preguntó el Risa Medina.

-¡De más!  Por suerte, con mi carnet de prensa del “Semanario El Pueblo”  pude verla “gratarola” y desde  un lugar privilegiado, acogido por la fina  decadencia del teatro Stella.

En puridad, el Risa trabaja de claqueur en el teatro, es un reidor profesional, de carcajada hiper contagiosa y fue él que nos llevó a todos a ver la obra de Molière.

–Me gustaría debatir si la obra les pareció actual, tiró el Profe  Milton, mientras vaciaba un vaso de vino clarete cortado con “pecsi”. Quiero recordarles que esta obra del 1664- inicialmente de tres actos- fue prohibida,  a influjo de la Iglesia, justamente porque es un ataque a ciertos valores pseudos  religiosos. Un tiro por elevación para  los impostores o falsos devotos.

–Esas son cosas del pasado, de la prehistoria,  opinó con autoridad  el Lento Rodríguez. ¿A quién le interesa hoy, los problemas de la sociedad con una iglesia de hace más de cuatrocientos años?  A mí  me pareció una obra aceptable, pero fuera de época. Además hasta el nombre es demodé; ¿Tartufo?… ¡por favor!

-En realidad, estimado lenteja, Tartufo es como una suerte de meta lenguaje. Es el nombre de un hongo que crece bajo la tierra, tercié yo desde una sabiduría afrancesada que creía extinta.

-Ya entiendo Pepe. El tipo es un falso, que esconde sus verdaderas intenciones debajo de un manto de hipocresía ¿no? opinó con una precisión letal el Risa Medina.

-Estás iluminado Risa. Tal cual, le concedí con satisfacción.

-¡Pero no me van a decir que todas esas escenas entre siervos, nobles, y reyes les parecen actuales! ¡por favor! Cuando yo veía el drama de una hija que le tiene que pedir al padre permiso para casarse con su novio, me parecía mirar el canal “Volver” , versión diluviana, apuntó el Gordo Billetera entre risas de parte de la plebe que lo cobijaban.

-Sirvan otra copa de vino que les voy a explicar el tema desde otro costal, predijo el Profe Milton. Acto seguido, escupió con fina elegancia el carozo de una aceituna negra unos tres metros, sobre el cantero de los malvones. Molière era un genio. A partir de sus obras pueden verse reflejados los problemas de su época… y de la nuestra. Orgón, el padre de familia simboliza al Rey. Y Tartufo es de cierto modo, el “alcahuetaje” que rodea y aplaude al poder.

-Ah, ¿cómo el periodista que leyó la cadena del Presi? El tal bolita “Billar” que dice que le pagaron pero no, porque cobró pero casi nada , pues lo hizo gratis o al menos eso creyó.

-Algo así, Lento. Pero no te precipites que me interesa que el Profe culmine su exposición, acoté con autoridad.

Ante un inusitado silencio de la claque barrial Milton retomó su exposición.

-Para ser exactos,  Molière   no atacaba directamente al Rey, sino a la corte de falsos consejeros. A los “lambetas” de ayer, hoy y de siempre. A esa suerte de hiedras que se adhieren al poder para obtener sus ventajas personales. Y en su último acto, pretende demostrar que los problemas los debe resolver la justicia y no los alcahuetes. Luis XIV que no era ningún otario, comprendió cabalmente adonde apuntaba el padre de la comedia francesa, y por eso unos años más tarde, levantó la prohibición de la obra.

-Profe, ¿podemos pensar entonces que la criada Dorina en realidad es un estereotipo que representa al pueblo? preguntó con suspicacia el Risa Medina.

-Exactamente. Es una sirvienta que no es nada tonta. Tiene actitudes valientes y rebeldes frente a los caprichos de la autoridad. Ella se comunica desde un lenguaje llano y coloquial pero con una lógica popular de la que carecen varios personajes que supuestamente son más cultos.

