Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo , un retrato, cuyo enigma acaso estribe en que, aun mostrando el presente de un personaje, sobreviene en
él todo su pasado. Al cabo, “retrato” viene de retractus, “hacer volver atrás”.
Ahora no me conoces

La profe

Ahora no me conoces edición anterior

Mateo Legnani, Clemente Estable y Juan Carlos Carámbula (Susana López)

Historias de Música.

94.7 FM. Emisora del Sur -Lunes a Viernes de 13 a 14 horas.

Conduce: Luis Fernando Iglesias

Félix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Creación literaria de este período
En 1911 fue publicada su novela Bajo la mirada de Occidente. Su amigo
Hueffer (Ford Madox Ford), hizo el siguiente comentario sobre esta obra:
“El corazón humano, en las páginas de Conrad, es el corazón humano de
un inmenso número de personas, de todas las edades y latitudes”. 1 La novela
cuenta la historia del estudiante de filosofía Razumov: un hombre tranquilo, de
carácter introvertido que evitaba mezclarse en problemas y cuyo objetivo era
culminar sus estudios logrando un título académico. Un día vino a verlo un
conocido suyo de nombre Holdin que era un activista político revolucionario
que había cometido un atentado y acudía a Razumov para que lo escondiera en
su casa pues la policía andaba tras sus pasos. Parece ser que este último tenía la
virtud de despertar la confianza en las personas que lo conocían porque su
modo de ser lo presentaba como una persona confiable. Pero el estudiante
traiciona esta confianza y termina delatándolo. A partir de aquí será obligado
por la policía a servir como informante e infiltrarse en los círculos de exilados
rusos residentes en Ginebra. Esta situación desencadena un tremendo conflicto
de conciencia en la mente del estudiante quien tiene que convivir con el
remordimiento que le producen sus acciones y esa lucha interior acaba
perturbando su mente.
También aquí aparece un personaje del que se vale Conrad para relatar
los sucesos: el narrador es un anciano profesor inglés retirado quien cuenta la
historia con objetividad, poniendo de relieve los excesos en ambos bandos, y es
quién le da título a la obra. Es muy valorada actualmente porque sigue siendo
un tema muy vigente a raíz del auge del terrorismo en los siglos XX y XXI. Por
otra parte el autor explora en “las complejas tinieblas del ser humano” y
también estudia los conflictos al interior del alma rusa, dividida entre el
sometimiento y la rebelión. 2 Esta obra fue publicada en 1911 y su creación le
llevó cuatro años de trabajo.

Por esta época comenzó a escribir El socio al no poder avanzar en Azar;
coincidió con la dolencia de Jessie en su pierna y según lo confiesa el autor se
encontraba “vacío y escéptico”. Pero el nuevo tema lo motivó nuevamente a
escribir: es un relato breve que, como en otras de sus obras, se superponen las
narraciones. La historia es contada por un escritor que conversa con un viejo
marino en el puerto de Wetsport. La trama relata las andanzas de un aventurero
inescrupuloso de nombre Cloete que se asocia con los hermanos George
(negociante) y Harry Dunbar (capitán de barco) a quienes propone una serie de
negocios sucios; uno de ellos que finalmente se lleva a cabo consiste en hundir el
barco de Harry para cobrar el seguro para lo cual Cloete contrata a un oficial
retirado (hombre de mal vivir) quién se mezcla con la tripulación y logra hacer
encallar el barco en la bahía de Wetsport. Aparentemente esta obra no sería
muy importante en la carrera de Conrad pero el talento del autor se manifiesta
en el relato; las pasiones humanas y el juego de tensiones psicológicas son
contadas con claridad y sencillez. 3 Otros comentarios destacan que el relato –
que se desarrolla en los muelles y en el mar- está construido en diferentes
planos con un estilo ágil y gran originalidad. 4

