La Comisión Directiva de Santa Lucía Fútbol Club
cita a sus socios a la Asamblea en carácter de
URGENTE en su sede social cita en Magariños
Cervantes esquina Antonio Legnani de la ciudad de
Santa Lucía, para el viernes 18 de febrero de 2022.
En el orden del día, el punto más importante que se
pondrá a consideración de los asambleístas pasa
por tomar posición para participar en fútbol.
Se dijeron cosas que me dolieron mucho, y yo hice
mucho por el Alas Rojas

Segunda parte de la nota que nos debíamos desde
hace un buen tiempo con Pablo López expresidente
del Club Ciclista Alas Rojas. En esta parte hablamos
del por qué la empresa Schneck retiró la
sponsorización del Alas Rojas, y de por qué se fue él
del club. López nos explica, nos da sus argumentos y
su verdad, también sobre la posibilidad de volver,
manifiesta que es algo que está muy lejos, que
perdona pero que no olvida. También nos habla de

otros temas, por ejemplo de las obras y la marcha
del club, algo que observa a la distancia, pero está
contento por lo que se está haciendo.

En ese entonces te dieron mucho palo por la

bajada del Schneck y tu renuncia a la Comisión
Directiva.
// Mucho, terminaba llorando por las noches.

También el pueblo en sí, por un lado lo tomaron

como un fracaso y algunos se alegraron porque no
compartían esa unión Schneck – Alas Rojas, por una
mirada pueblerina, que no está mal que la tengan,
aunque a veces hay que apostar a otras cosas, como
por ejemplo crecer.
// Totalmente, hay que ver hacia afuera, acá cerca
nomás, que los equipos son formados por
empresas, ni hablar en Europa. Yo creo que eso fue
lo que trajo abajo un poco al ciclismo, fue el
puntapié para que empezara a venirse barranca
abajo, y también como dirigente que había que
estar antes que estuviera Schneck, bancando meses
de sueldos, sacando plata de los bolsillos como
otros dirigentes, y cuando se concretó lo de

Schneck, no los diez años que me tocó estar de
presidente, fue el sexto año recién que empezó un
poco más fuerte lo de Schneck, se pudo demostrar
que vos ibas como dirigente. Éramos veinte en la
reunión del Alas Rojas todos los martes, y ningún
dirigente tenía que poner un peso, sólo tenía que
agarrar la camioneta, echar combustible e ir a
buscar la publicidad, pero no sacar plata del bolsillo
para bancar, como se hace en otros deportes
también.

Además, se le quita muchas horas a la familia, al

emprendimiento propio, al laburo.
// A mí fue lo que me alejó, fue el tema que en el
año 2017, y por más que ese año había elecciones
en el club, yo pensaba seguir, pero uno días antes
de la Vuelta del Uruguay le detectan un tumor a mi
mamá, eso me movió el piso empresarialmente,
porque tenía que hacerme cargo sólo con mi señora
de la empresa. Y cuando te hablan de una
enfermedad así complicada, no sabes qué es lo que
puede pasar, se te derrumba un poco la torre.

Por suerte todo salió bien con la salud de tu

madre.

// Gracias a dios sí, mi madre está excelente, fue
operada y salió todo espectacular.
Pero yo, en la última etapa de la Vuelta Ciclista
Maldonado – Montevideo del 2017, me senté a
desayunar con los ciclistas, ahí les comenté cuál era
mi situación a nivel familiar, que hasta ahí llegaba,
la verdad no tenía la voluntad para seguir. Lo mío
en el club lo manejaba como manejaba mi empresa,
y tomé a veces, capaz que algunas determinaciones
y a veces las tomé solo, como fue el caso de Ramiro
Vidal, se lo comuniqué al club y todo el mundo
estuvo de acuerdo.

¿Cuándo comenzaste en el Alas Rojas?

// Tenía 18 años, el presidente era Gerardo Lanz,
fue un maestro para mi, aprendí mucho de él y los
demás integrantes. Después estuvo Julio Dorrego
dos años, ahí estuve pero no participaba. Después
quedé yo como presidente, el club había ganado la
última Vuelta en el 2001 con Javier Gómez. En el
2008 tomamos la decisión del cambio de Diver; se
fue a buscar a Walter Tardáguila, por primera vez
era alguien de afuera que dirigía el equipo, salió
bien. En Rutas de América éramos grandes
candidatos y en la primera etapa nos comimos 13´,

igual al finalizar la carrera terminamos con un tercer
puesto. Ganamos la Vuelta con Richard Mascarañas,
era un e equipo sencillo que anduvo muy bien.

