Crhistian García un luchador y un agradecido de la vida
que le ha tocado vivir

Con Crhistian García ya hemos hablado en otras
oportunidades, la excusa fue ir a felicitarlo por la
obtención del título Campeonato Nacional de Medio
Fondo en Salto de Paracanotaje.
Su entorno sabe de las limitaciones físicas que la vida en
un momento intentó ponerle, pero que sin embargo, con
la ayuda de mucha gente, empezando por ese amigo que
lo arrimó por primera vez al Club Náutico Santa Lucía, a
partir de ahí su vida deportiva ha sido todo un gran éxito.
Mejor dejamos que no los cuente García.

Entrevista al Campeón Nacional de Paracanotaje Christian
García

# Felicitaciones por la obtención del Campeonato
Nacional.
// Después de unos largos meses de pandemia, sin
actividades, retomando de nuevo el canotaje tuvimos la

suerte de poder competir en Salto con el Club Náutico y
traer este logro de Paracanotaje.
# ¿Cómo se fue llevando la inactividad, donde los
primeros meses tuvieron que estar prácticamente
encerrados?
// Fue bastante duro y no sólo se sumó el tema de la
pandemia sino otro problemita de salud que tuve, que
fue un tumor de colon. En diciembre nos sometimos a
Radio y a Quimio, en marzo termine con 35 secciones de
Radioterapia y Quimioterapia y pude zafar de ese tumor.
Por suerte está todo bien.
# Lo que no significa que sigas cuidándote.
// Totalmente, tengo que seguir con controles rutinarios
para descartar de que no allá posibilidades de que
aparezca de nuevo.
# ¿Qué pasa por la mente de un individuo que en su
momento un accidente lo dejó de por vida en una silla de
ruedas, pero gracias a dios supiste salir adelante, estás
insertado en la sociedad como uno más, incluso haciendo
deporte, pero cuando quizás creías que había superado
eso, aparece ese diagnóstico, qué se piensa?
// No es fácil, uno se entrega un poco, porque piensa otra
cosa más, por qué me tiene que pasar a mí. Justo este
año había fallecido mi abuela, las cosas se acumulan,
entonces a veces cuesta salir. Fue un año duro, fueron

golpes duros, pero hay que seguir, es parte de la vida. Lo
de la silla de ruedas fue algo que asumí y tengo que seguir
asumiendo porque la vida no ha terminado.
# Quedan muchos años por delante, y el deporte ha sido
importante en el diario vivir.
// El deporte anímicamente comenzó siendo como
distracción, siempre ayuda, es parte de lo que uno fue
haciendo a partir de esa dolorosa etapa, pero que hoy es
algo que está incorporado como algo elemental en
nuestra vida.
# En ese contexto hay gente que te aprecia, que te
quiere.
// Totalmente, uno se va involucrando con todo el
mundo, se siente uno más, si bien uno sabe que tiene una
discapacidad, logra esa salida con todas las personas que
involucran al deporte y te ayudan, te motivan, no se fijan
en la dificultad que vos tenés, entonces es como si no
estuviera en una silla de ruedas, es como si nada hubiera
pasado.
# A nivel país, el Club Náutico Santa Lucía deportivamente
te involucró a sus planteles.
// Deportivamente me abrió las puertas, me llevó un
amigo al Club Náutico Santa Lucía a probar el Kayak,
luego me sume al qua rugby, todo lo que a mí me sumaba
como para rehabilitarme y mejorar decía que sí, nunca

hubo un no, siempre positivo, cualquier cosa, me decía
hay un curso de tal cosa iba a ver de qué se trataba.
# El deporte también te ha brindado la oportunidad de
viajar fuera del país.
// Me ha dado la chance de viajar, de conocer. Estuvimos
en un Campeonato Sudamericano con Mauricio Quiroz en
el 2015, después estuvimos en Ensenada de La Plata de
Argentina 2017, en el 2016 estuvimos en Nordelta Brasil.
# ¿Anduviste por Europa también?
// Estuve en Europa con Remo Clásico, también otro
deporte que había sumado. Estuve en Italia, en el lago
Gabirati.
# ¿Cómo llegas ahí?
// Ahí llegué a través también de golpear puertas,
integrarme a todo lo que hay. Después, de ahí para
adelante, hay dicho que dice que la única carrera que se
pierde es aquella que no se animó a correrla, porque es
cierto que hay mucha gente que no se ánima. Entonces,
tuve esa chance de estar en Italia, me fui solo. La UNIT,
Unidad de Normas Técnicas de Montevideo, me ayudó
con el pasaje. Les comenté que tenía un campeonato en
Italia, de campamento, de aprendizaje, de desarrollo.
Saqué los boletos de avión a San Pablo, de ahí a Madrid y
de ahí a Gabirati, Italia. Me fueron a buscar, me llevaron a

