Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo, solo porque la identidad no es el resultado de una acción, sino de una historia, o sea, del desarrollo de un
sujeto bajo condiciones que se comportan azarosamente respecto de su voluntad.
Ahora no me conoces
el artista


Ahora no me conoces edición anterior
Mucha gente conocida, el Gaucho, el Padre José, Lija Bardas, Claudio, Alejandro
Merlo, Francois, Marichal, Soria, Polero, hnos Puentes y Torres.(Susana Lopez)

Historias de Música.

94.7 FM. Emisora del Sur -Lunes a Viernes de 13 a 14 horas.
Conduce: Luis Fernando Iglesias

Una pregunta de miércoles

¿Cuál es para Ud. el verso  perfecto, de qué poema y de qué poeta?
Gustavo Castellano
Esto se vuelve cada vez más complicado. Hay muchos, por suerte. Pero una
consigna es una consigna. "En este pedazo de infinito nadie se sienta"
Anunciaciones (1985) – Juan Gelman
Alfredo Casares Mora
De León Felipe en el poema Revolución : "  … y siempre habrá un sol también -un
sol verdugo y amigo – que trueque en llanto la nieve – y en nube el agua del río."
Leonardo Quiroz
Garúa… tristeza…
¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!"
"Garúa" (1943) Enrique Cadícamo
"El verso, dulce consuelo,
nace al lado del dolor."
"XXXV" José Martí
"Si (como afirma el griego en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa,
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo en la palabra 'Nilo'."
"El Golem" Jorge Luis Borges

"Hoy te quiero confesar,
con mi voz cascada y gris,
que este tajo que me has hecho
aquí, en la mitad de mi pecho,
solo es una cicatriz"
"Piso de soltero" Pipo Cipolatti
José Nicolás Arce
Olmo, quiero anotar en mi cartera
La gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera también,
Hacia la luz y hacia la vida
Otro milagro de la primavera.
Antonio Machado: A un olmo seco.
Mathias Iguiniz
“Mugían toros Hérefords como órganos graves” Emilio Oribe .
Ruben Rodriguez
Estimado voy a elegir dos poemas que me han acompañado desde hace mucho
tiempo,desde épocas de soles radiantes y también de tormentas oscuras.
"Cuando eramos niños".
Mario Benedetti.
El principio:"Cuando eramos niños los viejos tenían como 30.Un charco era un
océano,la muerte lisa y llanamente no existía."
El final:"Ahora veteranos,ya le dimos alcance a la verdad,el océano es por fín el
océano,pero la muerte empieza ser la nuestra".
"Queda prohibido".(Pablo Neruda).
El principio:"Queda prohibido llorar sin aprender,levantarse un día sin saber que
hacer,tener miedo a tus recuerdos.
Los ultimos dos:
"Queda prohibido no crear tu historia,no tener un momento para la gente que te
necesita,no comprender que lo que la vida te da,también te lo quita"
"Queda prohibido no buscar tu felicidad,no vivir tu vida con una actitud
positiva,no pensar que podemos ser mejores,no sentir que sin tí,este mundo no
sería igual".

Félix Montaldo

PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS

Joseph Conrad

En enero de 1914 se publicó Azar. Su amigo Cunninghame Graham quién poco
antes había venido a visitarlo para traerle su nuevo libro, A Hatchment, una
antología miscelánea, hizo a su vez una valoración positiva de la obra de Conrad
que mejoró el estado de ánimo de nuestro escritor. La novela captó también el
interés de Bertrand Russell quién tenía ciertas reservas con su final feliz pero que
se fue interesando “de manera creciente e intensa a medida que avanzaba”. La
novela fue un éxito de público pese a la dura crítica que realizó Henry James al
método narrativo de Conrad. Esta buena recepción (la obra alcanzó la quinta
edición) fue doblemente positiva al desencadenar nuevas reediciones de La
locura de Almayer y El negro del Narciso en Estados Unidos.
El éxito lo estimuló para terminar Victoria, para lo cual realizó un acuerdo
muy favorable con la revista Munsey’s Magazine de Nueva York con quién se
comprometió a entregar la obra el primero de mayo de ese año por lo que
recibiría seis mil dólares. La presión a que se vio sometido lo obligó a encerrarse
en su estudio y trabajando con mucho esfuerzo (también tuvo que enfrentar un
nuevo ataque de gota) logró entregarla, aunque con retraso, a fines de junio. El
tiempo también le dio para escribir un artículo para el Illustrated London News
acerca del hundimiento del barco Empress of Ireland en el río Saint Lawrence en
Québec, tragedia que, por su número de víctimas, era comparable a la del Titanic.

