Suplemento de El Pueblo, solo porque nadie salta por encima de su sombra. Nadie salta por encima del origen.


Ahora no me conoces

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Fuentes , Dutruel & Torres Asociados ( Susana Lopez)

Félix Montaldo

PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS

Lee de Forest
________Creación de la Radio Telephone Company
Los esfuerzos innovadores de Lee fueron elogiados por las revistas técnicas lo
que aumentó su prestigio. El inventor fue visitado por James Dunlap Smith y
J.J. Thompkins, comisionistas de bolsa que habían trabajado con él en la
DeForest Wireless Telegraph Company y que, al igual que Lee, se habían
retirado de la compañía al comprobar los manejos poco escrupulosos de Abe
White. Ambos se habían enterado de los avances de Lee en la investigación de
las ondas de radio y estaban deseosos de trabajar con él por lo cual se
dispusieron a conseguir fondos para la nueva compañía. Así surgió la Radio
Telephone Company con un capital de dos millones de dólares y Smith fue
nombrado presidente. Contaron con la ayuda del padre de Jack Hogan lo que
permitió que Lee continuara con sus trabajos. La dirección ejecutiva de la
empresa quedó a cargo del capitán Samuel E. Darby quien fue elegido
presidente del directorio.
Lee con la ayuda de Nora realizaron una exitosa transmisión en la Torre
Eiffel que incluía música fonográfica. Las señales enviadas fueron captadas s
800 kilómetros de distancia, cerca de la ciudad de Marsella. A raíz del éxito de
esta transmisión, el capitán Derby recibió en Nueva York el encargo del
gobierno italiano de que enviara cuatro juegos de radioteléfonos. El capitán
envió a Lee un mensaje donde le pedía que se quedara en Europa para
instalarlo.
Mientras esperaban que llegaran los equipos, Lee y Nora salieron de gira
por Alemania; allí mantuvieron un valioso intercambio de conocimientos con
científicos expertos en radiotelefonía. También hicieron demostraciones del
funcionamiento del transmisor de arco y del audión. Además visitaron ciudades
y recibieron elogios de la prensa.
Después se dirigieron hacia La Spezia (Italia), ciudad puerto ubicada en La
Liguria, donde instalaron los equipos solicitados por el gobierno italiano y
probaron su funcionamiento, trabajo que les insumió unas cuatro semanas
recibiendo comentarios elogiosos de la prensa que se referían al “americano
DeForest que ha superado al gran Marconi en el perfeccionamiento de la
telefonía sin hilos”.

