Tiza, hierro y madera

Esta es la oportunidad de admirar los trabajos de otro santalucense creativo
que se destaca por la diversidad de los elementos que esculpe. Expone todo
este diciembre en el Centro Cultural Museo José E. Rodó.
La invitación esta hecha para descubrir escultura en tiza, esas que se usaban
en la escuela. También en la sala vemos las que Ángel creó con hierro,
restos de chatarra, pero en figuras pequeñas lo que exige una dedicación
diferente, ya que como argumenta, persiguen una forma pero ocupan poco
espacio y son fáciles de acomodar en cualquier lugar.
El escultor no deja de sorprender, va desde lo delicado de la tiza a una
escultura rústica en troncos de madera, que en su mayoría las comienza
con una motosierra, termina con amoladora y para los detalles usa trincheta
y lija.
Dice que con el hierro también es lindo trabajar, se puede corregir y soldar
otra vez, explica. De esas figuras surgen piezas tan variadas como puede
ser un fósil de dinosaurio, signos del horóscopo, una pareja de baile o un
pequeño auto Formula 1. Por suerte Ángel, dueño de gran imaginación,
tiene algunos amigos con talleres de motos que conocen su arte y le
guardan trozos de cadena, bujías, clavos, que él va transformando en
originales piezas de arte.
Para toda escultura se necesita buena vista, buen pulso y buena
concertación, pero para las menudas y frágiles tizas ya es algo realmente
virtuoso. Nos cuenta que comenzó a tallar cuando iba a la escuela, cuando
con alfileres tallaba caritas en las tizas, y que nuevamente lo cautivó. Con
los años ha ido mejorando esta práctica de modelar pero sólo como un
pasatiempo, porque lo suyo no tiene ningún fin comercial.
En Uruguay hay muy pocos exponentes, como el artista plástico
Sebastián Peter, que sí se destaca por la realización de esculturas en tiza.
Ángel participó el año pasado en el Encuentro Internacional de Escultores
en Palmar, departamento de Soriano, donde intercambió con diferentes
artistas y conversando con escultores famosos confirman que son varios los
que comenzaron a tallar en tiza, muchos antes de llegar al yeso. Recuerda
la experiencia que le contara el propio Octavio Podestá, escultor uruguayo
con reconocimiento internacional,,  el que en su juventud también practicó
el tallado en tiza.
Los escultores, en su mayoría crean figura en base a cosas y elementos
cotidianos, una viejita que pasa con su bolso a hacer los mandados,
animales, caballos, bailarinas, explica Ángel con total naturalidad. Una
tiza para cualquiera de nosotros nos resultaría difícil hasta hacer un trazo

sin dañarla, pero allí debajo del vidrio podemos casi incrédulamente
admirar sus esculturas.
Como se acostumbra en el Centro Cultural José E. Rodó, el artista deja un
cuaderno para que quienes visiten la muestra dejen su comentario. Siempre
es bueno recibir una crítica constructiva, ayuda a crecer, señaló este
prometedor escultor santalucense. También podemos admirar su obra en su
cuenta de Facebook, si no lo conocen es bueno descubrirlo.
Y.S.

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