Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo, toda la trama, es un largo relato de alguien cercano o distante que abre frases, narraciones secundarias y largas digresiones que desorientan sin remedio al lector distraído.


Ahora no me conoces

Dónde estamos 1839?


Ahora no me conoces edición anterior

Familia Jorge (Susana Lopez)


Omar Adi

BULTOS QUE SE MENEAN.
Guía de fantasmas de mi pueblo.
Vicente Rossi
La pesquisa del niquel.

Este es un fantasma desconocido. Alguien debería quitarle la sábana y tratar de
descubrir sus polifacéticos contenidos.
Hijo de este pago, fue periodista, literato, editor, investigador, dramaturgo,
ensayista, polemista, amigo de Pepe y Pablo Podestá, defensor de las clases
populares, don Vicente se estableció en Córdoba y allí desarrolló su arrolladora
actividad.
Tuvo opiniones tajantes y a veces ofensivas que se daban de trompa con las de la
Academia.
Hizo mil cosas la vez y casi todas muy bien.
Vale la pena hojear y ojear su libro “Cosas de Negros” y leer su cuento policial
“La pesquisa del níquel” que gira en torno a la falsificación de monedas de 20
centavos.
Es un fantasma un poco ruidoso con cierto acento cordobés que los lunes se
mete a prepo en la imprenta de El Pueblo mientras discute en voz alta con
alguien que no llegamos a ver.
Los martes anda por la biblioteca del club social y sigue discutiendo, tal vez con
Darío Pedrazzi.
Los miércoles le pregunta a Alfredo dónde quedaron La Voz del Sur, El Faro,
Patria Nueva. Alfredo no le contesta.
Los jueves se dedica a ensalzar la memoria de Toribio enojado por el ninguneo
hacia los pocos negros del pueblo y los viernes puede adivinársele tomándose
una en el bar Ancapp también hoy fantasma de Adi, Pi y Seni, frente a lo de
Isaú.
Nadie se asusta porque todos están acostumbrados aunque no sepan quién es y
don Vicente grita sus argumentos pero queda en eso, en el uno a uno, sin
involucrar a terceros.
Sábados y domingos no se le ha escuchado. Debe descansar, digo yo.
Daniel Vidart escribió:

Cosas de Negros(“Los orígenes del tango y otros aportes al folklore
rioplatense”)-. Este Vicente Rossi, fue un espíritu madrugador, gramático
heterodoxo por capricho y filólogo del criollismo por vocación, tuvo el coraje
de investigar a fondo, con el consabido escándalo del ambiente intelectual, la
considerada como insignificante presencia del infortunado y contento hombre
negro llegado al Río de la Plata para desempeñar los miserables oficios
reservados a la esclavitud.
Compartamos otro juicio.
Este, ahora inaudito y solitario Vicente Rossi, va a ser descubierto algún día,
con desprestigio de nosotros sus contemporáneos y escandalizada
comprobación de nuestra ceguera.
Lo escribió Borges, que de ceguera sabía y que era declarado admirador de
Rossi.
Me parece que los santalucenses debemos abrir los ojos ante este fantasma
inaudito.

Alfredo Gómez
Letras en camiseta

Fin del verano
Partido al medio por el rayo, el eucaliptus se quemaba lentamente, bajo la
llovizna suave y tibia de la llegada del otoño. Al pie del árbol, una vaca yacía
muerta, fulminada por la descarga. Mi amigo Hugo y yo volvíamos del río, 
descalzos y empapados, con tres bagres amarillos  enganchados en una ramita
de sauce. Nos detuvimos a contemplar el cuadro inesperado del árbol que
parecía  velar a la pobre vaca electrocutada. Ni mi amigo ni yo la nombramos,
pero la muerte nos había rozado. Los truenos sonaban ya muy lejos, mientras
que los horneros, muy cerca, comenzaban a cantar.

Félix Montaldo

PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS

Lee de Forest

_________Nuevos inventos frustrados y curso de posgraduado
Después de la muerte de su padre, Lee sintió que aumentaba su
responsabilidad familiar porque al ser el hijo varón de más edad se consideraba
jefe de familia. Por eso al terminar su último curso en Yale salió a buscar trabajo
durante las vacaciones de verano pero no lo consiguió ni en Nueva Haven ni en
sus alrededores y ni siquiera en la universidad. Para calmar su ansiedad se
dedicó de nuevo a probar algún tipo de invención que tuviera aplicación
comercial. Un día pasó frente a un comercio que vendía bicicletas y concibió la
idea de crear un mecanismo de transmisión hidráulica que eliminara el uso de la
cadena y, a su vez, aumentara la velocidad del vehículo con un más fuerte

