Esta es la filosofía de Andrés Matiaude, el nuevo presidente del Club Social «23 de Marzo». Cumplidos los estatutos, luego del llamado a asamblea donde fuera aprobado la memoria y el balance de los cuatro años anteriores, en que el propio Matiaude estuvo en tesorería de la comisión anterior. Al posterior llamado a elecciones se presentó una sola lista.
-¿Qué padrón de socios tiene actualmente el Club?
382 socios activos para votar, han bajado, hay que reconocer que no les hemos dado muchas cosas a los socios. Buscamos en este nuevo periodo hacer un esfuerzo para poder lograr beneficios para los socios, que son fundamentalmente los que mantienen la institución.
-¿Con respecto a las deudas anteriores, cómo va ese tema?
Las venimos saldando, pero igual nos quedan trescientos o cuatrocientos mil pesos en deudas. Nos afectaron muchos juicios laborales, que seguimos pagando. Desde que nosotros empezamos, llevamos más de treinta cuotas pagas y son cuarenta, por lo que vemos un poco el horizonte. Ya creo que es hora de brindarles cosas a nuestros socios.
-Los clubes sociales son difíciles de mantener, no sólo por sus costos sino por el contexto social que hoy se vive.
Y sí, hay que integrarle y brindarles otras cosas a nuestra sociedad. Nosotros somos parte de la sociedad en la que actualmente vivimos y compartimos. Muchos se refieren al tema de los bailes, que en estos tiempos es difícil. Nosotros cuidamos de eso, con nuestros errores y algunas virtudes, por ejemplo, que nosotros sabemos donde están nuestros chicos, claro que nada es perfecto. Somos de los pocos lugares habilitados para mayores de 15 años y esto es muy importante, además, es para los socios y los no socios. También tenemos actividades, los chicos pueden ir a tomar mate a la explanada frente a la plaza y tienen un poco de contención.
-¿Se reinauguró la biblioteca del club?
Sí, la reapertura de la biblioteca ha sido muy importante con dos PC, una impresora para facilitar a los chicos y a todos. Además, al estar en área con WiFi para usar todos los medios electrónicos, pero con filtros para asegurar un buen uso de Internet. Algunos textos se han digitalizado, más que nada los de Historia, pero tenemos también otros en ese formato para que no se pierdan.
-¿Puede haber alguna perspectiva de reabrir el microcine?
El proyector nuestro está obsoleto. Ahora se trabaja de otra manera, desde EEUU nos abren las películas para que nosotros la podamos proyectar, pero se necesita otra inversión. Estuvimos planteándonos un convenio con un empresario de San José, que tiene varios micros cines, que nos pidió una inversión de diez mil dólares. La idea nuestra era participar del negocio para que Santa Lucía pudiera tener cine, no se ha dado, pero es algo que lo tenemos pendiente. Se podría hacer de otra manera, que no es ni la aconsejable ni la legal, que es reproyectar con un proyector. También aquí legalizar tiene un costo aparte, con el proyector venden los estrenos y los abren a la hora que se les pide para poder transmitir, todo es vía Internet, fundamentalmente por la piratería. Las salas, en realidad son salas con la tecnología como cualquiera de Montevideo.
-Además, es un espacio que se usa para teatro, algún recital o conferencia.
Claro, tenemos a Teatro Pilares que también participan en ese espacio, que nos ha apoyado y que muestran una parte cultural muy importante, no sólo para el Club sino también para Santa Lucía, porque nos han representado y lo siguen haciendo en distintas partes del país. Con respecto a los recitales es que son 90 butacas y todo es cuestión de costos, es una sala chica para cobrar entrada, esa es la principal dificultad. Con respecto a las conferencias, en el Club siempre estamos a la orden, alquilamos y prestamos para escuelas, jardines o eventos que a nivel social aportan a nuestra comunidad, sea Rotary, Club de Leones. También para el Municipio local, siempre estamos de puertas abiertas. Se han hecho desayunos de trabajo de la Intendencia, por ser un lugar apropiado y acogedor.
-Además, el otro salón de arriba donde se desarrollan actividades.Si, claro, nosotros estamos pensando en ampliar obras para poder ampliar un poco los lugares del Club, por un tema que la infraestructura es fundamental y debemos seguir explotándola para seguir manteniéndola.
-Se tiene además una hermosa terraza, que no se usa.
No, no se usa, si todos tuviéramos cordura y orden se podría usar, pero si cae alguien somos responsables nosotros. Habría que hacer una inversión, como un tejido, que le haría perder la esencia de esa terraza. Reitero, si alguien tiene alguna idea interesante para usarla nosotros estamos de puertas abiertas para discutirlo.
-El Club Social está en el mejor lugar de la ciudad, frente a la plaza, es una joya valiosísima para la comunidad.
Son mil metros construidos en dos plantas, y en las condiciones actuales, si uno lo llevara al valor que tiene, hoy sería mucho dinero. Es una casa grande, que hay que irla llevando. Nos colaboran mucho las barracas de la zona. Con Pablo Ferrari pintamos el club, porque se intenta mantenerlo. Claro que nos encantaría hacer muchas cosas, pero está la parte económica que no es fácil. El Club es una empresa más de la zona y que vive de sus socios. Hay que pagar a la DGI todos los meses. Un Club Social tiene que tener los papeles claros y los impuestos al día .Tenemos cuatro funcionarios, dos que limpian, una persona para mantenimiento y una bibliotecaria y secretaria, a los que se las paga suelos y aportes sociales; hay que pagar el BSE a ellos y para el local.
