José Artigas

Concejales y vecinos colocaron una ofrenda floral al pie del monumento de
José Gervasio Artigas y cantaron el Himno Nacional en la Plaza Tomás
Berreta.
Cada 19 de junio siempre han sido especiales y significativas como esas
primeras acciones de compromiso de ciudadanos nacidos en esta tierra ante
maestros, profesores y reconocimiento de las familias.
Se extraña no ver en Santa Lucía niños de primer año de escuela tomando
su Promesa de Fidelidad a la Bandera y a los de primer año secundario el
Juramento de Fidelidad, se extraña el coreado ¡Sí, prometo! Hasta parece
sentirlos cantar el Himno Nacional y memorizar en forma colectiva “¿Ven
ese criollo rodear?, rodear, rodear, los paisanos le dicen, mi General, va
alumbrando con su voz, la oscuridad”, como hemos pregonado por
generaciones al A Don José.
Se extrañan y se añoran esos tiempos donde no importaba cuántos éramos,
ni cuáles eran las distancias entre uno y otro, cuando no nos sentíamos
amenazados y la palabra pandemia nos sugería a siglos pasados, que la
humanidad no volvería a sufrir.
En estas circunstancias de pérdidas y tanto duelo en la que vivimos, está
bien adueñarnos de frases de nuestro prócer como "La causa de los pueblos
no admite la menor demora", porque se trata de causas comunes que hay
que resolver lo antes posible, por el bien de todos. Pero también se trata de
hacer nuestra la tantas veces pronunciada "Nada podemos esperar si no es
de nosotros mismos", y asumir nuestra propia responsabilidad y nuestra
conciencia ante la expansión de un virus que continúa amenazándonos a
todos por igual.
Siempre esta bueno recordar la historia. José Gervasio Artigas nació el
19 de junio de 1764 en Montevideo. Pertenecía a una familia cuyos
orígenes se vinculaban a los fundadores de la ciudad. De joven
trabajó en labores del campo. Ingresó al regimiento de Blandengues
de Fronteras, donde se convirtió en Oficial. Participó en la
Reconquista de Buenos Aires contra las Invasiones Inglesas de
1806 y 1807.
En 1811 deserta del bando español cuando el nuevo Virrey
desconoce la Junta Revolucionaria de mayo de 1810. El gobierno
revolucionario de Buenos Aires lo designó Teniente Coronel. Su
misión era provocar levantamientos en la Banda Oriental contra los
realistas, armó una fuerza militar basado en el gran prestigio que
tenía en el campo.

Encabezó el Grito de Asencio. Triunfador en la Batalla de Las
Piedras. Participó en el Sitio a Montevideo. Tuvo que luchar contra
la oligarquía porteña, las fuerzas realistas y la invasión portuguesa.
Se convirtió en el Protector de los Pueblos Libres. Fue derrotado
por los portugueses en Tacuarembó. Traicionado por muchos de
sus jefes. Y derrotado finalmente por uno de ellos en 1820, parte a
su exilio de treinta años en Paraguay, donde es recibido por el Dr.
José Gaspar Rodríguez de Francia. Muere el 23 de septiembre de
1850.
Y.S.

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