-A mí la Señora Pernelle…¡ me hizo acordar a mi suegra!- recordó a media carcajada el Gordo Billetera- para agregar ; sobre todo en esa escena que critica todo lo que se mueve desde una histriónica y autoritaria comicidad.

-Todo bien, pero el final es poco aleccionador.  Cuando se descubre el fraude de Tartufo, éste en lugar de ir preso,  da a entender que si él habla  todos van al muere. Por eso  no lo tocan.  Nadie era trigo limpio;  Orgón hacía negocios sucios, su esposa era más  “fácil” que la tabla del uno, su hija estaba embarazada de su novio, la sirviente era la amante de su cuñad..

-Tranquilo, Lento, lo interrumpió el Profesor. Esa es la versión que viste ayer en  el teatro, con una estupenda actuación  del gran actor Jorge Bolani en el rol de Tartufo. Pero en la  obra original , el impostor va preso.

-Bueno, creo que al fin de cuentas, tuvimos un final bien a la uruguaya concluyó el Gordo Billetera.

-¿Porqué decís eso? le pregunté.

– Pepe, acá ,   según un fiscal de la nación, no puede ir preso un político de alto vuelto  que en ALUR usó y abusó de  su tarjeta corporativa , porque es un tema de derecho privado… pese a que esa empresa es una colateral de ANCAP ¿No te das cuenta que el “no te metas que se te puede destapar la olla” es un principio  de actualidad bien criollo?

Un maní se me atragantó.

Y fue así que me quedé pensando cómo nos viene “tartufeando” nuestra clase política desde hace muchos años.

 

“Esta Boca puede ser Tuya”

 

 

Una pregunta de miércoles

¿Cuál considera que es el título más original en literatura , música, cine, teatro, etc?

Daniel Da Rosa: Me gustan mucho los títulos de Buñuel y “El discreto encanto de la burguesía” me parece impagable, para no hablar de “Ese oscuro objeto del deseo”. En libros “Historia Universal de la Infamia” me encanta.

Diego Larcebeau: Literatura y teatro – un libro que no conocía,  y que conocí o al menos me enteré de él a partir de una obra de teatro que estuvo el año pasado en el Tinglado y que estará en los próximos meses de nuevo en la que trabaja un buen amigo y gran actor Luis Lage . La obra literaria es de Pablo Picasso: «El deseo atrapado por la cola» (toma mate, mirá Picasso). Del cine , un título que puede ser original (dependiendo de lo que a uno le puede parecer original es por ejemplo Anatomía de un crimen de Saul Brass. Pero me mató la de las pirañas se aman en cuaresma, no la tenía esa, y no entiendo como el autor del tíulo pudo llegar al mismo…Y si vamos al tango la otra vez vi una cubierta de un tango de aquellos del origen, que denominaban prostibularios que me causó gracia «Metele bomba al primus», no sé si es original pero indudablemente la gente está muy mal, hay que poner ese tipo de títulos.

 

Felix Montaldo

Osiris Rodríguez Castillos.

Gira por Estados Unidos

En ese mismo año viajó a Estados Unidos para un evento organizado por el embajador uruguayo para hacer conocer las tradiciones culturales del país.  Constaba de dos recitales: uno de ellos en la Unión Panamericana (hoy OEA) y el otro en la embajada uruguaya. Estuvo en Washington, Nueva York y, aparentemente, en Miami. Probablemente sus canciones no despertaron el interés del público local que desconocía las tradiciones rioplatenses, pero sí tuvieron una gran acogida en la comunidad de uruguayos que residían en ese país. Su tema “Canto al abuelo gaucho” fue muy aplaudido.  También grabó un especial para la “Voz de América” (VOA) y para la televisión norteamericana. Pero no pudo visitar la campiña, en particular el Cañón del Colorado que el hubiera deseado ver, ya que las ciudades no le llamaban la atención. [i]

