Creo que antes el ciclista entrenaba más que ahora
Segunda parte de la nota a César Danilo “Tato” Berti
Ortiz. Acá nos habla de los pro y contras de correr en las
grandes montañas, como en San Juan, San Luís,
Venezuela, Guatemala, de sus experiencias, de sus logros
que no fueron menores, con alguna medalla de Bronce en
Sudamericanos en el haber, de la calidad del don de
gente, del compañerismo de algunos ciclistas como
Walter Pérez, el “Gallego” Javier Gómez, un hombre con
los objetivos claros, nos dice Berti, y otras anécdotas.
En la próxima edición nos ocuparemos de la recta final de
su actividad deportiva, de la importancia de sus padres,
del papel preponderante que lo acompañó en todo
momento al deportista, de la llegada de Alexandra a su
vida y sus hijas.
# Habíamos quedado que en tus primeras apariciones en
primera lograste un sexto puesto en Rutas de América,
una época muy fuerte ciclísticamente por lo equipos
extranjeros que venían y acá en Uruguay también eran
varios los equipos muy fuertes.
¿Había más paridad, se andaba muy fuerte?
// Sí, se andaba fuerte, para mí que el ciclista se
entrenaba más, se dedicaba más a la profesión. Nosotros
éramos gurises y muchas veces nos encontrábamos con
ciclistas de primera entrenando, haciendo ruta, iban de
pueblo a pueblo entrenando, hacían alrededor de 1200 o
1400 kilómetros por semana, y el domingo corrían la
dominguera. No eran todos, pero había un grupo muy
importante que le dedicaban mucho tiempo, después se
veían los resultados, por supuesto. Y cuando se acercaban
tanto Rutas como la vuelta, aumentaban el kilometraje
por semana, era más intenso el entrenamiento.
# Con 18 años participas en tu primera Rutas de América
donde obtuviste un excelente rendimiento, coronado con
ese sexto puesto. ¿Corres la Vuelta Ciclista ese año?
// La Vuelta Ciclista no la corro, el club y quienes me
rodeaban, por la edad me dejaron descansar.
# ¿Vos querías correr?
// No porque estaba realmente cansado. La Vuelta de la
Juventud, como tenía la presión de ganarla, me desgastó
bastante. Esa presión, a veces te desgasta más que lo
físico, por decirlo de alguna manera. Al rato corro Rutas
de América, entonces nos vino muy bien el descanso.
# ¿Quién dirigía el plantel del Alas Rojas en ese entonces?
// Ya andaba Diver Ferrari con nosotros en ese entonces,
además estaban el “Bicho” Ortiz, mi padre. Por esos
tiempos, todavía era algo más familiar todo.
# Por ahí también andaría tus tíos Danilo, el “Negro”
quería mucho al Alas Rojas, dio su vida por el club en
Chile.
// Danilo andaba ahí, y el “Negro” fue una persona que
estuvo siempre con el club, más allá de los nombres que
estuvieran, él era un hincha incondicional.
# En el Alas Rojas corres hasta el año 95. ¿A qué equipos
defiendes al año siguiente?
// Ya había venido a buscarme el año anterior, me quedé
un año más en el Alas Rojas, al año siguiente pasé a
Nacional de Montevideo.
# ¿Lo dirigía técnicamente Alberto Camilo Velázquez?
// Velázquez era el técnico, muy bueno.
# En su época era muy buen pistero.
// Dicen que era buenísimo en la pista, pero en Nacional
había muy buen equipo. Integraban el plantel aparte de
mi, Sergio Tesitore, Sergio Sartore, Luís Dual de Salto, el
“Coco” Villanueva, Manuel Elisalde, Fernando Britos, el
“Tano” Guedes. Ese año anduvimos bien, ganamos por
equipos Rutas de América, se ganaron varias etapas,
Guedes ganó varias. Y en la Vuelta Ciclista también se
anduvo bien.
# Después te vas cuatro años al España La Paz.
// En el España La Paz anduve bien, tanto en Rutas como
en la Vuelta. Clasifique 4° en el año 97 en las Rutas y 4°
en la Vuelta, siendo el segundo mejor uruguayo detrás de
Federico, que fue el ganador de la carrera. Obtuve el 3er.
puesto, Premio a la Regularidad, 2° Premio Cima, 3er.
puesto Premio Sprinter, 4° en el Tour del Mercosur, fue
un buen año en lo individual.
