Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Curie
En 1885, a los 17 años, consiguió su primer trabajo como institutriz en una familia polaca acomodada. Su primera experiencia fue muy frustrante, tal como lo relató en una carta dirigida a una prima:
«Querida Enriqueta: Desde que nos separamos, mi existencia ha sido la de una prisionera. Como sabes, me coloqué en casa de los B., la familia de un abogado. Ni a mi peor enemigo desearía que viviera en tal infierno. Mis relaciones con la señora B. llegaron a ser tan frías que, no pudiéndola soportar, se lo dije. Y como ella era exactamente tan entusiasta de mí como yo de ella, nos hemos entendido a las mil maravillas.
Es una de esas familias ricas en donde, cuando hay gente, se habla en francés -un francés de rastacueros-, y en donde no se pagan las facturas durante seis meses, y, no obstante, se tira el dinero por las ventanas, mientras se economiza avaramente el petróleo de las lámparas. Tienen cinco criados, pasan por ser generosos y liberales y, en realidad, están dominados por el más sombrío embrutecimiento. En fin, bajo el tono más relamido, se murmura cruelmente de todo el mundo, no dejando a nadie a salvo.
He ganado algo conociendo un poco mejor la especie humana. He aprendido que los personajes descritos en las novelas existen, en efecto, y que no hay que entrar en contacto con las gentes a quienes la fortuna ha desmoralizado.»
Le ofrecieron otro trabajo como institutriz en la familia de un ingeniero agrónomo que vivía en el campo y administraba los bienes propiedad de unos príncipes. El sueldo es mejor, 500 rublos anuales y, tenía la ventaja además de que sus gastos iban a ser menores que en la ciudad, lo cual le permitiría ahorrar más dinero para financiar los estudios de su hermana en París. En Varsovia tenía cerca los seres queridos y podía, a menudo, hablar con ellos y, en ocasiones, hasta concurrir a las clases de la «universidad flotante» (instituto clandestino donde se promovían el idioma y las costumbres polacas), pero gastaba más y ganaba menos y, era menester este sacrificio para lograr el plan que se había propuesto.
El 1º de enero de 1886 partió hacia su nueva colocación, en la provincia de Plock, a 100 kilómetros de Varsovia. El viaje consistió en tres horas de tren y cuatro horas de trineo para llegar a la casa. En el trayecto la dominaba la angustia de abandonar sus seres queridos y retirarse a un lugar aislado y lejano con gentes desconocidas. Pero el recibimiento fue amistoso y, el te caliente con que la estaban esperando la reanimó.
El ambiente le resultó agradable, la trataron con mucha gentileza y se hizo amiga de la hija mayor de la familia. Lo más difícil fue lidiar con la pequeña Andzia de 10 años para lograr que estudiara. En carta a uno de sus primos, fechada un mes después, le contó detalles de su nuevo empleo:
«Trabajo siete horas al día: cuatro con Andzia y tres con Bronka. Es un poco demasiado, pero ¡que se le va hacer! Mi habitación está en lo alto de la casa. Es grande, tranquila, agradable. Hay en esta familia una colección entera de niños: tres hijos están en Varsovia (uno en la Universidad, dos en los pensionados). En la casa, Bronka (18 años), Andzia (10 años), Stas, que tiene tres años, y Marychna, una niñita de seis meses. Stas es muy divertido. Su ama le ha dicho que Dios está en todas partes. Y con una voz angustiada nos pregunta: ‘¿Es que va a prenderme? ¿Es que me morderá?’ Nos divierte enormemente
En los campos de los alrededores había sembradíos de remolacha que abastecían a una fábrica azucarera. María se propuso poner en práctica sus ideales, enseñando a leer y escribir a los hijos de los obreros y campesinos del lugar. La ayudaba su alumna y amiga Bronka. También leía libros de Sociología y Física que conseguía en la biblioteca de la fábrica, mientras que para mejorar en matemáticas mantenía una frecuente correspondencia con su padre. Su objetivo era tratar de mejorar su nivel educativo, preparándose para las exigencias que encontraría cuando fuera a la Sorbona.
Sus ambiciosos objetivos le impusieron una jornada diaria agotadora que relató en carta a su prima Enriqueta de diciembre de 1886:
«Con todo lo que tengo que hacer, hay días en que de las ocho a las once y media, y de las dos a las siete y media, estoy ocupada sin cesar. De once y media a las dos hay el paseo y el almuerzo. Después del te, leo con Andzia, si ha sido buena, y si no. Hablamos o tomo mi labor, que tampoco dejo durante mis lecciones. A las nueve de la noche, me hundo en mis libros y trabajo, a menos que un acontecimiento imprevisto me lo impida…

 

 

La Madriguera, presenta:
Poemas Desleídos de Daniel Da Rosa
Luego de Bar Sportman . Memorias, Daniel Da Rosa presenta «Poemas Desleídos» una selección de trabajos del Poeta, Narrador, Dramaturgo , editado por Libros de San Juan.
11 de Noviembre hora 18 – La Madriguera – Rivera 478

 

 

Pepe Sacapuntas
Una murga de etiqueta.