Un viaje peligroso
En julio de 1914 Conrad y su familia decidieron viajar a Polonia para
visitar familiares y rememorar el escenario donde transcurrió su infancia. Los
acompañaron Joseph o Jósef Retinger, activista político nacido en Cracovia que
asesoró al Primer Ministro del gobierno de Polonia en el exilio; adhirió con
entusiasmo al sionismo y posteriormente crearía las bases ideológicas de la actual
Unión Europea además de ser uno de los precursores de la globalización.   La
fecha elegida no fue la más indicada por el clima de tensiones bélicas que
prevalecía en la zona, pero los Retinger insistieron y el viaje se realizó. El 25 de
julio de 1914 partieron en tren desde Londres hasta Harwich. En el Imperio
alemán hicieron escala en Hamburgo, pasaron por Berlín y llegaron a Cracovia,
ciudad situada en esa época dentro del Imperio austro húngaro, el 28 de julio, día
en que comenzó la guerra. Los Conrad visitaron la tumba del padre del escritor y
realizaron paseos por la ciudad: concurrieron a la Biblioteca de la Universidad y
al Castillo de Wawel; también aprovecharon para visitar a un viejo amigo que
vivía en el campo.
A pocos días de su llegada la situación se volvió muy preocupante:
Alemania le declaró la guerra a Rusia y la familia Conrad quedó en territorio
enemigo, incluso el hotel donde se hospedaban (el Grand Hotel de Cracovia) fue
requisado, y optaron por refugiarse en Zakopane, al sur de Polonia, centro
turístico al pie de los Montes Tatros; en tanto Retinger huyó a Inglaterra “sin
preocuparse por los niños ni por la mujer inválida”. Allí le dijo a Galsworthy que
Conrad estaba trabajando en Salvamento, según consta en una carta de
Galsworthy a Pinker de fecha 23 de octubre de 1914.

Alfredo Gómez
Guitarras

Las guitarras eran más grandes.  Como todo lo demás, pero ciertamente se
notaba más en las guitarras.  Eran unos muebles enormes, pesados y sonoros.
Así era la Orozco de mi tío, en su catafalco, negro por fuera y rojo por dentro,
donde dormía como un vampiro.
Cuando me daban permiso para abrir la tapa, el perfume que salía del estuche
tenía algo de cortina del cine, de abanico de señora con collar de perlas, de iglesia
en domingo. Un olor único que sigo buscando y nunca más he encontrado.  Ese y
el perfume de una vecinita del barrio aquel nunca más los he vuelto a sentir. El de
la niña era parecido al de las lilas; el del estuche a todo lo nombrado y más.
Entonces, ya con la tapa abierta, con la boca como bostezando en el centro, la
señora guitarra despertaba, ya no vampiro, ahora Bella Durmiente. No se me
permitía sacarla de su lecho, pero sí jugar con ella. Y así comenzó todo.
Sus cuerdas, su cuello-escalera, su cabeza despeinada, todo a descubrir, todo a
enamorarme. Una a una hacía sonar sus cuerdas, deteniéndome sin prisa en una
u otra, volviendo, avanzando, y luego de dos en dos, como danzando, como
brincando juntas, de tres en tres, y todas juntas en una cachetada impaciente.  Así
mi corazón pequeño iba entibiándose de un sentimiento intenso y mi mente
penetraba en el mundo que existía (que aún existe) en el hueco de la boca, dentro
del vientre de la caja.
Aquellas tardes de invierno, yo tan chico, ella tan grande bajo mis manos de
cuatro años…
Hoy  ya no puedo volver a tener ese sentimiento, porque crecí y en un momento
de imprudencia  comencé a querer "aprender " a tocar.
Pero a veces, algunas veces, aún me entretengo,  después de medio siglo, tratando
de tocar  como aquel niño. Travesura de un hombre viejo que revive un juego.
Las guitarras antes eran mucho más grandes