Esos años fueron muy fuertes también porque estaban
aquellos equipos de la Caloi de San Pablo, muy buenos,
con grandes ciclistas como Marció May, Hernández
Quadri, Daniel Rogelim, entre otros, la Selección de Cuba
con Daniel Fuentes, Heriberto Rodríguez, Iván
Domínguez, un equipo de España entre otros lo
integraban los Erdoiza, Agustín Margalef, un equipo de
EEUU, por el Alas Rojas corrían, Jorge Bravo, Danny
Giménez, Javier Gómez, Pablo González, José María
Orlando. Mi equipo el España La Paz lo integraban, César
Berti, Oscar Cáceres, Eleno Rodríguez, Ricardo Rodríguez,
Sergio Tesitore, Daniel Vidart. Después estaba Nacional,
hermanos Winants, Canepa y otros. Participaban grandes
equipos, había muy buen nivel, muy difícil de ganar por la
paridad, así que para mí fue un gran cierre de año esa
Vuelta Ciclista. En el 98 también clasifique 4° en Rutas de
América, pero con ese nivel de ciclistas era difícil
mantenerse ahí arriba.
# En el España La Paz había una persona que trabajaba
muchísimo por el club, muy popular por su forma de ser.
¿El “Gallego Blanco puede ser?
// No, era el “Gallego” Sánchez, él era el dueño del club,
se encargaba de elegir a sus colaboradores que estaban
alrededor, había buen ambiente entre los corredores y su
entorno, también corrieron con nosotros Gregorio Bares,
Cánepa.
# Ganaste una doble Melo – Treinta y Tres, ¿Cuándo fue?
// La gané en el año 92 con el Alas Rojas.
# ¿Cómo andabas con la Contrarreloj?
// En esa época eran Federico Moreira, Asconeguy,
después vino Javier Gómez, Sergio Tesitore, entre otros.
Ellos dominaban el panorama en esa especialidad, no era
mi fuerte, si lo era la ruta, pero muchas veces me
entreveraba en los primeros puestos.
Como decía, era un ciclista rutero, tenía resistencia, me
escaba solo si lo tenía que hacer, no tenía miedo a nada,
para irme solo no era un obstáculo.
# Creo que heredaste algo ahí, porque Danilo en su época
salía sin ningún problema.
// Capaz que sí, ese espíritu combativo que a mí me
gustaba, cuando las carreras era más duras me
encantaba, si llovía también, me sentía bien, me gustaban
los extremos. Pero volviendo a la Contrarreloj, que no la
hacía mal, por ejemplo Federico Moreira era lo mejor que
había en Sudamérica, también estaba Gustavo Figueredo,
los rusos que vinieron era campeones del mundo, venían
argentinos muy buenos, con esa gente era muy difícil
ganar una de las etapas cronometradas.
# Viendo correr a esa gente, algo aprendes.
// Se aprende sí, se aprende algo de todos. En los últimos
años disfrute más de eso, por ejemplo corrí el Tour de San
Luís y eran prácticamente todos profesionales, venían
equipos fabulosos integrados con grandes figuras
mundiales, y no es nada del otro mundo, el tema es
adaptarse a correr con ellos, en el terreno de ellos.
Cuando corrimos en San Luís, lo llano es muy poco, el
tema es la montaña, ellos ahí son muy fuertes.
# Ahora que hablas del llano, a los argentinos cuando
vienen a correr a Uruguay, una de las cosas que les cuesta
mucho es el llano, los vientos cruzados, lo sufren mucho
al principio. ¿Hay algo de cierto en eso?
