La Literatura Infantil llega a Santa Lucía de la mano de la Escritora Susana Besio
Susana Besio nació y vivió hasta los 18 años en Canelones, tiene familiares en Santa Lucía. Se manifestó enamorada de la literatura para niños. Estuvo el 24 en el Centro Cultural para comenzar un fin de semana a toda lectura. La escritora viene llevando a cabo esta modalidad de librería móvil o sea una muestra de libros y pasear por escuelas, jardines, colegios.
Mientras escuchábamos su charla podía percibirse el interés y la alegría de los niños. El relato ameno y divertido de la autora mezclado con la reacción espontánea de la asistencia, ya daba la certeza de su llegada.
Entre grupo y grupo, Susana nos cuenta “…escribo para decirles a los chiquilines que cada uno tiene un lugar en el mundo, que hay que buscar en su corazón porque todos tenemos un rol, por eso todo tenemos un lugar”. Susana es la ilustradora de sus portadas en las que pueden verse simpáticos animales, como por ejemplo el pez de Inténtalo Alejo, la vaca de Y… ¿Por qué no?, o la jirafa de Casimiro y Casilda.
También tiene alguna novela escrita con niños y hay otra de letras, afirma. Sin embargo, resalta que los animales le ayudan a la imaginación, lo espontáneo y el humor, lo que significa una herramienta fundamental para enganchar a los chiquilines. Manifiesta que siempre le dicen en los talleres, en las charlas, lo difícil que puede ser escribir para niños, que no lo es para ella, como sí sería escribir con austeridad y seriedad de adultos. Susana agrega que siempre va por el lado de la rima y del humor, porque es lo que nace fácilmente. Cuando se le pone cariño a lo que se hace, los niños lo notan, lo perciben, porque tienen una gran sensibilidad y eso se nota cuando los niños se van de las charlas de lectura, que se van felices.
Los niños aprenden a leer en el regazo de sus padres, a upa de mamá, papá o la abuela. Si bien la técnica la enseñan las maestras, el gusto por la lectura se enseña en casa, reafirma la autora. Siempre es allí, en casa, sean los papás, los abuelos, donde hay que hacerse un tiempo para leerles. Aunque sepan leer, sentarse a leer, a disfrutar, imaginar, a reírse juntos, todo lo que puede aportar un libro también está bien, porque la curiosidad y el cuestionamiento es bienvenido en el niño, que muchas veces demuestra que están prestando atención y que no son indiferentes.
Sobre el final, con una fibra Susana dibujo su “tatuaje” de Su en las muñecas de los niños, broche que les encantó. Este gesto, además, brinda la oportunidad de haber compartido un rato con una escritora que está viva, que es de carne y hueso, que es como ellos, indicó. Resaltó lo bueno de esta época de que los escritores salgan y se acerquen a los niños y a su espontaneidad. Reafirmó el mensaje de sus libros enseñando que las diferencias no siempre son defectos y que a veces pueden transformarse en virtudes, depende de nuestra propia perspectiva. Además señaló que cualquiera puede ser escritor si tiene esa necesidad de expresarse con palabras.
Los libros de Susana Besio pueden encontrarse en todas las librerías del país; son distribuidos por Alfaguara. Se aconseja una lectura para niños a partir de los cuatro años de edad.
Y.S.

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