Azar fue su novela más exitosa aunque no de las mejores de su
producción. Tuvo un gran éxito de crítica y público. Trata de una heroína
romántica llamada Flora de Barral que viaja en un barco acompañada por su
marido (el capitán Anthony) y su padre. Aparece el personaje de Marlow como
narrador de la historia quién también interviene en ese mismo papel en El
corazón de las tinieblas, Lord Jim y Soledad.
El proceso de gestación de Azar fue muy irregular con numerosas
interrupciones por falta de inspiración. Comenzó a escribirla a principios de
diciembre de 1907 cuando envió algunas páginas a su agente literario para
mecanografiar. Después tuvo un período de estancamiento que duró hasta
finales de la primavera de 1911 cuando Conrad decidió encerrarse en su estudio
decidido a avanzar lo más posible en esta obra y renunció a las visitas a casas de
amigos para no perder el ritmo de trabajo. Terminó de escribir las 400 páginas
de esta novela el 25 de marzo de 1912; el texto completo fue publicado en 1913.
Contrariamente a lo habitual en sus escritos, este relato tuvo un final feliz.
Rodolfo Torres
El collage y sus puertas
a
Cuando empecé de manera informal en la niñez con precarios collages lo lúdico
era la base de su construcción.
Por supuesto que desconocía aún, que habían determinadas circunstancias más
allá del juego que proponía esa expresión y que solo con el tiempo y la
constancia llegaría a conocer.
b
Aquellas imágenes devenidas de revistas de comics y diarios,
aquel engrudo casero, aquel cuadernote de tapas rígidas de recetario
farmacéutico, eran solo el emergente bisoño de un "encanto" por esa tarea
collagistica y que hoy a poco de cumplir setenta años me permite decir con
certeza, que mi vida ha girado en general en torno a ella.
La siento como algo propio… quizás lo único realmente propio para bien o mal.

Siento que sin dudas es lo que tengo en las manos para mostrar, dar y
compartir.
Entiendo que puede no ser entendible ni compartible, pero es una honesta
forma de ser y sentir mi vida…mi mundo es el collage, me representa y da voz e
imagen
a mis ideas y opiniones.
c
Desde aquellas primarias imágenes recortadas de Tarzán y el Fantasma
ubicadas en sitios y situaciones fuera de sus habituales y hasta hoy, he
transitado por el Collage, apenas alejado temporalmente en algunos momentos
para incursionar en técnicas mixtas, donde asimismo el uso de una "estrategia
collage" no estaba ausente.
d
Estando en el "plano" con el collage siempre pensé en la posibilidad expresiva
del volumen, ya no sugerido…lo veía visible, tangible, aunque no me era fácil
encontrar esa puerta de entrada hacia su investigación y realización…pero con el
tiempo, más precisamente mucho tiempo, fui viendo no muy lejos de mi vista
esa posibilidad y entre "entusiasmos e ignorancias" caminé hacia ella.
Al traspasarla se abrió un panorama infinito donde ese idea de volumen me hizo
enredarme en 3D,
Pop-up, Libros de artista (área que no me era del todo desconocida) y Escultura
en cartón y allí desde una bien asumida ignorancia, se hizo carne la necesidad
de bien saber para hurgar en el conocimiento y no andar a tientas y porque no
volver a jugar para encontrar nuevos caminos expresivos siempre con "huesos y
tendones" de Collage.
En esos caminos de aprendizajes fueron fundamentales mis viajes al País
Valencia donde conocí obras y artistas que tenían y aún tienen mucho para
decirme… Toni Miró, Andreus Alfaro, Joana Francés, Manolo Millares,
Fuencisla Francés, Joan Brossa, Antoni Tapies, Miquel Navarro…
e
Mi presente está en eso… andando, errando y encontrando… en un trabajo
encantador que me determina muchas horas de trabajo diario pues es mi vida y
mi mundo y desde el cual soy y lo integro a la vida comunitaria como un obrero,
un empleado, un docente, un enfermero, un comerciante y otros en pos de
mejores momentos comunales cada uno desde lo suyo.

Daniel Da Rosa
están los árboles

el tiempo dudoso de sus sombras
las camisas los libros
están los sueños suspendidos
la maravilla del cielo cerrado de agua
el filósofo en el camino
están las tempestades
los huesos del dolor
las lágrimas constante
están las moscas de la desolación
el amor no correspondido
el corazón ignorado
están los poetas olvidados
los rayos de zeus
la lengua de diamante
están los tristes otoños
la cepa del dolor
la luz de los amantes
los que no están
apenas
por un incomprensible destello de la memoria
se han vuelto sombras
que los vientos van cambiando de lugar.