Al regresar encontró la hostilidad de la burocracia del Sodre que le reprochaba no haber seguido el trámite habitual de gestionar su licencia, sino limitarse a comunicarle directamente al presidente del organismo el motivo de su ausencia. Lo consideraron como “un abandono del cargo” y le aplicaron 14 días de descuento en el sueldo más 5 días adicionales como sanción. Su retiro definitivo del organismo se produjo tal vez a principios del año siguiente después de haber tenido otras sanciones semejantes. La versión de Osiris fue que decidió renunciar al cargo. [ii]

            El 10 de setiembre de 1965 fue contratado por Canal 4 como conductor del programa “Charlas de fogón”, por un ciclo de nueve semanas. Fue enviado a Perú a actuar en Canal 13  representando al canal uruguayo. Allí conoció a Chabuca Granda, famosa cantautora y folklorista peruana, autora de “La flor de la canela”, entre otros importantes temas. Ambos se admiraban, sin conocerse personalmente, y aprovecharon la ocasión para una “guitarreada” que duró hasta ya muy entrada la madrugada.

Luego grabó un nuevo disco doble llamado “Osiris”. En su lado A contiene las canciones “Los Maderos de San Juan” y “Huella del rastreador” , del lado B “La loca de Bequeló” (del poeta uruguayo Ramón de Santiago) y “El montaraz”. Fue grabado por el sello Gold Laut.

También hubo contratiempos y frustraciones como fue su demanda contra el sello Antar por el no pago de los derechos de autor resultantes de la venta de sus discos. Fue un largo pleito que duró varios años, pero cuando finalmente el tribunal le dio la razón a Osiris, este no pudo cobrar nada porque la empresa ya no existía. Además, el poeta se sintió muy molesto con AGADU (Sociedad General de Autores del Uruguay) por no sentirse apoyado por esta en la ocasión. Por eso decidió trasladar a la Sociedad  Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) la administración del producido por sus obras fuera del Uruguay. Refiriéndose a esta decisión dijo lo siguiente:

“Para mí fue muy doloroso, yo soy uruguayo y lo que he escrito lo he escrito para mi país, tener que pasarme a la Argentina y aparecer como un autor de esa nación par poder cobrar los derechos fue una cosa que me desmoralizó, ya empezaba a deshacerse mi vida” [iii]

 

 

La Madriguera Presenta

Horacio Cavallo

“Una noche, por el setenta y tantos, bajamos del tren y caminamos las cinco cuadras largas hasta esta casa. Mi hermano había salido y lo más extraño era que había pasado llave a la puerta. Eloisa aprovechó para recriminarme el hecho de viajar sin haber avisado y toda una sarta de reproches que solo una mujer puede ir hilvanando en una asociación de ideas propias de un sicótico. Así que fuimos y vinimos, dando vueltas, de la casa a la estación, a la plaza.”

Horacio Cavallo nació en Montevideo el 31 de diciembre de 1977. Es narrador y poeta. Integró el consejo editorial de la revista Milcuernos y el colectivo punto txt. En poesía consiguió el 1° Premio en el Concurso anual de Literatura organizado por el Ministerio de Educación y Cultura. En narrativa logró dos menciones en el Concurso Literario Municipal en los años 2004 y 2005. En el 2007 recibió una de las 10 becas que otorga la Intendencia Municipal de Montevideo para jóvenes creadores.2018, novela “Oso de trapo”:ISBN:            9789974882263/Editorial:   Estuario/Encuadernacion:    Rústic

 

 

 

Ese trato con el material, esa mano firme para sujetar la invención, así como la conciencia de escritura, son las razones para que ese Premio Municipal obtenido en 2007, por una vez, no sea un reconocimiento relativo sino la constatación de un valor literario real.Roberto Appratto, El País Cultural

 

 

 

Todo amor verdadero está habitado por algo más antiguo que la época en la que surge.PQ

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