// Totalmente, el viento que hay acá, hay en pocas partes
del mundo, la picardía que agarras acá acostumbrándote
a correr con ese panorama, el viento, la lluvia, que las
rutas no son las mejores, entonces es difícil adaptarse a
todo eso en poco tiempo. El ciclista uruguayo ha sabido
sacarle muy buen provecho a esas situaciones, como en
otros lados le sacan a la altura los locales, los del norte
argentino, colombianos, venezolanos. Es decir, en toda
esa parte del Pacífico hay mucha montaña, ahí dominan
ellos el panorama. En Uruguay tenemos solamente el
Ramallo como el gran escollo a subir. Por ejemplo, tuve la
suerte de correr con la Selección la Vuelta de Venezuela y
la Vuelta de Guatemala y era todo montaña y más
montaña. Es dificilísimo subir a la velocidad que suben
ellos, sobre todo bajar es bravísimo, ellos lo hacen a una
velocidad enorme, lo hacen a 80, 90 o 100 por hora. Están
acostumbrados, saben cómo hacerlo, nosotros no
estamos a acostumbrados a esa velocidad y menos
bajando. Hay que tener mucha seguridad, dominar el
cuerpo, la bicicleta, capaz que bajas el Ramallo acá a gran
velocidad, pero son dos kilómetros, ahí estas 10, 12 0 15
kilómetros en un constante descenso a esa velocidad,
circunvalan una montaña como si nada, nacieron en ese
terreno, es algo natural. Son experiencia muy lindas que
hemos vivido y de las que hemos aprendido muchísimo.
# En el año 99 corres nuevamente por el Alas Rojas.
// Es año fue con la Selección a San Juan, logré la medalla
de Bronce en la Contrarreloj de 42 kilómetros. Acá en
Uruguay gané el Campeonato Metropolitano. Fueron 17
fechas, segundo fue Hernán Cline, estaba los tres de
Nacional, Romero y el cubano Fuentes atrás mío
asechándome. En la Vuelta del Uruguay clasifiqué sexto,
la ganó Federico y segundo fue Javier Gómez.
# Esa Vuelta fue muy discutida al Contrarreloj, como que
la jopearon al “Gallego” Javier Gómez.
// La etapa Contrarreloj fue por Fray Bentos en esa zona,
y Javier Gómez le iba descontando segundos
aceleradamente a Federico en la ruta, lo iba a agarrar y a
pasar si seguía con ese ritmo, y justo pasó la caravana y se
lo llevó a Federico, pero sí fue muy discutida y con razón
de parte del Alas Rojas.
# Pero después, cuando se corre el Camposanto Mundial
B en nuestro país, Federico Moreira pretendía retirarse
con la medalla de Oro, y se la gana Javier Gómez, que
corría en el Alas Rojas y defendía a la Argentina en ese
evento, pero la raíz de eso comienza con la enemistad
entre ellos, porque era el broche de oro para la carrera de
Federico, cosa que se lo impidió legítimamente Javier
Gómez.
// Para Federico fue la gran desilusión de su carrera, lo
que llevó que a través del tiempo hubiera mucha tirantes
del Federico con el “Gallego” Gómez y el club. Además, el
“Gallego” andaba muy bien en la Contrarreloj, lo
demostró después cuando ganó las dos Vueltas Ciclistas y
una Rutas de América por el Alas Rojas. Era bueno, era un
verdadero profesional, tenía los objetivos claros que era
la Vuelta del Uruguay. El año que estuve acá y
entrenábamos juntos, nunca lo vi hacer un disparate de
kilómetros, pero sí era muy específico en lo que hacía,
sabía lo que estaba haciendo.
# ¿Corriste con Walter Pérez?
// Lo conocí en el 91 en el Sudamericano de Chile, luego
en las Vueltas de la Juventud. Era muy bueno, fue
Campeón Olímpico con Argentina, pero además era muy
buena persona, gran compañero. Después corrimos en el
club, recuerdo que en una etapa pinché llegando a Fray
Bentos, venía entre la caravana y veo que me venía
esperando para enganchar nuevamente con el pelotón.
Le digo estás loco, que estás haciendo, andá para
adelante, y me llevo al pelotón. Un compañero bárbaro,
él apostaba a él para ganar, no tenía que esperarme a mí.
# En un equipo cada cual tienen una función arriba de la
bicicleta en la ruta.
// Salís con una función, después depende un poco del
trámite de la carrera, de cómo estás vos, supuestamente
te preparas para estar bien. Yo esa Rutas de Américas,
por ejemplo, estuve todo el año a full con el Campeonato
Metropolitano que gané. Seguí entrenando a full para la
gran carrera. Y en las Rutas no andaba bien, por suerte
Javier Gómez y Walter Pérez anduvieron bien. Sin
embargo, para la Vuelta entrené poco, más bien descansé
y pude salir sexto en la carrera.

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