Desde Flores y para todo el territorio, el Congreso de «Todos» nos dejó mucha información sobre la situación actual. Lo que vivimos y las perspectivas. La posibilidad de que el Partido Nacional vuelva a ser gobierno y cuánto de ello posibilitará que por fin, se pegue ese salto que los ciudadanos anhelamos.
Algunos de los conceptos manejados durante el Congreso de Trinidad, tuvieron que ver con el partido de gobierno y los desatinos de una gestión que lleva tres períodos a nivel nacional.
Gobierno que partió de la premisa de una «herencia maldita» que hace ya más de una década no puede esgrimir porque hablaría (y dejaría en evidencia) de un pésimo manejo de los destinos de la nación. Y que, por otra parte, deja en claro (por lo menos para mí), que fue una suerte de «excusa por adelantado» para justificar lo que se venía.
Desatinos que por otra parte tienen características propias de la acción como los casos de Ancap, Pluna, entre otros y de la inacción como por ejemplo lo que sucede con la inserción de productos nacionales en el comercio exterior.
El país hacia adentro y hacia afuera hace agua en varios frentes pero desde el gobierno se insiste en justificar y no en buscar esa necesaria vuelta de rosca que nos saque de este pantano.
Como dijo el sábado la Ec.,Azucena Arbeleche, crece el Producto Bruto pero en sectores que no promueven la creación de empleo.
Y esto es comprobable en la calle, en el supermercado, en las charlas informales. No hace falta ir a las estadísticas, basta con escuchar a los compatriotas que, una vez que salen del empleo seguro, quedan a la deriva. Gente joven totalmente activa que no encuentra la reinserción laboral y se desespera porque las deudas están, la mesa hay que servirla, los hijos tienen que estudiar y las facturas la luz y el agua no esperan por nosotros.
Como consigna El País, la experta subrayó que la reforma educativa sigue pendiente». Uruguay «está perdiendo la carrera por la educación de calidad».
El líder del Partido Nacional Luis Lacalle Pou (que cerró la jornada del sábado) llamó a ganar sí, pero sobre todo a «cumplir». Eso es lo que todos esperamos que nos cumplan con una vida digna, con seguridad, educación y salud decentes para los que estamos, para nuestros hijos y para los adultos mayores, eternos olvidados del sistema.
Y porsupuesto que tras los resultados de una instancia de fiesta, coincido plenamente con Lacalle: Las elecciones de jóvenes, se constituyó como el hecho político en nuestras filas.
También llamó a buscar a los descreídos, tal como refleja El Observador. Y son tantos compatriotas que no hace falta salir por ellos. Sepan que las puertas, están abiertas.

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