pedaleo del ciclista. Luego lo mandó a tres compañías fabricantes de bicicletas
pero en todas fue rechazado.
En vista del fracaso del nuevo proyecto volvió a los estudios sobre la
teoría eléctrica, haciendo hincapié en los libros que hablaban sobre los trabajos
de Tesla. Cuando llegó setiembre se volcó con ímpetu a los estudios de
posgraduado: bajo la supervisión de sus profesores se abocó a la determinación
del coeficiente de temperatura de los acumuladores, aprendió a usar el
galvanómetro y otros instrumentos y realizó intrincados gráficos de corriente y
voltaje.
Para comprender mejor los fenómenos electromagnéticos tenía que
profundizar sus conocimientos de matemáticas por lo cual agregó a sus lecturas
los trabajos del profesor y físico Josiah Willard Gibbs con quién también
entabló una amistad. Gibbs, quien era profesor en Yale, lo alentó para que
continuara su postgrado y prosiguiera sus lecturas sobre ondas
electromagnéticas.
En junio de 1897 Lee concibió la idea de visitar al propio Nikola Tesla
para pedirle trabajo como ayudante en su laboratorio; de manera que tomó un
tren a Nueva York y se dirigió al laboratorio del científico situado en la calle
Houston; allí lo atendió Tesla personalmente. Lee se presentó como un
estudiante de la universidad de Yale que estaba abocado al estudio de las ondas
electromagnéticas y era un admirador de su obra. También le manifestó que
necesitaba trabajo y se ofreció como ayudante durante el verano. Tesla le
preguntó si conocía a Gibbs. Luego de la respuesta afirmativa del estudiante,
hablaron sobre la importancia del trabajo experimental con ondas
electromagnéticas y también lo alentó para que prosiguiera sus estudios sobre
este tema. Pero con respecto al pedido de trabajo el serbio le explicó que no
estaba en condiciones de contratarlo:
“Creo que usted promete mucho, señor de Forest –dijo-. Me gustaría
realmente tenerlo trabajando conmigo, pero no puedo en este momento tomar
un ayudante más. Quizás algún día la situación económica me lo permita; ahora
no.” _
Pese a esta respuesta negativa Lee salió muy alentado por la conversación
que había sostenido con una persona tan importante quien además lo había
animado a seguir el camino que había elegido. Cuando llegó a Nueva Haven
prosiguió con su busca de trabajo pero sólo consiguió una ocupación de una
semana para controlar los medidores de gas; antes de eso había trabajado
algunas noches en el observatorio de Yale haciendo estudios y anotando datos
sobre meteoros. El mes de agosto transcurrió en medio del intenso calor y el
ocio forzado.
En octubre de 1897, luego de comenzado el curso de posgraduado, Lee
fue destinado al Laboratorio Superior de Electricidad en North Sheffield Hall
donde realizó experimentos con las ondas electromagnéticas poniendo en
práctica sus anteriores lecturas. Allí tuvo acceso a un aparato llamado
“resonador Lecher en paralelo” con el que pudo investigar con la medición de
ondas de alta frecuencia.

María Delia Cabrera
Este camino ya nadie lo recorre

La senda que serpentea un arroyo de aguas purpurinas llega hasta la estación
del ferrocarril.
¡Qué era ver en las mañanitas, muy temprano, los obreros que se aprestaban a
tomar el tren que los llevaría a sus lugares de trabajo. Las madres con sus niños
llevándolos a la escuela. Las mujeres, unas a las fábricas, otras a desempeñar
sus distintas tareas y en la tardecita, todos los trabajadores retornando a sus
hogares.
El poblado sabe que por ahí se va y se viene. Los bancos que rodean el sendero
invitan a descansar, a leer un libro o simplemente a respirar el aire puro del
lugar que retirado está de la urbe.
Los grifos de la fuente de mármol muy blanca, hacen caer en forma de lluvia el
agua donde acuden a beber los pájaros y a refrescarse en los días calurosos de
verano. Hasta que de pronto, la exuberante vegetación se sorprende.
¿Qué ha sucedido que hay tanta soledad?
La Santa Rita con sus flores violetas ya no están como antes, ni las madreselvas,
ni los jazmineros, ni los rosales ya no embriagan con su perfume, que penetra
hasta el alma.
La vegetación está entristecida. Se preguntan entre ellas: ¿Qué pasa que hay
tanta soledad? Nosotras que tratábamos de producir las más bellas flores para
alagar todos los seres que pasan por el sendero.
En las noches de luna expandiremos nuestros más lindos perfumes para todos
los astros del cielo, y agradecen que estamos aquí y a las estrellas que surcan el
cielo con sus titilantes colores en este trocito del planeta tierra para perfumar el
paisaje porque este camino ya nadie lo recorre.

