Flor Rey
Santa Lucía le debía este reconocimiento a Flor Rey, por eso recogemos
frases de su poemario de volver y desbordar los tiempos de la vida.
El docente y también poeta, oriundo de Los Cerrillos Gerardo Molina
realizó la introducción para este libro de poesías Flor Rey en el recuerdo.
La semana pasada estuvo distribuyendo ejemplares del libro entre las
bibliotecas municipales, UTU, liceos y escuelas de Santa Lucía, junto al
alcalde de Los Cerrillos Rodrigo Roncio.
La ciudad que enamora el río, el viento y el río cómplices y el perfume
rumoroso de sus árboles centenarios atesoran y prodigan –urbi et orbi- la
armonía de sus versos y custodian, también fielmente su memoria, finaliza
la introducción de Molina.
“Luego de varios años de trabajar con dedicación y responsabilidad en el
estudio y selección de la poesía de Flor Rey, invalorable patrimonio
intangible de la cultura canaria, hemos logrado la edición de su libro”,
indicó.
Gracias a este libro, su comunidad rescata parte de su obra en una selección
de poemas inclinado hacia la vida, sea vegetal, animal, desde el ser humano
integrado que se siente parte de ese cosmo, como destaca el escritor.
También se recuerda la biografía de quien fuera docente de la Universidad
del Trabajo, gran lectora y gestora de la primera biblioteca popular de
Santa Lucía, antecediendo a la actual del Centro Cultural José E. Rodó.
Realizó una permanente lucha en defensa de la vida y el bienestar de los
animales, como por su campaña de ayuda a los niños enfermos de la
Colonia Etchepare. La recuerdan por su constancia y responsabilidad, como
docente, siempre dispuesta a ayudar o como a la vecina de contagiante
sonrisa, hasta de su altísima silueta y a su especial bicicleta.
Sus poemas trascendieron mucho más allá de su ciudad y su país. El
escritor Milton Pérez Canzani, hace algunos años también la recordaba
desde estas páginas de El Pueblo, uno de los medios que además la tuvo
dirigiendo páginas literarias: “Flor Rey escribía sus versos no para
guardarlos, su amplio espíritu los creaba para obsequiarlos generosamente
a sus lectores…..”
En la introducción de este libro, Gerardo la Molina la define como rica en
dones cristianos de sencillez y humildad, amor al prójimo y a los seres más
humildes y desvalidos y con acentuada predilección por todo a lo que se
refiera a la niñez.
En su semblanza, Molina argumenta la admirable personalidad de Flor
Rey* que aun fraguada en medio de pérdidas tempranas, grandes
dificultades económicas y de salud, cultivó un inmenso amor por la vida,
exhibiendo una singular grandeza del corazón.
Molina destaca a quienes acompañaron con su apoyo amical y económico
esta publicación, Don Julio Britos Bide, Dr. Mario Icasuriaga, escritoras
Maria García Marichal, Delia Fernández y periodista Omar Gallo Machín.
*Flor del Carmen Rey di Santi nació en Santa Lucía el 31 de diciembre de 1929,
falleció en su ciudad natal el 27 de febrero de 1985.
Y.S.

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