Cuando nosotros ingresamos había ocho empleados, totalmente inviable Además, está el mobiliario, que hay que renovar, que modernizar, cuando hay tránsito de gente hay que mantener, en todo eso también estamos abocados. Se trata de ir preservando y mejorando, cuando nosotros llegamos hace cuatro años, la azotea la tuvimos que arreglar, ahora tenemos que volver a hacerlo. Son todas cosas que suman, son costos importantes que tiene. Cuando nosotros ingresamos, no se había pagado al BSE y se cobra según la ley 50 UR de multas por no pago, entonces, no se pueden dejar de pagar esas cosas. Nosotros queremos que no nos vuelvan a pasar, aprovechar al máximo lo que nos ingresa gracias a todos los socios que mantienen la institución. Si bien les hemos dado poco en el aspecto social, hay que ver que el Club se ha venido manteniendo, que no es poca cosa. La cuota social está igual hace cinco años, a $ 120, que también debería subirse porque todo sube, pero que también se ha venido manteniendo.
-¿Qué reformas se han venido realizando en los últimos tiempos?
Con respecto al baño de caballeros, no quedó como nosotros queríamos, ahí fue el albañil que tuvo algunos detalles. Tenemos todo comprado el material para reformar el de damas. Los baños veremos si podemos finalizarlos para fin de año, teniendo en cuenta que es un aporte muy importante para la comunidad, porque no se le niega la entrada a nadie para usarlos.
-También se reformó la pista de baile.
A la antepista de baile se le puso piso nuevo de cerámica, para poder darle más utilidad al espacio. Los chicos también exigen cambios en la infraestructura, en la decoración, porque se aburren de lo mismo y hay que cambiar un poco a la demanda de ellos. También, hay otros aspectos que son las demandas del INAU, de tener totalmente independiente a los niños menores de 15 años de los mayores. Se arma la infraestructura pensando en todo esto, para cuando vienen los inspectores de INAU que ordenan cómo hay que hacer las cosas. Apostamos a tener esos niños de la comunidad, lo digo como padre que vivo aquí y conozco esa realidad, es difícil dejar salir a nuestros hijos en sus primeras salidas a bailar. Por eso destaco eso de trabajar en un lugar para nuestros hijos, porque acá en Santa Lucía, si no nos conocemos todos, sabemos quiénes somos, dónde vivimos y eso es una tranquilidad.
-Hay un espacio muy especial del club en el living de la entrada, con la estufa, característico desde siempre, ¿Se mantiene?
Es muy emblemático ese espacio la estufa, se sigue prendiendo jueves, viernes, sábados y domingos, con su tele, su sala de lectura, son cosas y costumbres que persisten en el tiempo en la comunidad. Nosotros remarcamos que el club es para todos, con espacios para la gente más grande, que también tiene su lugar para tomarse un whisky, conversar con los amigos o leer el diario, sea un sábado o un domingo. La idea es mantener eso, que nos fortalezcan en otras cosas, como tener un lugar para sociabilizar entre amigos, entre todos nosotros.
-Por eso la importancia de poder mantener un club para todos, en una ciudad del interior donde no siempre se tiene esa oportunidad.
Ese es el valor más importante que tiene el club, es su comunidad. Es un club plural, no tiene colores políticos, ni cortes religiosos, lo que significa que es un lugar donde nos podemos juntar de todos los ámbitos, con ideas distintas pero en un lugar de encuentro.
-¿Los eventos seguirán tercerizados en el Club, como hasta ahora?
Sí, sí, vamos a hacer algunos retoques porque quiero brindarles algunas cosas más a la parte social. Si bien no somos directamente responsables de muchas de las cosas con respecto a los eventos que tienen una dinámica propia de la noche, a veces genera trastornos cuando se quiere ver la banda favorita y no viene o cosas que a veces pasan; nuestra intención es que pase lo menos posible.
-¿También la cafetería seguirá con el mismo consignatario?
Si y se va a seguir mejorando esa cafetería gracias a la gente que se acerca y a Carlos Tabó quién le ha puesto mucho empeño y nosotros hemos intentado colaborar, cambiando la cocina, instalación de agua nueva , acorde a las ordenanzas municipales actuales y que también la gente pueda ver como se elaboran las cosas . Intentamos que la cafetería sigua creciendo y que siga siendo lo que fue siempre, hemos reorganizado algunas cosas que la cafetería no se trasformara en un bar y se le brindó un espacio a todos. Para tomarse su copita se tiene un lugar con la tele para estar tranquilo como pasa en la cafetería, esa fue una solicitud nuestra y así hemos trabajado en conjunto en muchas cosas con Pipo. Algunas cosas las resuelve él por un tema comercial, paga una consignación por estar y tiene que formar su negocio para poder pagarla y a su vez que le sea rentable, creo que así es la forma de poder mantener este Club en buen estado y accesible para todos.

Y.S
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