En tu presidencia se ganaron muchas cosas

importantes.
// Tuve una buena suerte, fueron diez años donde
se lograron ganar cuatro Rutas de América, tres
Vueltas del Uruguay, cuatro veces Rutas de América
por equipos, lo mismo con la Vuelta del Uruguay, y
estar siempre ahí, segundo o tercero. Cuidado, es
mérito de todos los dirigentes que en esos años
estuvieron trabajando en el club,
En el tema ciclismo había una base que era Richard
el capitán, después todos los ciclistas, después
entró Jorge Bravo, Arachichu, entre otros. Nunca se
hacía un cambio brusco de sacar cuatro corredores
y traer otros cuatro nuevos, se sacaba uno, se traía
otro que mejorara, fue continuamente un proceso,
que fue hasta llegar a tener una selección
prácticamente.

Hablábamos de cómo está el ciclismo hoy, te doy

un nombre que es un claro indicador, Jorge Bravo,

con 54 años es una de las figuras del ciclismo
uruguayo, es protagonista siempre.
// Totalmente, Richard casi 40 años, y otros andan
cerca, y son los grandes candidatos. Cuando ves un
Tour de Francia, un Giro de Italia, una Vuelta
España, las figuras son gurises de 21 años y algo
más, estamos lejos.
Pero el Alas Rojas era una gran familia, creo que eso
fue gran parte de los triunfos del club.

Siempre ha quedado suspendido en el ambiente

la ida de Schneck tan bruscamente. ¿Por qué se fue
Schneck?
// El día que me reúno con los ciclistas en
Maldonado, comunico que no quería seguir más,
que tenía problemas de salud con mi mamá. Ese día
mismo, cuando ellos se van hacia la largada de la
última etapa de la Vuelta Ciclista, yo le mando un
mensaje a Roberto Lafluf y Luís Yerle gerente
general de Schneck comentándole lo mismo que
había hablado con los ciclistas, quedo ahí.
El 21 de junio me llaman de la empresa Schneck
para reunirnos en la oficina en Montevideo. Yo
siempre iba con él “El Turco” César, Carlos

Cortaberría o Darío Perdomo, que siempre nos
acompañaban, y me dijeron no, vení solo en esta
oportunidad, que queremos hablar contigo. Nos
reunimos, lo primero que me preguntan, está
tomada la decisión de no seguir más de presidente
y les dije: sí, no voy a seguir más de presidente pero
va estar Carlos Cortaberría, yo había hablado con él,
y me pidió que por lo menos fuera de
vicepresidente para que lo acompañara, que él
agarraba la presidencia y le dije que sí. No íbamos
estar de lleno pero sí dábamos una mano cuando lo
precisaran. Le comenté eso a la gente de Schneck y
me dijeron que si yo no estaba más de presidente
ellos no continuaban. Para mí fue un mazazo
porque sientes toda la carga sobre los hombros,
diga que yo y los compañeros peleamos mucho por
todas las contras y los palos que nos venía poniendo
el entonces presidente de la Federación Ciclista
Uruguay Federico Moreira al club. En ese entonces
defendí mucho al club, a los deportistas, defendí
mucho en un congreso que se había hecho en
noviembre 2016 al ciclista en general, no sólo al del
Schneck. Cuando hubo aquel paro en noviembre en
el Campeonato Nacional de Pista que se hizo en
Paysandú, fui la única persona en el Congreso que

pidió la palabra y defendimos a todos los ciclistas,
entonces creo que uno ahí se ganó un lugar y ellos,
creo que lo tomaron de esa manera.