De allí se trasladaron a Roma donde les pagaron por los equipos y su
instalación. En esta ciudad tuvieron tiempo para hacer visitas a lugares
históricos como el Coliseo entre otros disfrutándolos con mayor tranquilidad
sin estar urgidos por las obligaciones que implicaban los tratados comerciales.
Encontrándose en Roma, Lee tuvo la oportunidad de leer en una revista inglesa
un artículo del científico inglés John Ambrose Fleming donde este decía “que el
audión de tres electrodos o ‘tríodo’ no era más que una variación de su propio
tubo rectificador de vacío de dos electrodos, cuyos derechos habían sido
adquiridos por la Compañía Marconi.” _ Inmediatamente se produjo la réplica
de Lee quién mandó un artículo a la revista London Electrician donde
reclamaba la superioridad de su “tríodo” que, según él, “funcionaba como un
sensible detector de ondas radiales y como amplificador para aumentar la
amplitud de las ondas a varias veces más que su potencia original.” _
Es de hacer notar que John Ambrose Fleming inventó y patentó en 1904 el
“diodo de vacío”, elemento rectificador de la corriente eléctrica que fue muy
empleado en radio, televisión y ordenadores durante la primera mitad del siglo
XX, hasta que apareció el transistor que era más barato y resistente y lo
desplazó del mercado. _
En junio de 1908 mientras que Lee volvió a Nueva York, Nora permaneció en
Inglaterra donde tenía familiares (Nora había nacido en Inglaterra y su familia
se trasladó posteriormente a Estados Unidos). En su estadía en Nueva York Lee
pudo comprobar los progresos que hacía la empresa bajo la eficiente gestión del
capitán Derby: aumentaron los pedidos de tubos audión y equipos
radiotelefónicos. Derby había trasladado el laboratorio a un edificio más grande,
había abierto una fábrica en Newark (ciudad de Nueva Jersey) y aumentado el
personal y, aún así, estaban trabajando en tres turnos al borde de su capacidad
por la gran demanda de equipos radiofónicos. _
Cuando Nora regresó a los Estados Unidos quiso volver a trabajar en el
laboratorio y allí se produjo un desencuentro serio con Lee cuando este le
propuso que se mudaran a una casa nueva y que ella dejara de trabajar, pero su
esposa no estaba dispuesta a abandonar su carrera y convertirse en un ama de
casa; ella había renunciado a su puesto como ingeniera y tomado cursos de
electricidad y matemáticas en la Universidad de Columbia para ayudar a Lee en
la implementación de sus inventos, por eso cuando en setiembre de 1908 el
inventor, a sugerencia del capitán Derby, instaló una fábrica de condensadores
en Newark, Nora le pidió que la pusiera a cargo de la fábrica a lo que Lee, en un
principio, se opuso. Esta negativa generó una fuerte discusión que casi llegó a
las lágrimas por lo que, intimidado por la firmeza de esposa, finalmente aceptó.
Para estar más cerca de su trabajo Nora alquiló un chalet en Milford mientras su
esposo vivía en su apartamento de Riverside Drive en Nueva York. Aún cuando
Nora estaba embarazada y, en cierto momento, tuvo que abandonar su trabajo,
siempre se negó a mudarse con Lee a la casa que este había hecho construir en
Spuyten Duyvil, barrio del Bronx en Nueva York, y su madre vino a vivir con ella
para acompañarla en el embarazo. Nora dio a luz una niña de nombre Harriet.
Ambos decidieron separarse en 1909 y se divorciaron en 1912.
Nora era hija y nieta de prominentes feministas: su madre, Harriot Stanton
Blatch era activista en pro de los derechos de la mujer y su abuela materna,
Elizabeth Cady Stanton fue pionera del movimiento femenino; Nora siguió sus
pasos alistándose bajo la bandera de las sufragistas. Se dice que fue la primera
mujer que se recibió de ingeniera en Estados Unidos aunque había nacido en

Inglaterra. Después de su divorcio con Lee ella siguió desempeñándose como
ingeniera civil en empresas de construcción para finalizar como promotora
inmobiliaria.
También tuvo actuación política como líder feminista promoviendo el sufragio
femenino; fue presidenta de la Unión Política de Mujeres sucediendo en este
cargo a su madre. También escribió un folleto llamado “Mujeres como seres
humanos” en 1946. En 1919 se volvió a casar con Morgan Barney, arquitecto
marino, y se mudaron a Greenwich; tuvo otra hija llamada Rhoda Jenkins.
Después de esta experiencia Lee quedó muy contrariado y decepcionado lo cual
lo llevó a escribir un artículo que se publicó en el New York Times en el año
1911, alertando acerca de las complicaciones que podría acarrear el tomar por
esposa a una mujer con título universitario. _

Eduardo Mollo
La Bella: Personajes Ilustres ( 16 )

