Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de El Pueblo, se nutre del lenguaje entero: así, frases oídas al pasar, versos escritos o leídos o cantados años antes en
contextos diversos, palabras tomadas de otros, todo entra si funciona.
Ahora no me conoces

hoy tocan hoy
Ahora no me conoces edición anterior
El glorioso Alas Rojas, Walter García y Boyre- (Darwin Morales)
Historias de Música.
94.7 FM. Emisora del Sur -Lunes a Viernes de 12 a 13 horas.
Conduce: Luis Fernando Iglesias
Daniel Da Rosa
La luna en menguante
silenciosa lentamente rema río arriba
el crujir de la soledad
quiebra la quietud de los árboles
las horas caen como el rocío sobre la hierba
la poesía duerme
dentro del sombrero mágico
que llevo en mi mano
me apaña la tibieza de la madrugada
mientras camino descalzo hacia el amanecer
no hay nada más que esa sombra
que la luna dibuja sobre la arena
y el gato montés
que corre detrás de ella.
Eduardo Mollo

La obra de Alfredo Zitarrosa( 1 )
Consideraciones previas imprescindibles
El “ Enano de Margat ” está ahí ( todos lo sabemos ), de mil maneras, de mil
formas. Pero vive fuera de nosotros. El “ enano ” al que quiero referirme ahora,
es otro. Es el que me “ habla ” cada vez que hago algo, cada vez que pienso algo,
y, por cierto, es único y habita exclusivamente en mi interior. Quiero decir,
todos tenemos un enano controlador, cuestionador, impulsor, represor, entre
muchas otras cosas, cuyo reino es nuestro fuero más íntimo.-
Para este ciclo 2021 de “ El Pueblo ” pensé: “ Qué lindo está para escribir sobre
Zitarrosa ” !!! Y sí: ahí estaba él diciéndome:“ Vos siempre el mismo, no podés
estar sin comprarte problemas ”. Y agregó: “ Qué vas a decir del Maestro que ya
no se haya dicho ? ” Y, al menos, detuvo esa primera impulsión y me obligó a ser
más preciso y explícito, y al replantearme el objetivo, encontré la posibilidad
que intentaré describir.-
Repasando su increíble ( realmente increíble en cantidad y en calidad )
discografía, se pueden delimitarcuatro diferentes campos :
Musicalizó textos de otros escritores. Ejemplos: “ Yo sé quién soy ” (
Poema de Eliseo Salvador Porta ); “ Barrio Sur ” ( texto de Enrique
Estrázulas )
Escribió poemas que fueron musicalizados por otros compositores.
Ejemplos: “ Milonga en Do ” ( Música de Yamandú Palacios ), “
Candombe del olvido ”, con música de Juan Descrescencio;(*)
Compuso en letra y música un significativo número de canciones. ( “
Stefanie ”, “ Doña Soledad ” );
Interpretó canciones compuestas en letra y música por otro/s autor/es.
Ejemplos: “ Milonga triste ”, con letra de Homero Manzi y música de
Sebastián Piana; “ Pobre Joaquín ”, letra y música de Ruben Lena
Esas cuatro partes en las que dividió su trabajo, le llevaron a incursionar
en un importante número de géneros musicales, tanto en la composición
como en la interpretación.-
Y de nuevo la voz: “ Bueno, está bien, hacé lo que quieras, pero tené
cuidado con lo que escribís ”. Y bien, es cierto. No hay mucho para “
alumbrar ” en el asunto Zitarrosa. Así que la propuesta concreta para este
ciclo es trabajar sobre las dos primeras áreas: la musicalización de textos
de otros escritores y la escritura de poesías que fueron musicalizadas por
otros compositores. Las otras dos áreas serán objeto de una segunda
parte.
…Che, enano, cállate, por favor, que ya le mandé el mail a Alfredo…
(*)Poemas de Alfredo Zitarrosa musicalizados por otros compositores
1.Descrescencio, Juan,2.Díaz, Carlos ( Caíto ),3.Labrín, Reynaldo
4.Moraes, Numa,5 .Muniz, Lucio. 6.Palacios, Yamandú Palacios.7. Porcel,
Carlos
Félix Montaldo

PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Joseph Conrad
Recibe visitas muy importantes
En julio de 1911 recibió una visita que fue calificada por Stape de
“acontecimiento crucial” en la vida de nuestro autor: llegó a su casa el escritor
francés André Gide, acompañado por el poeta Valéry Lerbaud y por la
norteamericana Agnes Tobin, persona de gran fortuna además de ser poeta y
traductora. Llegaron en coche un domingo y tuvieron una conversación muy
animada y productiva con el escritor con quién desarrolló una duradera amistad
aunque fue sobre todo epistolar. Posteriormente Gide traduciría al francés Tifón
y dirigiría, para una editorial, la traducción de varias obras de Conrad. También
fue importante la relación con Agnes Tobin quién lo puso en contacto con el
abogado John Quinn quién poseía importantes manuscritos literarios de obras
de Ezra Poun, poeta, ensayista y músico norteamericano, William Butler Yeats,
poeta y dramaturgo irlandés, y de James Joyce, escritor irlandés, autor de Ulises
a quién le compró el manuscrito original de esta obra. Quinn también
coleccionaba arte moderno y Conrad le vendió los manuscritos de algunas de
sus primeras novelas.
En 1912 comenzó a escribir una novela que tituló inicialmente Dólares y
que luego llamaría Victoria, historia ambientada en el Extremo Oriente. La obra
fue interrumpida y reiniciada más adelante.
En 1913 nuestro escritor recibió otra visita sumamente importante: la
venida de Bertrand Russell, famoso filosofó, matemático y escritor inglés a
quién la presencia de Conrad emocionó de tal manera que describiría así este
acontecimiento: “La emoción fue tan intensa como un amor apasionado, y al
mismo tiempo absorbente. Me marché desconcertado y casi incapaz de retomar
mi camino entre mis asuntos cotidianos”. La amistad fue duradera y grande la
admiración de Russell por el escritor ya que bautizó con el nombre de Conrad a
dos de sus cinco hijos. Conrad a su vez incluyó entre los personajes de una obra
que estaba escribiendo, El colono de Malata, a un profesor de filosofía en un
sutil homenaje a su nuevo amigo. 1
El libro El colono de Malata estaba ambientado en el oriente asiático en
el ambiente marinero de la época. Luego escribiría otro relato llamado Por
culpa de unos dólares y ambos serían publicados juntos en 1915 bajo el título
Entre mareas. Al igual que Victoria, eran “relatos sombríos y profundamente
tristes”. Sus personajes encarnaban “vidas solitarias, nómades y fracasadas…
Gente de pocas palabras y difícil comunicación con el mundo” que “se sienten
más a gusto en su barco que en tierra”. 2
Es muy probable que estos finales trágicos sean producto de las
infortunadas experiencias por las que pasó el autor en este período: la crisis
nerviosa, los ataques de gota, la enfermedad de su mujer y la inestabilidad
económica en que vivió se manifestó de esta forma en sus libros.
José Carlos Alvarez de Ron
La canchita que me marcó
Ese adoquín es el que la envenena, y el charco embarra hasta las pestañas, por
eso la marca, una más, en la pared de Amarillo.
Ahí, en la Pecoche de los milagros, los cordoncitos marcaron las canchas que
después se desparramaron en mi vida.
El campito de la escuela es capaz de hacerte olvidar de la cartera por un empate,
en el primer día de clases.
Del campito de la escuela se vuelve colado en el ómnibus de Roquero.
En la cancha de los Sapos, no es fácil ni olvidarte ni empatar.
En la Plaza de Deportes no se empata, ni se sabe el resultado porque los
partidos duran demasiado.
La Camperita exige jugar descalzo si es a dar y no tirar la pelota fuerte porque
no la devuelven.
Que nadie culpe a Satanás. Por esa cancha, que tuvo nombre por los húngaros
cuando jugaban bien, pasó un filósofo de nombre Humberto Octavio. Mono le
decían y creo era el padre del hombre del año 3000, en esto del juego y las
definiciones.
El Monumental Rosario Martínez, cancha junto al Lamas pero para allá, donde
no se puede jugar de short de baño, hay un repecho insalvable en el arco de allá.
