Exposición homenaje
Fue en esa misma Casa de Juan donde tantas horas han transcurrido entre
charlas, filosofando sobre arte como de la vida misma. Entre mesas
pinceles, libros, pentagramas y caballetes. ¿Podía haber otro lugar mejor
para referirse a Máximo y a su obra? , seguramente no.
Cada oportunidad en que se abre la puerta del 140 de Joaquín Suárez de
Santa Lucía, se despliega un mismo sentimiento de arte y reencuentro con
lecturas, cuadros, dibujos o bosquejos junto a algún acorde de guitarras y
hasta el pan casero de Juan.
Que los santalucenses puedan sentir demasiada nostalgia, es cierto, pero
de la que consiste en tener pensamientos que envuelve un conjunto de
emociones porque se centra en los buenos recuerdos del pasado
El escritor Guillermo Degiovanangelo, quien ha incursionado en la novela,
el cuento, la poesía, fue el invitado para referirse a Máximo Fuentes ante
sus hijos, nietos, amigos, a sus alumnos y los que fueron sus vecinos en su
ciudad natal. “Que en Santa Lucía, cuna de tantos artistas y poetas me
hayan invitado, significa mucho para mi”, reflexionó, recordando su
amistad de años, cuando los dos ignoraban que seguirían el camino de la
creación.
Recordamos una reflexión junto a la pregunta que el propio
Degiovanangelo se realizara sobre lo que sería una mala interpretación de
una frase atribuida a León Tolstoi: “Pinta tu aldea y pintarás el mundo”…
¿pero cómo pinto mi aldea?, ¿con un lenguaje particularista que no da la
vuelta a la esquina, o con una visión universalista que trascienda?
Observando cada detalle del dibujo surrealista de Máximo, encontramos
expresiones cargadas de sentimiento, parroquianos de cualquier aldea del
mundo, calles, patios entre luces, sombras, árboles y cielos tormentosos o
despejados.
Tambien el viernes 5 con el recital del Profesor Eduardo Barca, otra de las
típicas facetas en la Casa de Juan, homenajeando a Máximo Fuentes se
recordaron las tantas guitarras que por allí han pasado y lo seguirán
haciendo. Remarcó orgullosamente al igual que Máximo su origen
santalucense, como su amistad, y reiteró su admiración por el plástico.
Agradeció la oportunidad al Profesor Leonardo Bonizzi por invitarle a estar
presente en esta Casa de Juan, que también es la casa de la guitarra y de los
artistas de la ciudad.
Destacó que son muy importantes estas movidas donde se aprecia
asistencia de distintas edades, incluso niños y jóvenes que se acercan a
exposiciones, recitales y clases.
Barca agregó que sería muy importante el apoyo del Ministerio de Cultura
para esta Casa de Juan porque necesita ser mantenida por el bien de la
comunidad artística cultural de Santa Lucía.
Y.S.

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