Cabrerita

Museo Nacional de Artes Visuales ( 2018 )
Donación Raúl Javiel Cabrera «Cabrerita» (1919-1992)
Desde el jueves 1 de marzo al domingo 8 de abril de 2018
Sala 4
Gracias a la generosidad de la Sra. Fernande Dalézio -quien donó al Estado
uruguayo alrededor de cien obras de Cabrerita que formaban parte de la
Colección Esterista de su propiedad y valiosos documentos sobre el artista-,
es que se ve enriquecido el patrimonio artístico de nuestro país.
El MNAV presenta esta valiosa donación en su totalidad y anuncia que se
está preparando una exposición antológica en el centenario del nacimiento
de Raúl Javiel Cabrera «Cabrerita» a realizarse el año próximo.
Raúl Cabrera Alemán nace en Montevideo el 2 de diciembre de 1919. Años
después adopta el nombre de Javiel (porque le gustaba) y todos lo conocen
como «Cabrerita». Su vida es un largo periplo de asilos y hogares adoptivos al
que le seguirán internaciones en instituciones psiquiátricas que duran
décadas. De indeclinable vocación hacia la poesía y la pintura, desarrolla una
personal adhesión al dibujo y acuarela siendo considerado según el maestro
Manuel Espínola Gómez el mejor acuarelista de Uruguay.
Asiste al Círculo de Bellas Artes de Montevideo, a la Asociación Cristiana de
Jóvenes y a la Escuela Industrial. Cabrerita recuerda pocos nombres entre
sus maestros y destaca a Guillermo Laborde, Carlos Prevosti y Gilberto
Bellini. Frecuenta las tertulias en los cafés Metro y Sorocabana, acercándose
a escritores, periodistas, pintores. Realiza exposiciones individuales: Ateneo
de Montevideo, (1944, 1946); Asociación Cristiana de Jóvenes, Montevideo
(1945); Casa de la Cultura, Santa Lucía, Uruguay,(1971). Participa en salones
nacionales y municipales, como el X Salón Nacional, (1946), donde recibe el
Premio Especial, Adquisición, y el VII Salón Municipal, (1946), Premio
Adquisición. Es seleccionado para el envío a la XVI Bienal de San Pablo,
Brasil, (1981).
Forma parte de la exposición colectiva «Arte contemporáneo de Uruguay»

que itinera en varios países europeos, (1982). Con su entrañable amigo de
juventud, el poeta José Parrilla, realiza un viaje a Francia donde expone.
Su obra está representada en el Museo Nacional de Artes Visuales y Museo
Blanes de Montevideo, galerías y colecciones privadas de Argentina, Brasil,
España, Estados Unidos, Francia, Israel, entre otros.
Su producción está asociada a la memoria de las niñas rubias, asunto de
repetición sistemática con miradas estáticas y labios entreabiertos que se
insertan en entornos de composiciones rítmicas y geometrizantes. Las
pinceladas parecen trazarse de forma autónoma a sus apuntes gráficos.
Cabrerita murió en Santa Lucía, el 18 de diciembre de 1992.
«Montevideo fue testigo de la primera exposición de acuarelas de Javiel Raúl
Cabrera, en 1944, bajo los auspicios de Parrilla. La figura central, clave de su
obra, fue la Niña de P., estado del ser en la abstracción.
María Esther Gilio no se equivocó cuando escribió: «En definitiva, la pintura
de Cabrera es el mundo de la poesía de Parrilla, traducido en línea y color».
Torres-García vio sin duda «al pintor» en el muchacho de 20 años.
Cabrera pasará más de 30 años en un hospital psiquiátrico… Borrando el
horror del error de un internamiento abusivo, la ciudad de Santa Lucía
rindió en 1993 un homenaje póstumo al pintor maldito.
Cabrera entrará en la leyenda y su obra en el mercado del arte.
Cabrera falleció en 1992.
Que viva su obra.
Llega el día y la hora en que Uruguay y el mundo tomarán conciencia de la
universal dimensión de los dos gigantes hermanos en arte: Parrilla el poeta
amante de Sabiduría, Cabrera el pintor de l’innocence recouvrée.
QUE VIVA SU OBRA».
Fernande Dalézio
«De esta manera, la presente colección esterista abarca todas las etapas de
Cabrera con excepción de la inicial, y se perpetúa como el signo dual de las
dotes del amigo, es decir, con la función de complementar el legado de
Parrilla o presentarlo como un todo indisociable. Pues bien, la historia
personal de Raúl Javiel Cabrera, su prolongada y para muchos inexplicable
reclusión psiquiátrica -nunca se corroboró un diagnóstico de su presunta
demencia y su historial clínico fue desaparecido- la lucha pertinaz del ser
humano por el reconocimiento de su individualidad y de su condición de
artista, precisa de una gran amplitud de miras para entenderlo en sus
dimensiones únicas y particulares: con o sin Parrilla, con y sin premios, con
y sin abandonos. Hoy Cabrera comienza a recobrar el lugar en la
institucionalidad del arte que tan trabajosamente había empezado a forjarse
en los años cuarenta. El gesto de la donación esterista, generoso y proverbial,
es un gran paso hacia la consecución de la verdad histórica escamoteada por
su generación, o por parte de ella. El centenario de su nacimiento, en el
2019, nos acercará la oportunidad de consumar el círculo de los
reconocimientos y de las aguas: Cabrera retorna a casa navegando en el
recuerdo de su amigo Parrilla. La estrella permanece».
«Del otro lado del agua. Raúl Javiel Cabrera o la estrella permanece»
Pablo Thiago Rocca
Director del Museo Figari

