Mes de reflexión

Cada tercer domingo de noviembre en dieciséis países se conmemora el
día en recuerdo de las Víctimas de Siniestros de Tránsito, con el fin de
reflexionar sobre la responsabilidad de cada individuo promoviendo en la
sociedad conductas responsables y estados que garanticen a través de
normativas respeto a la seguridad vial.
Nuestro país se ha sumado a esta propuesta internacional que se
conmemora junto a 16 países, adhiriendo a esta instancia de memoria
explícitamente, habiendo aprobado el Parlamento nacional la Ley  Nº
18.904.
Dado la situación sanitaria se inauguró un grupo de trabajo integrado por
instituciones  que crearán uno de los primeros modelos de asistencia
integral de América Latina. La Unión Nacional de Seguridad Vial avanza
en la preocupación por este complejo tema en que la siniestralidad vial
impacta de manera directa e indirecta generando múltiples víctimas, que
como en un círculo concéntrico, se van disparando desde los fallecidos y
lesionados.

Emotiva jornada en Canelones
Ruben Machín, perseverante integrante de la Red en el marco del 8º año
consecutivo en el cual Uruguay conmemora el Día Nacional en Recuerdo
de Víctimas de Siniestros de Tránsito, indicó que en la ciudad de Canelones
se vivió una emotiva jornada. Se leyó una proclama por parte de integrantes
de la RED, se plantó un árbol lapacho rosado, que fue plantado dentro del
predio del Centro Canario, y se realizó un minuto de silencio.
La intervención urbana fue el pasado domingo 15 en la plaza 18 de Julio
de esta ciudad, donde se estuvo promoviendo seguridad vial, manteniendo
vivo el recuerdo de las víctimas. Se contó con una intérprete de señas y
autoridades de tránsito de la Comuna Canaria, además de haber participado
el cuerpo de tránsito de educación vial.
El año pasado en Uruguay ocurrieron más de 25.000 siniestros de tránsito
y 422 personas perdieron la vida. El promedio diario es de 8 personas que
sufren lesiones graves. El 40% de ellos tenían entre 15 y 29 años.
“Estas personas fallecieron a causa de siniestros de tránsito responsabilidad
del ser humano, quiere decir que es una pandemia de la cual la
responsabilidad es nuestra de no morirnos o matar por conductas, acciones
y actitudes irresponsables podemos lograrlo. Convivimos con una

pandemia viral, hoy con el COVID19, en la cual muchas personas fallecen.
Según la OMS, en el mundo por siniestros de tránsito se pierden más de
1.300.000 vidas. Cada minuto el mundo pierde un niño, un padre, madre,
hermana, amigo, un vecino. Se destaca que las lesiones causadas por el
tránsito son ahora la principal causa de muerte de niños y jóvenes de 5 a 29
años y recae de forma desproporcionada sobre los peatones, ciclistas y
motociclistas
“Con esta terrible pandemia convivimos ya hace un siglo y medio, según
los registros se produjo un 17 de agosto de 1870, cuando el conductor de un
automóvil atropella a una persona quitándole la vida”, se agrega en la
proclama de la Red Nacional de Víctimas y Familiares de Siniestros de
Tránsito.
En este día en recuerdo a las víctimas que tanto dolor dejan en las familias,
se solicita reflexionar sobre la responsabilidad de nuestras propias
conductas, cómo conducimos un vehículo, pero también cómo nos
comportamos siendo peatones, se resaltó.
Se extiende, por lo tanto, este pedido a la sociedad y gobiernos, que se
apliquen todas las medidas para evitar que se sigan perdiendo vidas que
destruyen familias, ocasionan secuelas permanentes y otras dejan
discapacidades irreversibles, dañando todo su entorno y ocasionando que
en los estados tengan que invertir recursos para lograr dignificar sus vidas.
Por eso reafirman que esta pandemia es evitable y es responsabilidad de
todos.
La Red Nacional viene hace años trabajando en prevención, en proyectos y
propuestas, con el objetivo de no tener ningún fallecido, pero en cambio se
ha tenido que pensar en el pos siniestro, promoviendo la atención y
contención a las víctimas y sus familiares, con una asistencia médica,
psicológica y jurídica con el fin de procurar una vida digna y una adecuada
rehabilitación y lograr su reintegro con su nueva realidad, una causa con
consecuencias, que lamentablemente carga de por vida un siniestrado y su
familia.
Si bien existen leyes y normativas que ayudan a prevenir, quizás no sean
las suficientes, por eso insisten en que se siga trabajando y haciendo
cumplir las actuales y se articulen debidamente para bajar la siniestralidad.
En este día nacional la Red promueve:
➢ Atención y contención a las víctimas y a sus familiares.
➢ Conductas responsables al conducir, fiscalización de las instituciones
asignadas para el cumplimiento de normativas y leyes.
➢ Tenencia responsables de animales, que también son causas de siniestros
fatales.
➢ Atención a la discapacidad, accesibilidad vial y laboral.

➢ Fiscalía de Tránsito y atención jurídica a las víctimas de siniestros de
tránsito.
“Queda mucho por hacer, pero estamos en el camino y nos hace
emprendedores comprometidos con la sociedad, con los otros individuos,
con las instituciones y sus referentes que eligieron con vocación cooperar,
aportar y ayudar en esta causa con un gran objetivo salvar vidas”, se
termina subrayando en la proclama compartida por los integrantes de la
Red.
Hacia un modelo de atención integral
El 2020 ha sido un año de diálogo con el sistema de salud nacional, en el
que se ha podido establecer un estándar en el abordaje al tratamiento
sanitario de los protagonistas de la siniestralidad vial; y en esa senda se va
por más.
Para un problema complejo, en conmemoración de las víctimas, se acaba
de conformar un grupo de trabajo que delineará una planificación hacia una
asistencia integral de las víctimas de siniestros de tránsito. El mismo está
conformado por la Federación Iberoamericana de Víctimas contra la
Violencia Vial, la Administración de Servicios de Salud del Estado, la
Facultad de Medicina de la Universidad de la República a través de los
Departamentos de Medicina Familiar y Comunitaria y Psicología, las
Unidades Docentes Asistenciales (UDA), la Red Nacional de Víctimas y
Familiares de Siniestros de Tránsito Uruguay y la propia UNASEV.
Una de las características de la actual gestión de UNASEV ha sido pensar
soluciones articulando con los diferentes actores; con una visión nacional.
Por ello es que las 120 alcaldías con que cuenta el país, asumirán un papel
protagónico relevando esos 25.000 lesionados que en promedio arrojan las
cifras anuales de la siniestralidad.
La estrategia pasa porque los gobiernos de cercanía –a partir del diálogo y
relacionamiento que tienen con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto-
asesoren a las víctimas en los trámites jurídicos formales que requiere una
primera orientación; y luego se deriven a las UDAs donde se abordará la
atención desde lo médico y/o lo psicológico. (Rescatado de la página de
Presidencia de la República)
Y.S.

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