Daniel Da Rosa
hay poemas inexplicables / no deja de llover sobre la bella/
caballos sueltos en la calle sur / golondrinas misteriosas o jilgueros perdidos/
tigres tiros triza / perros bajo un sauce llorón/
al fondo el baño abandonado /  frío en huesos malgastados/
tibios tristes tipos / cantores amurados /
ha dejado de llover sobre la bella/
¿cómo explicarlo?

 

Eduardo Mollo
-La obra de Alfredo Zitarrosa ( 3 )

b) José Alonso y Trelles ( El Viejo Pancho )

Breve reseña biográfica
Poeta, dramaturgo y periodista uruguayo de origen
español, nacido en Santa María do Campo (en Ribadeo, provincia de Lugo,
España) el 7 de mayo de 1857, y fallecido en Montevideo (Uruguay) el 24 de
febrero de 1924. Radicado en Tala ( Canelones ) y conocido por su sobrenombre
literario de "El Viejo Pancho", gozó en vida de enorme popularidad por su poesía
criolla, y en especial por sus composiciones gauchescas, que introdujeron
substanciosas novedades en esa tradición poética específica del Cono Sur
Americano.
Sus aportes literarios más importantes se dieron en el
campo de la lírica, que cultivó en la forma de poesía gauchesca y a la que
contribuyó ampliamente a través de los semanarios tradicionalistas El terruño, El
fogón y El ombú. En 1915 publicó su obra maestra llamada Paja Brava en la cual
recopiló la mayoría de sus textos del mencionado género.

“De la lucha”

“ De la lucha” es un poema incluido en su libro “ De la
ramada ”, que junto a “ Del Fogón y “ De más adentro ” componen la recopilación
denominada “ Paja Brava ”, publicada bajo el seudónimo de “ El Viejo Pancho ”,
publicada con el Número de Volumen 13, en la Colección de Clásicos Uruguayos,
de la Biblioteca Artigas, en 1954 en Montevideo.-
Alfredo Zitarrosa musicaliza este poema gauchesco,
realizando algunas modificaciones en el texto pero basado siempre en el original,
que se incluye en el Lado A del LP “ Coplas del Canto” ( Zitarrosa 6 ), editado por
el Sellor Orfeo, en Montevideo en el año 1971.-
En la presente entrega se incluyen el poema original de
Alonso y Trelles y las modificaciones que introdujera Zitarrosa para componer la
canción.-

De la lucha

Versión de Zitarrosa
No rempuje compañero,
‘jue pucha ni que anduviera
con dolor en la bastera
juyendo del entrevero.
Más despacito, aparcero,
que hay piedras en el camino,
¡pucha, pueblero ladino!
cuando menos se afigura
que pretendo alguna achura
de las que le han oferta’o.
Deme por elimina’o
del montón de pretendientes
que se han afila’o los dientes
pa’ prendérsele al asa’o.
Yo no preciso aboga’o

ni migas del presupuesto,
porque no ando del cabresto
de ningún alto manate,
a mí no me ceba el mate
Versión original de José Alonso y Trelles
No rempuje, compañero:
¡Jué pucha, ni que anduviera
….
¡Ah pueblero desconfiao!
Cuando menos se afigura
Que pretiendo alguna achura
De las que le han ofertao…
Déme por eliminao
Del montón de pretendientes
Que se han afilao los dientes
Pa’ prendérsele al turrón…
Soy crioyo sin ambición

FUENTE: Texto extraido de www.mcbiografias.com

Ilustraron: Rodolfo Torres, Pablo Pose Malacrida, s/d
Forma y contenido son lo mismo en la obra de arte: son sustancia.WB

 

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