La Cancha de las Calaveras en el de acá tiene lomada y hamacas peligrosas.
La de Peñarol queda más lejos que la de Santa Lucía, la de Laureles debió
llamarse siempre Don Carlos Leo Díaz.
En la escuela de las Hermanas, el arco está en el muro y nunca hace frío, ni
calor. Enfrente, por la Grucci, el fondo del Cuadrado García tiene el pastito de
Wembley.
Las de Empalme son un montón, una cuidadita para los niños y en la otra se
vuelve a ser niño.
Con el muro de Papaenrique no pudo ni Ricardo en el mejor de sus abriles.
Eran tardes de naranjas, ciruelas y sueños atentos, que terminaban cuando
Ciriaco nos daba charlas largas.
En el Parque, los zagueros eran tan grandes y enramados que hasta de refugio,
en sus hombros, le sirvieron a Calenga, contra la policía.
Allá, en la carretera del medio había una canchita donde alguien siempre se
quebraba, generalmente yo. Manolo decía que no haga bulla y el médico, tres
semanas de yeso.
La cancha en La Bella, tiene forma de Plaza porque ahí se terminaban de jugar
los partidos.
La cancha del cuadro del club era una estufa, el presidente, Bandido y hasta
Paco.
La cancha en casa era en el pasillo que era grande y alto como el Hernando
Siles. Siempre perdía con mi hermano y me iba sin aire. La cancha era el garaje
cuando había final, finales de romper plantas, botellas y paciencia. La cancha
afuera sabía esperar cuando pasaban los autos y y tenía buzos de arcos y
veredas de líneas.El arena Juan XXIII tenía dos entradas, campanario a la
vuelta, vestuarios, luces, gradas y un Gaucho que pasaba pintando con pasos de
ganarle al tiempo.
La cancha de bochas era con tableros, y la de los mormones difícil de entrar. Y
en las tardes de verano, la cancha se mojaba hasta las rodillas para que sea la
cabeza la que defina en la corriente. Y no vale fundir.
El Marcelino Briano, párese y grítelo…
Si desde el nombre a la cercanía con el río,desde la vía hasta la bajadita de
arena,saben de nuestras cicatrices.
La cancha de Guander es el fondo de mi casa y el alma de mi niñez.
Más allá de haber estado condenado junto al Omar y solo dando la vuelta para
seguir a Elbio cuando se ponía nervioso.
Nací en el 70, ya a los cuatro iba con mi abuelo a comer maníes y hasta los
catorce nada de ser campeón y enfrente la maldición del Guacho Artigas y la
Vieja Ceriani.
Y nada importaba más que estar, ser Niño Pillo, pertenecer a mi gente.
Compartir con El Mudo esos noventa minutos sagrados, saltando y esperando
que el mundo se tuerza a nuestro favor.
La cancha tiene pinta dominguera y allá, de donde vengo, cuenta con un plantel
que se fundamenta en el amor, el mejor de los talentos para formar un equipo.
Ese adoquín, el de la puntita para arriba casi cruzando 25, es el que siempre
termina envenenando y manchando la pared y obligando a Amarillo, a pintar
afuera al otro día.
Bien sabe él, que un buen vecino, no se queja de la cancha.(Una ciudad para
armar. pág,41.Año 2019. Libros de San Juan.)
Bien sabe él, que un buen vecino, no se queja de la cancha.
Alfredo Gómez

Letras en Camiseta
Perros
El calor de la tarde secando los pensamientos. Sueños de siesta como perros
callejeros. El pasado se mide en décadas, y con el río pasan los siglos. Le
expliqué a un niño la palabra futuro, y él me hizo ver con sus ojos de presente la
dimensión profunda de su vida sin ancla.
Entonces he sido otro perro lamiendo tus heridas y dejar de serlo casi me cuesta
la vida. Cuando se tienen cuatro patas irse es casi imposible, pero ser
abandonado puede ser liberador. En estos días los he visto vagar, ir y venir,
resignados a vivir momentos fragmentados, bajo las mesas, entre los pies, con
los ojos dulces y tristes o desencajados de espanto. Perros sin dueño, perros de
todos, perros de nadie. Y entre ellos, tan solos y dulces y tristes, tan
abandonados, errantes y desorientados, vi gente caminando entre los perros. Y
yo era esa gente, y yo era esos perros.
Ilustraron, Pablo Pose Malacrida, Dardo Rodríguez,, Alamy SP, s/d, El Ciudadano
El humor es la cortesía de la desesperanza. BV

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