Eduardo Mollo
La obra de Alfredo Zitarrosa
Bonus Track Segunda Parte

1.- Alfredo Zitarrosa como intérprete de grandes poetas y compositores
“ La música expresa lo que no puede ser dicho y aquello sobre lo que es imposible permanecer en silencio. ”
Víctor Hugo
Las siguientes listas no responden a ningún criterio en especial.
Sólo representan la elección de quien suscribe. Además, en ellas, no figuran
todos los poetas y músicos que Zitarrosa interpretó.-
a ) Compositores de letra y música.

  1. Ruben Lena
  2. Eustaquio Sosa
  3. Osiris Rodríguez Castillos
  4. Atahualpa Yupanqui
  5. Aníbal Sampayo
  6. Mario Carrero
  7. Silvio Rodríguez
  8. Marcos Velázquez
  9. Gastón Ciarlo ( Dino )
  10. Carlos Di Fulvio
    b ) Duplas
  11. Fernán Silva Valdés – Mario Ginastera
  12. Armando Tejada Gómez – César Isella
  13. Juan Capagorry – Daniel Viglietti
  14. Ignacio Suárez – Yamandú Palacios
  15. Wáshington Benavídez – Carlos Benavídez
  16. Enrique Estrázulas – Numa Moraes
  17. Romildo Risso – Atahualpa Yupanqui

2.- Sus más destacadas canciones
“ Creí cantar mi felicidad. Pero mi felicidad era mi cantar. ”

José Narosky
Al igual que en el caso de poetas y compositores,
la siguiente propuesta de canciones, no sigue ningún criterio en especial,
excepto que la autoría de las canciones en letra y música, pertenecen a Alfredo
Zitarrosa.-
Sólo representan la elección de quien suscribe. En todo caso y
sólo como guía, se ha tomado en cuenta cuestiones como la profundidad de los
temas tratados en las letras y/o la popularización de las melodías.-
( La ubicación de las canciones en la lista es alfabética. )

  1. Adagio en mi país/
  2. Chamarrita de los milicos
  3. Crece desde el pie
  4. Doña Soledad
  5. El loco Antonio
  6. El violín de Becho
  7. Guitarra negra
  8. La coyunda
  9. Milonga de ojos dorados
  10. Milonga para una niña
  11. Mire amigo
  12. Nene patudo
  13. No se puede
  14. P´al que se va
  15. Qué pena
  16. Recordándote
  17. Si te vas
  18. Stefanie
  19. Zamba por vos
    Alfredo Zitarrosa grabó 210 ( doscientos diez ) canciones,
    incluidas propias y ajenas, entre las que se cuentan ediciones póstumas y
    grabaciones no profesionales.
    El primer tema llevado al disco por Zitarrosa, fue la
    composición que le pertenece en letra y música “ Milonga para una niña ”,
    que aparece en el surco 1 del Lado A del EP “ El canto de Zitarrosa ”, editado
    por el Sello Tonal, en 1965, en Uruguay.

Se trata de una milonga, escrita en cuatro estrofas de versos
octosílabos, que aborda el tema del amor, en tanto y en cuanto ternura y
realidad y sensibilidad y belleza.-
El último tema grabado por Alfredo Zitarrosa, se llama “ Vaya
con la diferencia ”, una polca que pertenece en música y letra al cantautor
sanducero Miguel Ángel Palomeque, y que aparece en el surco 2 del CD “
Alfredo Zitarrosa. En vivo en Santiago ”, editado en forma póstuma por el
Sello Mandinga, en Uruguay en el año 2000.
Esta polca es particularmente recordada en la interpretación
de Zitarrosa, porque en su final ( entre otros cambios ) cambia la frase
original del autor: “…la pucha que lo tiró ”, por “ …la puta que lo parió ”
En cuanto a la dedicatoria de temas, destacamos los dos que
compone para sus hijas Carla Moriana y María Serena. “ Para Carla Moriana
” es el título de la canción dedicada a su hija mayor y que aparece en el surco
3 del Lado A del LP “ Candombe del olvido ”, editado por el Sello Movieplay
en 1979, en España. A su hija menor, dedicaría el tema “ María Serena mía ”,
que aprece en surco 3 del Lado A del LP “ Melodía larga ”, editado por el
Sello La Batuta, en Montevideo en 1984.-

Ilustraciones: Goya , Besnes e Irigoyen, Paul Cezzanne, John Constable, René Magritte,

Antonio López.

“Cada uno es como Dios le hizo y aún peor muchas veces” MCS

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