Amado Casaballe
El aroma de la memoria
Hay olores que nunca se pueden olvidar. El de la comida que prepara nuestra
madre y que surge del vapor de las ollas, está en los sartenes, se emancipa con la
albahaca, el tomillo, el orégano… Tiene también colores. El intenso rojo del
tomate y el ají, el negro de las berenjenas, el pálido amarillo de las batatas, el
blanco crema de las papas, sin olvidar porque sería un pecado, ese intenso y
oscuro bordó de la remolacha, medio dulzona por cierto. Y la zanahoria,
anaranjada como una vergüenza.
Esos olores van de la cocina a la sala. Hay en ellos niñez, descubrimiento de
sabores, calor de hogar… En fin, infancia y adolescencia. Tiempo irrecuperable,
pero tan asido a nuestra memoria que es imposible no evocarlo, con alegría o
tristeza por lo que se ha perdido. Claro, con memoria no hay pérdida, hay
tiempo pasado.
El perfume de la mujer amada –o del hombre amado, que cada uno elija- es
otro de esos olores imperdibles. Y no es un perfume de esencias, aunque puede
serlo después del baño. No, me refiero al olor de la piel, del aliento, único, que
nos lleva a posar nuestros labios en otros labios para descubrir también el sabor.
Resulta difícil imaginar el amor sin olores y sabores.
En el Zoológico, el fuerte y penetrante olor del orín de los felinos, la
impresionante bosta de los elefantes, van desdibujando la imagen que nos

inventó Hollywood en sus historias de Tarzán… Es que el cine, de tan real que
quiere ser, carece de olores y eso es justamente lo que lo convierte en una
ficción. El mundo verdadero es diferente. Se huele, siempre.
El terrible olor, uno que realmente mete miedo, es en los gabinetes de los
dentistas, asociado al torno por más electrónico que sea, a sus pinzas
maquiavélicas, al dolor de muelas, sean del juicio o de lo que fueren, pero que se
resisten a ser despojadas de nuestros maxilares con sus inmensas raíces.
El olor a pelo quemado en las peluquerías de mujeres, donde las que tienen
rulos quieren que sea lacio, y las de pelo lacio desean rulos. Las morochas
quieren se rubias, y las rubias quieren ser más rubias… ¡Las morochas son
lindas, sensuales, hermosas! Basta de cambiarse el color del cabello… Eso es
cosa de romanos…
Infelizmente, las computadoras no tienen olor. Son además insípidas, casi que
se podría decir, de pH Neutro,  como el agua destilada. Las computadoras son
esencialmente aburridas, asexuadas, mudas. Lo mismo que las teclas de las
cámaras, a las cuales les tienen que poner un bip para que sepamos que las
oprimimos porque, de lo contrario, no se quejan. Padecen una elemental
frigidez e impotencia, incapaces de sentir nuestros dedos. Son la más absoluta
incomunicación, pero así es el mundo moderno.
Andamos en autos que no ronronean cuando los aceleramos, tenemos teléfonos
que anuncian las llamadas con una cumbia, un raggaeton un rock, en lugar de
decirnos ring, ring, ring, como los viejos despertadores a cuerda.
Pero en los libros recuperamos quizá sin proponernos, o porque ese es el
destino, un olor.
Un olor que nos humaniza, que nos transporta a los orígenes de las ideas
democráticas, del pensamiento al alcance de todos, de eso que por tan cotidiano,
esencial, nos suele pasar desapercibidos.
Y es el olor de la tinta… Es mágico. La tinta es la democratización de las ideas,
de las formas, como lo sostiene Walter Benjamin, en el arte en su era de la
reproductibilidad mecánica.

 

Ilustraron: Rodolfo Fuentes, Pablo Pose Malacrida , Rodolfo Torres, David Hockney, s/d.-

Feliz & Dades

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