Parque Jardín Cinereas

Este jardín muy cerca de Santa Lucía, entre Rutas 81 y 62, logra
transportar con los ojos, aromas, sentimientos, a distintas regiones y
culturas del mundo. Está dividido en sectores asociados a diferentes estilos
de jardinería.
Niel Rodríguez*, quien proyectó en 1990 crear un pequeño parque en el
campo, lo fue concretando para poder mostrarlo a la sociedad.
Se define con ese algo de filosofía del jardinero, promoviendo una buena
vida y dando cabida al deseo de manejar la naturaleza con belleza, armonía
y equilibrio. Confirma que el gran protagonista del jardín es el tiempo, el
paso de las estaciones cambia los colores, modifica las formas. Un árbol
puede crecer dos o tres metros por año y brindar sombra en un breve lapso,
por eso la paciencia y la constancia son virtudes esenciales en el trabajador
del jardín.
Su área comprende algo más de media hectárea con una parte vegetal,
donde se puede pasar ocho horas al día disfrutando de sus fuentes, caminos,
columnas, estatuas, flores y su arbolado , comenta Niel con entusiasmo.
Además, se pueden encontrar espacios para actividades culturales como
exposiciones artísticas y cuenta con un pequeño anfiteatro entre la frondosa
vegetación. Al tener una sala adaptada con todos los elementos para hacer
excelentes proyecciones, se pueden realizar clases, disertaciones o
conferencias.
Este es un sitio que bien merecería el interés de los ministerios de Turismo
como el de Educación y Cultura. Fundamentalmente, el deseo de su creador
es que pueda ser útil a la sociedad, y afirma que la idea de transformarlo en
un espacio centro cultural que propicie tanto las artes como las ciencias,
siempre estuvo presente. Con la llegada la pandemia, la gente comenzó
con la necesidad de visitar lugares abiertos y han aumentado los grupos
de visitas. Desde hace un tiempo, operadores turísticos de la zona se han
interesado particularmente por estos espacios como el Parque Jardín
Cinereas, aseveró Niel.
Hay cosas fundamentales de interés en este espacio de belleza y
tranquilidad, al que con el tiempo le ha ido agregando árboles valiosos
como anacahuitas, timbó, araucarias, palmeras y fresnos.
Hoy el Cinereas tiene muchas especies adultas, un árbol de corcho de
bastante grosor, eucalipto cienerea, un acer negundo disciplinado con hojas
blancas y verdes, que en primavera parece nevado, o el acer japonés, que
en otoño se pone totalmente rojo, los fresnos se ponen amarillos cuando
comienzan los primeros fríos y vuelcan todas sus hojas. Hay alcanforeros

y un Ginkgo biloba, llamado el árbol de los cuarenta escudos, especie
incorporada en occidente traída por Marco Polo, así llamado por el elevado
precio que se pagaba por el.
El grupo Senderos Santa Lucía, de personas vinculadas con el agro, lo
denomina como Jardín Temático. Niel valora especialmente el integrar
circuitos turísticos a la parte agraria y a la producción hortifructícola.
Preguntado si existe algún apoyo para ayudarle a mantener una importante
área como el del parque jardín, manifestó que desde el Municipio de Santa
Lucía se ha ofrecido la posibilidad de colaborar con el mantenimiento del
espacio, que lleva mucho trabajo manual. Agrega que le sería realmente
muy útil poder recibir ayuda para esas tareas en el jardín, pero que
personalmente no tiene ningún interés económico.
Asevera que en virtud de que la botánica es una ciencia especial, aquí se
puede cultivar muy bien como actividades docentes, incluso diferentes
clases de agronomía. Se pueden encontrar distintas especies, tanto
indígenas y exóticas, algunas que no son muy comunes en los parques,
como por ejemplo el Castaño de la India o el Acer saccharinum.
Explica que en este jardín se han dejado áreas para la práctica del deporte,
un frontón, un tablero de basket ball, bolsa y punching ball para gimnasia
de boxeo y una canchita de bolley ball.
La experiencia de las plantas es como ocurre con las personas, viven en
especies coasociadas de manera que la forma del árbol, de la herbácea o la
trepadora, se va modificando de acuerdo al entorno, como ocurre en este
jardín, agregó Niel.
Para la mayoría de las personas, un jardín es un espacio con flores y
plantas, pero en realidad en un jardín se mejora la convivencia social y se
trabaja en tareas placenteras. Se diseña, se carpe, riega, se abona la tierra,
se controlan malezas, es bueno para el corazón y el cerebro por estar
siempre en un ambiente oxigenado, entre los árboles, estudiando la biología
de cada planta y proyectando acciones que benefician a toda la sociedad.
La jardinería es una actividad muy completa desde el punto de vista
mental, pero también físico, donde se trabajan todos los grupos
musculares, indicó.
Por sobre todas las cosas, destaca que dentro de las tareas más relevantes
de un jardinero es combatir el cambio climático y el efecto invernadero.
Para recordar las cualidades de un jardinero evoca a Ray Sugar Robinson,
uno de los más grandes boxeadores de todas las épocas, que era establecer
el plan de pelea y luego ejecutar el plan, el jardinero también tiene que
tener una idea y luego ejecutarla con gracia y sencillez.
El Día del Patrimonio, en octubre, el Jardín Cinereas será abierto con todos
los recaudos, ya que como se sabe continuamos en la lucha contra el virus,
las nuevas variantes y las defensas que uno pueda oponerle, reafirmó.

Niel agrega que le gusta concertar el día para poder preparar la visita al
jardín y afirma que siempre hay personas interesadas, que le llaman
telefónicamente al 4330 2021, lo que agradece para poder organizarse.
Subrayó que le significa algo muy grato guiar a las visitas, informarles
sobre cada especie, sobre su procedencia, como también de esa obra viva
dotada de simbologías que significa su jardín Cinereas.
Y.S.
*Niel Rodríguez estudió jardinería en la Escuela Municipal de Jardinería
que funciona en el Jardín Botánico y Museo Atilio Lombardo de
Montevideo.

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