Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de EL Pueblo: Ejemplar en buen estado. Cubierta con leves signos de desgaste y pequeñas arrugas en
los bordes y esquinas. Corta el bruñido y con rastros de polvo. Páginas pulido en los bordes.
Ahora no me conoces

Los locos bajitos


Ahora no me conoces de la edición anterior:
Jorge Romero, Alas Rojas nomá! (José Pepe Torres)
El Maestro Enrique Ilera
Tan simple como el tiempo
Es Sr Destinatario Aldorzo subió a El Gusano loco comiendo maíz
acaramelado en una bolsita de jabón en polvo. Nadie podía adivinar que entre el
cereal pagajoso se hallaba oculto el Acelerador dialéctico que le había regalado
la Foca Amaestrada.
Este ingenioso aparatito tenía la particularidad de dar la velocidad
deseada por su manipulante a todo objeto que fuese capaz de desplazarse por
cualquiera de las fuerzas conocidas.
Con solo marcar su tablero y oprimir un botoncito quedaba harto
demostrada la estupidez de la especie humana, ya que en anterior experiencia
del Sr. Destinatario Aldorzo se había largado hasta las pléyades en su motociclo.
Y en el lapso del “momento”, 1/10 de segundo aproximadamente, que es la
unidad del tiempo de la percepción del hombre, se hallaba de regreso luego de
hacerse los 333.300 años luz o sus 3200 billones de kilómetros equivalentes.
Sólo de ida.
Ahora instalado en El Gusano Loco y decidido a tener otra experiencia, el
Sr Destinatario Aldorzo marcó en el tablerito del Acelerador dialéctico de la
Foca Amaestrada, novecientos noventa y nueve septillones de quincuallones
elevados a la vigésima potencia cuadrada por cada mil billonésima de
milisegundo transcurrido.
Antes de oprimir el botoncito y ya con el carromato en movimiento el
Sr Destinatario Aldorzo echó una mirada a los caballitos de por medio.
El Gusano loco despareció d ela vista de estos filósofos animalitos,
mientras sus jinetes se convertían en sus propios padres respectivos, luego de
pasar por la etapa de óculos y espermatozoides.
Llegaron a la era de los monos antropomorfos y El Gusano loco se
detuvo inmóvil. Llegaba en el mismo momento en que partía.
Los monitos se convirtieron en otra cosa y El Gusano loco comenzó a
retroceder. Llegaba antes de partir.
Sentados cerca de la cabeza del carromato Emanuel Kant y Henry
Bergson discutían.
-¡ Yo creo en el tiempo! – gritaba el primero
-¡ El tiempo me crea!- replicaba el segundo.

San Agustín , o mejor, Aurelio Agustino, pasajero en la última
articulación del bicho mecánico, repetía como un maniático:
– ¿Quid es tempus? ¿Quid es tempus? ¿Quid es tempus?-
Nadie le prestaba atención.
Ocupando su lugar en la parte del medio de El Gusano Loco, el Sr.
Destinatario Aldorzo no se animaba a mirar a los costados.

Félix Montaldo

PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS

Joseph Conrad__

_Período 1915-1919 – Sucesos importantes

En 1915 realizó el esbozo de una nueva obra que titularía inicialmente
Primer mando y que luego renombraría como La línea de sombra. En el se relata
su primera experiencia como capitán de barco y una crónica de su azaroso viaje
inicial. El título definitivo del libro aludía al período de su vida en el que
transcurrieron estos acontecimientos que marcaron el paso de la juventud a la
madurez o, dicho con palabras del autor: aquella “región crepuscular que separa
la juventud de la madurez”. _ Aquí aparece el personaje del capitán Giles,
hombre dotado de gran experiencia acumulada en su vida marinera que oienta
al joven Conrad en esta época crucial de su vida.
Al comienzo de la novela aparece la Nota del autor donde éste comenta algunos
aspectos de la misma: la caracteriza como una obra breve pero compleja
descartando de plano que pueda contener elementos sobrenaturales que
algunos críticos le atribuyeron basándose en las actitudes supersticiosas del
segundo de a bordo, Mr Burns quien, habiendo padecido un fuerte estado febril
que lo dejó en extremo debilitado, le endilgaba todas las zozobras que les
ocurrían a un maleficio provocado por el fantasma del viejo capitán con quién
había tenido, antes de morir este, una serie de choques violentos. También nos
explica el espíritu del libro: “La primera intención de esta obra era el presentar
ciertos hechos referentes a ese instante en que la juventud despreocupada y
ardida alcanza la época mas consciente y conmovedora de la madurez”. _ Según
Conrad este libro fue escrito en los últimos meses de 1916 y está dedicado a los
tripulantes del barco a quienes consideraba “Dignos para siempre de mi
respecto…” y fue publicada en marzo de 1917, en medio de la guerra. La obra se
vendió bien: la primera edición de 5000 ejemplares se agotó en un mes aunque
las posteriores tuvieron algunas dificultades por la escasez de papel debido a la
guerra. _
Otro esbozo que realizó en este período fue para La flecha de oro definida
por su autor como la historia de una “iniciación a la vida de la pasión” y que está
ambientada en Marsella. _ Aparece el personaje de Doña Rita, una dama vasca
de gran belleza, viuda de un pintor parisino; por esta mujer “los hombres
confabulan, enloquecen y se baten…” en un entorno dominado por el fanatismo
y la conspiración.