Creo que hubo gente del Alas Rojas que no lo

entendió o no quiso entenderlo.
// Hubieron compañeros de Comisión que no,
salieron a medios de prensa a decir por qué yo no
seguía más, me dolió muchísimo. Yo me iba de viaje
un sábado, ese mismo día me hicieron una nota en
el diario Ovación de El País, me iba con mi familia, y
era el día miércoles, hacía cuatro días que estaba
fuera del país y el teléfono ardía todos los días
varias veces, porque era un tema que había pegado,
había salido la nota del diario el País y la leyó mucha
gente, entonces, en un momento estaba hablando
con un amigo, Mansilla, pasa mi hijo al lado mío y
me dice papá, disfruta, deja el ciclismo para cuando
lleguemos a Santa Lucía. Mansilla se comunicó con
Lafluf, comentó lo que había escuchado, en eso me
llama Lafluf y me dice Pablo disfruta, olvídate de
todo, no atiendas a nadie, apaga el teléfono,
cuando vuelvas tal día a la noche estamos en Santa
Lucía. Ese día vino Lafluf, el gerente general de
Schneck Luís Yerle, delante de toda la Comisión

Directiva del Alas Rojas hablaron del tema, delante
de todos, y dejaron claro el panorama y lo que ellos
veían a posterior de que el Alas Rojas pudiera tratar
de seguir. A nadie le gustó lo que ellos plantearon,
yo estaba de acuerdo, pero ese 21 de junio fue muy
duro porque me vine llorando solo de Montevideo.
Era el cumpleaños de mi hijo, tuve que organizar
una reunión urgente con los compañeros para
comunicarles el mazazo, y después me dolió sí que
unos compañeros hayan salido a la prensa porque
yo había comunicado tal cosa, claro con el diario del
lunes es fácil, nadie se iba a imaginar que porque yo
dejara el Alas se iba a retirar la empresa.
Pero ha sido tan grande la confianza de ellos que
me han citado para otro proyecto en un club muy
importante de fútbol, donde tuvimos cuatro
reuniones, hace dos años y medio. Mi hijo es socio e
hincha de ese club. Nos reunimos con la Comisión
Directiva, me invitaron porque querían volver al
ciclismo, en un momento me embalé por mi hijo,
que se había entusiasmado. El club era Peñarol de
Montevideo, en este entonces estaba Barrera de
presidente, fue cuando Pañarol empezó a hacer
cricket, básquetbol, y otro disciplinas, entre ellos

quería hacer ciclismo. Después de la cuarta reunión
hubieron un par de cosas que no me convencieron,
uno ha hecho un prestigio en el ciclismo, entonces
decidimos dar un paso al costado. También en ese
mismo momento había elecciones y Federico
dejaba la Federación. Fui invitado por la gente de la
Mutual, donde me propusieron un proyecto para la
Federación y si me animaba a ser candidato a la
presidencia de la Federación Ciclista Uruguaya.
También, gente del lado de la empresa Tenfield me
llamaron con su proyecto para ver si me animaba a
trabajar por el ciclismo.

Tenfield, que también ya viene colaborando, ven

el tema como un producto comercialmente, saben
venderlo.
// Totalmente, para uno es un orgullo, que uno de
los clubes como Peñarol se haya interesado en que
podía hacer algo, o la misma Mutual de Ciclista,
Tenfield mismo, lo poco que pudimos o no en la
SENADE, pero terminamos diciendo que no a lo de
la Federación, ahí hay que estar sí o sí, y el trabajo
mío de los fines de semana no me lo iba a permitir.
Al estar hay que ser responsable, si dar una mano.

¿El Alas Rojas a corto plazo, también está

descartado?
// No sé, está el “Bicho”, que es un crack, (actual
presidente del Alas Rojas Juan Ortiz). Me llamó en
más de una oportunidad, ha estado en casa, hemos
conversado de muchas cosas inherentes al club, me
da una pena bárbara porque en el club ha quedado
poca gente, y lo más triste que es esa misma gente
que hizo frente para que uno se alejara se fue, (hoy
no están dándole una mano el club desde adentro).

¿Cómo has visto ese cambio que el club ha

sufrido y para bien en su infraestructura edilicia, en
su sede? Cambio del techo de punta a punta,
cambio de camioneta de ómnibus.
// Han sido muy inteligentes, aparte, yo sé que
Carlitos (Carlos Cortaberria actual presidente), es
una persona muy trabajadora. Además, afrontaron
esa situación en un momento muy difícil del país
sanitariamente en muchos aspectos. La pandemia,
por decirlo de alguna manera, estaba en la cresta
de la ola, sin embargo ellos, la Comisión Directiva
encabezada por Juan Ortiz y compañeros, tuvieron
la visión de que era el momento de realizar cambios
profundos en la infraestructura edilicia del club y

