Previo a la noche de la nostalgia, el rubro que implica
la organización de eventos se reunióen la Intendencia
de Canelones para volver a trabajar bajo estrictos
protocolos. En ese momento eran más de 30 personas
implicadas en el rubro de fiestas. El mismo fue uno de
los más afectados por el coronavirus, desde que
empezó la pandemia se paralizó y aún continúan a la
espera de poder retomar su trabajo.
El Ministerio de Salud Pública autorizó un protocolo
para las fiestas infantiles.
Los eventos tendrán una duración máxima de tres
horas. Se podrá ocupar un tercio del espacio que
tenga el salón donde se realiza el evento. Se tendrá
que mantener distancia, aunque un mismo núcleo
familiar pueden estar juntos en una mesa. Se tomará
temperatura corporal al ingreso, uso de alcohol en
gel, alfombra sanitaria. Se deberá hacer un listado de
todos los invitados, en caso de que se tenga que
contactar por un posible caso positivo de coronavirus.
No se puede utilizar juegos infantiles, ni tampoco se
podrán armar baile en pista, sí escuchar música de
manera convencional. Una opción que otorgan es
hacer una cena show con un ‘stand up’ o músicos,
pero no pueden superar los tres integrantes.
Pablo López, quién tiene servicio de confitería,
expresó que antes del rebrote se había discutido el
tema, pero se paralizó nuevamente.
Por otra parte, la forma de “transformarse y
reinventarse” en la pandemia fue hacer un servicio de
lunch para aquellas personas que celebraban en su
casa con la familia, se les ofrecía mantelería y vajilla
con el servicio. López mencionó que en otros colegas
eso es muy difícil de hacer porque dependen sí o sí de
que el evento se realice, como los fotógrafos,
discoteca, barra de tragos, modistas, dueños de
salones.
Poco a poco el sector va a empezar a tomar impulso
respetando las medidas y protocolos sanitarios.
Sadia Baudino

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