Cuando -la sombra- que da el sol es más alta que la altura de una persona, se puede estar expuesto.
El ministro Jorge Basso y el director de la clínica de Dermatología Médico-Quirúrgica Miguel Martínez, alertaron sobre la incidencia del cáncer de piel y recordaron que hay factores de prevención. En Uruguay hay 2.255 casos de cáncer de piel registrados por año, lo que significa una estadística muy por encima de los casos de cáncer de próstata, que son 1.400, o los de cáncer de mama, que son 1.800 por año.  «La población no visualiza que el cáncer de piel es el cáncer número uno en Uruguay», dijo Basso.


El cáncer de piel mata a dos uruguayos por semana y si bien las mutualistas tienen la obligación de suministrar filtros solares de alto nivel de protección porque están incluidos en el Formulario Médico Terapéutico elaborado por el Ministerio de Salud Pública (MSP), los costos de las órdenes y los tiques hacen que cuesten lo mismo que en una farmacia.
La protección no pasa por los filtros solares: el filtro solar es una última medida, explican los dermatólogos. Asimismo, hay que tener en cuenta que la aplicación de protectores no permite mayor tiempo de exposición. Se exige que los fotoprotectores tengan una buena fotoprotección ultravioleta B y ultravioleta A.
«Cada dos o tres horas hay que renovar la aplicación y también después de un baño o de una situación que haya generado mucha transpiración, incluso, no  fiarse en los filtros que se venden como resistentes al agua.
Con respecto a los niños, el dermatólogo dijo que antes de los seis meses no pueden usar filtro solar, por lo que los bebés tienen que estar a la sombra. Sin embargo, no hay por qué comprar productos distintos para ellos, se asegura que un  buen fotoprotector lo puede usar tanto el adulto como el niño.
Los médicos afirman que «no hay horarios buenos» sino horarios «menos malos». La recomendación es exponerse al sol hasta las 11 de la mañana y luego a partir de las 16. El sol del mediodía es el que acumula la mayor parte de las radiaciones ultravioletas, que son las que en definitiva van a ser las causantes de las transformaciones celulares, es por lo tanto mejor que ponerse un protector solar, porque se va a una hora en que la incidencia del sol es menor, se asegura.
Buscar la sombra y usar ropa la mayor parte del tiempo, también es importante. Se indica que las prendas que protegen más son aquellas de colores oscuros y de trama cerrada, ya que disminuyen la entrada de los rayos. Asimismo, es recomendable usar sombreros con alero.
Otro punto que se subraya para exponerse al sol es usar lentes, pero si no son oscuros  y no tienen protección ultravioleta es peor que no usar nada. Con la oscuridad se dilatan las pupilas y esa dilatación, si no hay protección, hace que entre más luz y ahí genera cataratas e incluso el melanoma a nivel ocular.
Cuando la persona está en el agua, también debe usar protector porque no siente la sensación de calor. Lo más aconsejable es que se ponga una remera, un gorro y mucho protector en las zonas como la nariz, pómulos, orejas.
Los dermatólogos aconsejan, además, exigir los elementos de protección para las personas que trabajan al sol.
Después del verano se aconseja controlarse,  ya que como se expresa, la mayoría de los tumores de piel diagnosticados a tiempo son curables, ya que se extraen antes de que empiecen a presentar complicaciones.

EL  ABCDE
Cualquier lunar, llaga, protuberancia, imperfección, marca o cambio inusual en el aspecto o la sensación de un área de la piel, podría ser una señal de melanoma u otro tipo de cáncer de piel o una advertencia de que puede producirse.
Por lo general, un lunar normal es una mancha de color uniforme café, canela o negro en la piel. Puede ser plano o prominente, redondo u ovalado. Generalmente, los lunares miden menos de 6 milímetros (aproximadamente 1/4 de pulgada) de ancho (aproximadamente el ancho de una goma de lápiz). Algunos lunares pueden estar presentes al momento de nacer, pero la mayoría aparece durante la infancia o la juventud. Un médico debe examinar los lunares nuevos que aparecen más tarde en la vida de una persona.
La regla ABCDE es otro método para identificar las señales habituales del melanoma. Hay que permanecer alerta y notificar al médico si se observan lunares que tengan cualquiera de las siguientes características:
A de Asimetría: la mitad del lunar o marca de nacimiento no corresponde a la otra mitad.
B de Borde: los bordes son irregulares, desiguales, dentados o poco definidos.
C de Color: el color no es uniforme y pudiera incluir sombras color marrón o negras, o algunas veces con manchas rosadas, rojas, azules o blancas.
D de Diámetro: el lunar mide más de 6 milímetros de ancho (alrededor de ¼ de pulgada o aproximadamente del tamaño del borrador de un lápiz), aunque los melanomas algunas veces pueden ser más pequeños que esto.
E de Evolución: el tamaño, la forma o el color del lunar están cambiando.
Algunos melanomas no siguen las reglas descritas anteriormente. Resulta importante que informe a su médico sobre cualquier cambio en su piel o nuevo lunar, o crecimientos que observe como algo distinto al resto de sus lunares.
Otras señales de advertencia son:
Una llaga que no cicatriza.
Propagación del pigmento del borde de una mancha hasta la piel circundante.
Enrojecimiento o una nueva inflamación más allá del borde.
Cambio en la sensación (comezón, sensibilidad o dolor).
Cambio en la superficie de un lunar (descamación, exudación, sangrado, o la apariencia de una protuberancia o nódulo).
Asegúrese de mostrar a su médico cualquier área que le preocupe y solicite que observe las áreas que usted tenga dificultad para ver. Algunas veces resulta difícil distinguir la diferencia entre un melanoma y un lunar ordinario, incluso para los médicos. Por lo tanto, resulta importante mostrar a su médico cualquier lunar que le resulte dudoso.

Y.S.
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