Daniel Da Rosa

Biografías Improbables
Juan Carlos Onetti (Escritor) 
Juan Carlos Onetti, más conocido por “Periquito,” nació en 1909 en New Albany
(Estados Unidos) y murió 1994 en Madrid (España). Hermano por parte de
madre de William Faulkner, vivió durante su infancia en las cercanías de
Oxford. Cuando sus padres se separaron, William se quedó en Mississippi con
su padre y Juan Carlos se trasladó con su madre a Montevideo, de dónde era
oriunda ella. En ese pequeño país del sur de América realizó su carrera
periodística hasta convertirse en uno de los más brillantes escritores del habla
hispana. Debido a la dictadura en Uruguay a mediados de los setenta se exilia en
Madrid. En su nueva patria se dedica al periodismo deportivo mientras publica
varias novelas y libros de cuentos. Su obra influye en la obra de su hermano
William, quién se convierte también en un afamado escritor del país del Norte. 
Cuando se radica definitivamente en Madrid se casa con Dorothea Muhr, una
periodista alemana que conoció en un homenaje que le realizaron junto a Jorge
Luis Borges. En la última etapa de su vida se lo podía encontrar en ocasiones en
el Museo Reina Sofía, sentado frente a “Guernica” de Picasso. Murió en su
apartamento en Madrid mientras escuchaba en la radio que a Maradona le daba
positivo el test de doping.

Omar Adi
Mar interior

Es inevitable mirar el paisaje marino a las seis y media. El paisaje está en el
Estudio desde hace diez años. Lo compró Sarita, aquella buena Sarita en un
remate. Son tres gaviotas, un barco y un mar. A las seis y media uno huele el
yodo y la sal y oye los chillidos y descubre al capitán tuerto en su camarote,
llorando una honda decepción. A las seis y media queda el paisaje marino, las
paredes grises, los dos escritorios y mi máquina de escribir. Acaso también
quede yo mismo, algo náufrago, algo tuerto, cruzando las manos sobre la olivetti
y acercando a ellas mi nariz para agregar el olor de la nicotina al del yodo. Al
mismo tiempo pienso, pero sin la conciencia de que sólo luego existiré. Pienso
en vacíos, en nadas grisáceas como las paredes. Y mi máquina de escribir sirve
de apoyo y de punto de partida a mis ojos, que quieren ir más allá del escritorio
vacío de enfrente. Mis ojos recorren el escritorio y llegan al suelo de madera;
caminan luego hasta el ángulo con la pared y recorren el ángulo piso-pared
hasta llegar a la franja de luz que me anuncia que arriba está la puerta y afuera
las esencias. Lentamente mis ojos suben por la puerta hasta el picaporte pero no
lo encuentran, porque la puerta de esta oficina es como tantas otras, sin
picaportes, sin cerraduras, sin llaves. Permanece cerrada desde hace años y

nadie sabe cómo ni cuándo. Mientras tanto -porque no se trata de
desesperarnos- permanezco sentado, cruzando las manos sobre la olivetti y
acercando a ellas mi nariz para agregar el olor de la nicotina al del yodo.
El capitán ha subido a cubierta.

Ilustraron: Antonio Segui, Raúl Cabrera, s/d

Hoy todos los bufones, están a favor del bien y en contra del mal, tienen miedo a
salirse del discurso oficial. Eso explica que nuestros humoristas, en general,
tengan tan poca gracia. JF

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