Uno de sus pretendientes fue Don Carlos de Borbón y otro el joven
marino protagonista de esta historia quién se encuentra implicado en un
peligroso contrabando de armas para una causa en la que no cree
(probablemente la guerra carlista). Se conocen en la ciudad de Marsella. _ La
obra, del género novela, ficción de aventuras, fue publicada en 1919 y fue
publicada por entregas a través de Pinker.
Efectos de la guerra
En carta a Eugene F. Saxton, Conrad se refirió a este período de la
siguiente manera:
“La sombra se extiende sobre esta tierra. Es una época de gran
recogimiento, en la que se prueban los corazones y hay que prepararse con gran
decisión para la lucha.” _
En este período se normalizó y se estrechó la amistad con Pinker, su
agente literario, que se convirtió en su confidente. Otros amigos habían partido
para la guerra como fue el caso de Hueffer que se alistó en la 19 División Galesa.
Su hijo Borys partió para el frente probablemente en enero de 1916 a los
dieciocho años. Le dieron el grado de teniente segundo gracias a su currículo
académico y sus conocimientos náuticos. Sirvió en Francia, en Armentières, al
norte del Paso de Calais.; lo acompañó Eric Pinker.
Los Conrad fueron visitados por su amigo Hugh Clifford, en ese entonces
gobernador de Costa de Oro (Ghana). Luego recibiría de parte de Sir Douglas
Brownrigg, amigo de Clifford, la proposición de unirse al trabajo de propaganda
que destacaba el esfuerzo de la marina británica en la guerra, como lo habían
hecho ya otros escritores. El Almirantazgo le encargó a esos efectos, tres
artículos. También debía recorrer puertos, visitar barcos de guerra y reunirse
con hombres en servicio militar. Para cumplir estas tareas, el escritor partió
hacia Lowestoft, puerto sobre el mar del Norte, y a Yarmouth, ubicada en la
desembocadura del río Yare en la costa de Norfolk. En esta inspección de barcos
le tocó realizar su primer vuelo, experiencia que no fue de su agrado.

Eduardo Mollo

La obra de Alfredo Zitarrosa ( 8 )

“ Zitarrosa es el único cantor que canta en uruguayo ”
Luis Pedro Bonavita

Luis Pedro Bonavita (*)

Tierrita poca
Poesía: Luis Pedro Bonavita
Música: Alfredo Zitarrosa
Tierrita pobre y sufrida
juntos nos fuimos gastando,
el mismo surco a los dos nos fue quemando.

La pobreza trae yuyos,
me fui enyuyando,
abrojales y espinas me fuiste dando.

Te escurriste de a poco
por la bajada,

recostándote al fresco de la cañada.
Por esa misma cuesta
marchó mi vida,

y mis años perdidos son tus heridas.
Tierrita pobre y poca
te fui matando,

a fuerza de sembrarte y sacarte tanto.
Sos como mi patrona,
la compañera,

que pagó con su vida lo que nos diera.
Tierrita pobre y linda
por orientala,

humilde, arisca y dulce, como tus talas.
Te escurriste de a poco
por la bajada,

apretándote al fresco de la cañada.
Por esa misma cuesta
marchó mi vida,

y mis años perdidos son tus heridas.
Tierrita pobre y linda
por orientala,

humilde, arisca y dulce, como tus talas.

Esta canción fue
editada en Uruguay por el Sello Cantares del Mundo en el año 1973, en el disco
LP “ Adagio en mi país ” ( Zitarrosa 7 ). El disco fue grabado en Buenos Aires y
luego editado en Uruguay, con un cambio con respecto a las tomas originales,
por razones de censura: no incluye el tema 12 ( Chamarrita de los milicos ).
En el mismo año, fue editado en Argentina , por
el Sello Microfón. En esa edición , el tema se incluye en el LP titulado “
Zitarrosa en Argentina ”, grabado en Buenos Aires, prácticamente en
simultáneo con “ Adagio en mi país ”. Contiene las tomas originales previstas,
incluyendo el tema 12, censurado en Uruguay, en versión nueva.
También fue editado en México, por el Sello Fotón,
pero en 1982. En este disco A. Zitarrosa registró su voz en la misma ciudad de
México, sobre las pistas musicales que había grabado previamente en España el
guitarrista argentino Dionildo Velázquez.-

(*) Luis Pedro Bonavita Salgueiro. Breve noticia biográfica

Escritor, poeta periodista y político uruguayo,
nacido en San José en 1903 y fallecido el 22 de octubre de 1971. Es padre de
Carlos Bonavita Espínola, de quien vimos en la edición anterior “ A José

Artigas”. En 1958 publicó su obra cumbre “ Crónica General de la Nación ”, ( un
gran libro sobre la historia social y política del Uruguay ).
Daniel Da Rosa

alguien recela de la epifanía de lo posible
cruza el silencio sobre el pasto verde
masca la filosofía de spinoza sin esperar nada
no sabe de montañas
sólo la pradera a sus ojos es lo verdadero
como el remanso del agua
como el rayo filoso que corta la tela del cielo
cree que el mugido de los días cortos agrieta el cuero
que la cornamenta se cae sola
que ya no dientes para morder sueños
cree que es una vaca
que se entrega al lenguaje del viento
y que no tiene otra cosa que esperar

Alvaro Ojeda
Pastor de Larkilandia
Ni el toldito de luz que a plomo cae,
ni los libros perpetuos,
–rubios, tibios, heroicos–
ni el reluciente esmero que pule la tristeza,
ni el aroma a poliéster de la sombra del día,
ni el polvo que las cosas arbitran y retienen,
ni el trashumante olvido que bendice y disuelve
-disuelto y desasido-
una amarga barraca con sus sordos productos:
bolsa de lana sucia la luz
que a plomo
cae.

Ilustraron S. Pastor,s/d, tnshow, Lilian Porter

Las redes provocan que los efectos de reconocimiento sean sustituidos por los efectos
de conocimiento: vemos a un presentador de televisión como si lo conociéramos, pero
solo lo reconocemos; y eso pasa con todo y con todos. MA

Compartir