Bailar
El mensaje para el Día Mundial de la Danza 2021, estuvo a cargo del
bailarín Friedemann Vogel.
Todo comienza con el movimiento, ese instinto que todos tenemos, y la
danza es un movimiento refinado para comunicar. Por mucho que la
técnica sea impecable, importante e impresionante, en última instancia, lo
que el bailarín expresa con el movimiento es la esencia.
Como bailarines, estamos en constante movimiento, aspirando a crear estos
momentos inolvidables. Independientemente del género de la danza, es lo
que todo bailarín se esfuerza por lograr. Por eso, cuando de repente ya no
se nos permite bailar, con los teatros y escenarios cerrados y los festivales
cancelados, nuestro mundo se paraliza.
Sin contacto físico. Sin más espectáculos. Sin público. Nunca en la historia
reciente se ha desafiado a la comunidad de la danza de manera tan colectiva
a mantenerse motivada, a encontrar nuestra razón de ser. Sin embargo, es
precisamente cuando se nos quita algo precioso, cuando realmente lo
valoramos y vemos cuán vital es lo que hacemos y cuánto significa la
danza para la sociedad en general.
A los bailarines se nos suele celebrar por la destreza física, cuando en
realidad nuestra fuerza mental nos sostiene aún más. Creo que es esta
combinación única de agilidad física y psicológica, la que nos ayudará a
superarnos, a reinventarnos para seguir bailando y para seguir inspirando.
Este 29 de abril se conmemoró el Día Internacional de la Danza,
reconociendo el valor de esta disciplina artística en el desarrollo del ser
humano, y por tanto, en el desarrollo de una sociedad.
El Sodre en nuestro país lo conmemoró adaptándose a los tiempos de
pandemia con un video en el que distintas personas, desde integrantes de
los cuerpos de danza de la institución hasta niños, bailaron una canción del
grupo argentino-uruguayo Bajofondo cantada por Natalia Oreiro.
El pasado 2020 y este presente 2021, como lo señala Friedemann Vogel
“con los teatros y escenarios cerrados y los festivales cancelados, nuestro
mundo se paraliza”, esto pasa en todo el mundo y en nuestra propia
comarca.
Santa Lucia extraña la danza, la música, sus muestras de arte y cultura en
sus espacios, extraña esos espectáculos de vecinos entre vecinos, extraña
esos aplausos a sus bailarines folklóricos, que hablan de tradiciones, de sus
exponentes de música rioplatense de tangos y milongas. Se extraña la
oportunidad de que pueda celebrarse el arte de bailar en sus diferentes
expresiones
El profesor de Danza del Centro Cultural José E Rodó, señaló que todo este
tiempo ha sido particular porque los festejos de la danza, por estar en
cuarentena por estar aislados, siempre pensando que queda poco para poder
reencontrarse con los alumnos, compañeros de bailes. “Sentimos que
formamos parte de la primera línea con lo que está pasando, con respecto a
la danza, lo que es el trabajo físico, es salud física y mental donde la cultura
hoy en general está pasando por un mal momento”, señaló. No se está
teniendo el verdadero apoyo de los gobernantes por lo que se está haciendo
difícil festejar, porque falta comida en la panza para muchos, aseveró.
Manifestó que se está tratando de igual manera de estar conectados con las
diferentes plataformas YouTube, Zoom, WhatsApp, ya que los que trabajan
con la cultura buscan la manera de, más allá de todo, transmitir, poder
pasar buena onda a los que están también del otro lado, que están pasando
por momentos difíciles igual que todos. Señala que son tiempo muy
particulares, pero igual en lo personal, como cada bailarín, cada artista
puede escuchar música y mover su cuerpo, más allá del 29 de abril cuando
de conmemorara el Día Internacional de la Danza.
Pelufo aseguró que en estos días se estarán comenzando las clases virtuales
por diferentes plataformas, las que se estarán coordinando las actividades
de las Casas de la Cultura de Canelones con mucho interés porque se
podrán volver a ver las caras y se podrá trabajar un ratito porque siempre
se está buscando una manera, expresó el profesor.
Y.S.

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