todo salió bien, el club está saneado
económicamente, volvió a tener su ómnibus, su
camioneta. Está bueno que una de las instituciones
de la ciudad siga progresando, me siento
tremendamente orgulloso por esta gente que se ha
puesto el club al hombro en este momento. El país
en ese momento debido a la pandemia está
sufriendo sus consecuencias, pasaba en la región, a
nivel mundial, no era simplemente un tema
coyuntural del país, el mundo en sí atravesaba por
una de sus pandemias más complicadas en cuanto a
la salud del último siglo, sin embargo el Club
Ciclista Alas Rojas de Santa Lucía, más allá de la
coyuntura del momento, tuvo cabezas pensantes y
eso a través del paso de los años es lo que
realmente ha distinguido al club, más allá del actual
momento deportivo, situación que anhelamos
como toda la gente del club y la ciudad, hinchas que
los encuentras a lo largo y ancho de país con la
bandera del Alas Rojas, más acá o más allá. De
todas maneras, hay algo que es muy cierto por lo
que decía antes, el Alas Rojas dejó de ser una
pertenencia local para convertirse en una
pertenencia del interior, de todo el país, y no es
simplemente un deseo, es una gran realidad, por lo

tanto, de a poco tendremos que ir conquistado
nuevamente esa mística que saben tener las
grandes instituciones del interior de nuestro país. El
Club Ciclista Alas Rojas de la ciudad de Santa Lucía
vivió en carne propia un momento inigualable, lo
vivieron los grandes equipos extranjeros que
pasaron por nuestras calles en una Vuelta Ciclista
del Uruguay y lo destacaron en sus regiones como
algo inigualable. No fue indudablemente producto
de un hecho casual, fue de una propuesta que a lo
largo del tiempo se transformó en una apuesta con
la mira en el futuro.

En su momento y fui una de las personas que

manifestó no estar de acuerdo cuando dejaron libre
a los juveniles, un trabajo que se venía realizando
desde hacía años, en este momento por suerte son
los que están defendiendo al club deportivamente.
// En lo personal tampoco compartí en su momento
la decisión que tomaron. Otras personas nos
hicieron saber su opinión, por ejemplo Richard
Mascarañas, padre de Mateo, que es corredor del
club, pero se ha solucionado para bien del club, y
esos chiquilines a los que se formó pensando a

futuro, hoy son una realidad y están como
corresponde defendiendo al club.

Insisto, ¿qué condicionantes tendrían que darse

para que vuelvas al Alas Rojas en algún momento?
// Hoy está lejos de volver, todavía queda gente que
habló mal, me ha dolido, y uno hizo mucho por el
Alas, dejó mucho, invirtió mucho, y como las cosas a
veces no se reconocen, uno perdona pero no olvida,
por más que con Carlos Cortaberria tenemos una
muy buena relación, no somos familiares pero es
como si lo fuéramos, también no he estado de
acuerdo en algunas cosas, pero eso es normal, el
tema pasa porque se haga con respeto hacia las
personas, no a todo se le puede decir amén, pasa
en la familia, en todos los ámbitos, y por el “Bicho”
Juan Ortiz siento un cariño enorme, debe ser una de
las pocas o la única persona que haya sido el
presidente fundador y con esa nueva su presidente,
estamos hablando de casi 60 años de vida dentro de
un club, el mes que viene cumple 80 años, es un
orgullo.

Me voy a pesar de tus categóricas respuestas que

Pablo López un día va a volver al Alas Rojas.

// Invitaciones me sobran para participar,
acompañar. Hoy sabiendo que venías a hacer esta
nota revisé algunas cosas, y encontré una trabajo
de ciclismo y decía, entre otras cosas, que en el
trayecto del 2007 que el Alas Rojas tenía hasta el
mes de enero de 2017, 175 carreras ganadas,
contra el segundo que era el Cerro Largo con 61
carreras. Estamos hablando de más de 100 carreras
sobre el segundo, son cosas que se extrañan
evidentemente, si habremos ganado, campeonatos
nacionales, carreras en el extranjero, muchísimas
cosas importantes se lograron deportivamente. Esas
cosas, cuando las repasas te mueven un poco el
alma, pero ahora no hay posibilidades de volver,
ojalá se dé alguna vez, no sé, se verá en su
momento.

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