-Mirá pibe, nos pediste que vayamos armando un material para la murga que vas a sacar el próximo carnaval. Por cierto, para satisfacer tu pedido con el gordo Billetera, que es un viejo carnavalero, hemos estado trabajando con perdón de la palabra.
Para empezar, tenés que tener claro que la murga como tal tiene un origen español, más precisamente de Cádiz, con un fuerte componente de la zarzuela. Fue una compañía de ese género allá por el mil novecientos y poco que se llamaba La Gaditana que recaló en Montevideo. Algunos de sus integrantes salían a reírse de su propio espectáculo, o sea a murguear, en un montaje de sátira callejera y al final pasaban «la gorra». O sea, no te podés olvidar que la murga en su esencia, es una teatralización cantada, un arte escénico, si se hace con dignidad.
-Es así, asintió el Gordo. Además te adelanto que con Pepe tenemos nuestra impronta de letristas. La murga compañera, no va. Para alcahuetear están los Ministros. Es imperativo criticar todo, con humor y actualidad, sin miopía ideológica. Primero, tenés que encarar una presentación coral que evoque el regreso al tablado.
-¿Entendés, aprendiz de brujo? Algo como, la recherche du temps perdu, diría mi querida compañera de colegio Karin, parafraseando a Proust. Al Gordo y a mi, nos gusta la rima lineal y no salteada porque facilita el canto coral. Por tanto, la presentación debería ser algo como….

Gorrión de mis fantasías, hoy te libero en mi canto.
Viejos murmullos de viento, que se han acallado un tanto.
Acordes de poesía que reiteran su prestancia,
retornan a este escenario, con sus recuerdos de infancia.
Es tu murga que regresa! a desvestir tus silencios,
y a evocar tus alegrías, burlándose de los tiempos.

-Después de la presentación viene la parte que más le gusta a Pepe que es un cupletero de la vida. Acá si no hacés reir, cagaste, diría Bécquer. El coro hace una suerte de narración con visos de seriedad, pero el final es del bufón. Para hacértelo fácil te diferenciaremos lo que canta el coro del texto del cupletero. Además, vamos a estirar las letras, así ves cómo se debe entonar para el «remate». Apuntá:

CORO.
Me dolía la barriga, estaba desesperado.
Ingresé en una farmacia con cara de preocupado.
Ahí «mesmito» pegué un grito con una voz medio insana:
«preciso una solución que me cure esta escapada»

CUPLETERO.
-No se preocupe Señor, me comentó la empleaaaada….
y me encajó cinco porros….,¡para toda la semana!
-¿Viste cómo es botija? Por si no cazaste la esencia del cuplé que te explicaba el Gordo, acá te va la yapa.

CORO.
Anótese compañero, nuestra visión progresista,
es pa´ toda la gilada, que anda corta de vista.
El licenciado Raulito, lo dijo con inflexión,
la izquierda de nuestro mundo, no acepta la corrupción.

CUPLETRO.
Mirando la realidad, con observación estreeecha…
Me parece que por casa….¡gobierna la ultraderecha!

-¿Te va quedando claro? Y el final es lo que se llama la retirada. Debe tener una cierta reminiscencia cuasi tanguera. Es de estilo un recitado al inicio, el que se reitera al final, y debe sonar así:

RECITADO:
Se van, como aquellos furtivos amores de barrio.
Se van, los de las caras pintadas de afecto,
serpenteando en tu presencia, un camino de emoción.
(el Director da la nota; un, dó, tré…)

CORO:
Cuáles gotas de garúa que se escapan de la vida,
este coro se despide en la forma más sentida.
Si logramos evocar, tus nostalgias más preciadas,
nos damos por satisfechos, de la forma acostumbrada.
Es que esta murga mi amigo, es socia de tu cariño,
como cometa de sueños, remontada por un niño.

-Por este trabajo ¿qué te vamos a cobrar? Ya te advertimos que somos caros, pero los mejores. Por tanto, mínimo una botellita de etiqueta negra, ¿no es cierto Gordo?

-¡Tal cual, Pepe! Una Yoni de las de verdad, y la tomamos a marcha camión.

Ahora no me conoces
Los muchacho del club

Ahora no me conoces de la semana anterior
Titina Legnani, Norma Bellón, Raquel González,

Mª del Huerto Pose, Elena Lanz, Perla Burgell,

Marita Divenuto.

 

 

 

Pepe Sacapuntas en La Bella
Próximamente Cuentos Crónicos
de Diego Bengoa
Doble clic · Editoras
A través de seis historias de ficción, Diego Bengoa nos invita a viajar desde Alaska hasta la India, haciendo escala en París, en un vuelo literario atravesado por diferentes estilos y lenguajes.
Cazadores, diplomáticos, asesinos y simples ciudadanos, entre otros personajes, nos acompañan mientras cabalgamos en una tempestad, conocemos el poder de una droga inimaginable o tenemos un encuentro con una entidad demoníaca en medio de un bosque lejano.
El amor, el miedo, la frustración y la risa conviven y se entrelazan en estos Cuentos crónicos, abriendo un camino tanto hacia el reconocimiento como hacia el asombro.
El autor se presentarà en Santa Lucía diciembre.

 

 

 

La enorme vanidad de los deseos se muestra en que yo, por ejemplo, tengo el deseo de llenar tan pronto como sea posible un bello cuaderno. No obtengo nada con ello; no lo deseo porque muestre mi productividad; es sólo el ansia de librarme muy pronto de algo que ya se ha hecho habitual; aun cuando tan pronto como me haya librado de él empiece uno nuevo y todo se repita otra vez. LW

 

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