Malpensa, Milán, solo, visité el Vaticano, me parecía
mentira estar ahí.
# ¿De Uruguay fuiste solo, de América del Sur había más
gente?
// De Uruguay era el único, del resto de Sudamérica había
un paraguayo.
# Probablemente ahí, aparte del italiano, te encontraste
con gente de varios países, de Europa, Asía, África. ¿Cómo
te llevaste con el idioma? Además, creo que el italiano no
es difícil de entenderlo.
// El italiano no tuve mayores dificultades, se entiende
bastante bien, pero había gente de Francia, Portugal,
Inglaterra, Hungría, de todos lados.
# ¿Cómo te llevabas con esa gente, se harían entender de
alguna manera?
// Totalmente, incluso había uno de Polonia que había
vivido en España, sabía Español, me hice amigo, después
lo conectas por las redes sociales. Conocí gente de Sri
Lanka, que no les entendía el idioma, y a través del
traductor hablábamos. Lamentablemente es una zona
conflictiva, como sucede en otros lugares.
# Aparte de irte lejos, solo, cosechar nuevas amistades,
porque en definitiva, a la larga lo que la vida te va
dejando, entre otras cosas, son precisamente las buenas
amistades, hoy podés conversar con ellos gracias a la

tecnología en cualquier momento. ¿Qué te dejó esa
aventura en tu vida personal y en lo deportivo?
// Siempre voy a buscar mi disfrute primero que nada,
decir bueno, estoy acá, lo hice solo, no tengo una
limitación, algo que me lo impida, algo que vos digas me
tienen que ayudar cinco personas, no hay impedimento
ninguno. Incluso, me di cuenta cuando estaba en el Lago
en Italia en un entrenamiento, se vino una tormenta
impresionante, aquello asustaba, un oleaje muy fuerte,
estaba rodeado de montañas, los Alpes suizos de fondo, y
campanarios de 2000 años atrás, sonaban las campanas
con el viento, los truenos. Aquello parecía estar en una
película, algo que uno vio muchas veces a través de una
pantalla, pero en ese momento era parte de algo
maravilloso. De haber estado en algún momento mucho
tiempo en una cama o un CTI, creo que el destino te va
llevando a esos lugares. Pero lo que decía inicialmente,
nos asustamos un poco, pero a la vez lo disfrutamos.
# ¿Aprendiste alguna técnica?
// Aprendí a remar en remo clásico, con la entrenadora
Alejandra Mensi que vive en México y es la Sra. de
Borsch, presidente del remo en Uruguay, gente que voy
conociendo a través de la actitudes de ir adelante, de
tratar con todo el mundo, ir buscando cómo hacer esto o
lo otro, no quedarme encerrado en mí mismo.

El mejor año para mí fue el 2018, entre viajes y lo
deportivo fue un año maravilloso. En enero 2018 me hice
un viaje personal con mi novia a Río quince días, visitando
varios lugares de Brasil. Después de eso fui a Italia solo,
regresé y había sobrado un pasaje de qua ragby para un
Campeonato en Argentina que no se hizo, entonces les
pedí los pasajes y me fui a un Campeonato de Remo con
mi novia. Volví en junio, tenía planeado hacer un viaje por
Europa, nos fuimos un mes con mi novia, sacamos un
pasaje a Fiumicino, Roma, con escala en Holanda. Ahí
pasamos unas cuantas cosas, luego fuimos a Francia,
España, e Italia de nuevo.
# En los aeropuertos de Europa hay mucho control, te
escanean absolutamente todo debido a temas políticos,
atentados. ¿Además, no hubo inconvenientes con el
tema de los pasaportes?
// En Holanda nos demoraron un poco, en Ámsterdam. El
tema surgió con la silla de ruedas, decía que como que la
silla tenía una sustancia, veía algo raro, nos retuvieron un
rato y nos hicieron perder la escala a Fiumicino, Roma. Te
imaginas por los nervios que pasas, tuve que hablar con
una traductora con un Fax, decir a dónde iba, qué plata
tenía, en qué la iba a gastar, muchas preguntas, pero
después nos arreglaron todo y nos dejaron pasar, pero
pasamos un mal momento.

Ahí no terminó todo, volvimos de Europa y salió de ir a
Ensenada en La Plata (Argentina). Fuimos con Quiroz y la
federación Uruguaya de Canotaje. Llegué allá y me
invitaron a ser voluntario de un campeonato de qua ragby
en Paraguay. Bajé del ómnibus que nos trajo de Argentina
y nos subimos a un avión para Paraguay. Esa vez me
ayudó el Municipio con la mitad del pasaje. Terminó en
diciembre, es decir, tuve un año 2018 completo.
# Redondito, no te podés quejar. ¿Por qué vía conseguís
esa bicicleta especial? Te he visto andar por el pueblo
muy cómodo.
// Esa bicicleta fue a través de una fundación que se llama
Ayudas Técnicas, y el Senac, que trabaja con elementos
ortopédicos que donan desde Noruega hacia Uruguay. En
Noruega hay una ley que cada un año les cambian los
elementos ortopédicos a todos los que tienen alguna
discapacidad, pasa por bicicletas, sillas, etc..
Pero un uruguayo que vive en Noruega, Carlos Caballero,
ellos cuando dejan de usarlos, al año, tiran los
elementos. Si observas la bicicleta, está nueva, pero esta
gente hizo tratativas para que donaran a Uruguay.
Nosotros estamos disfrutando de esa linda y cómoda
bicicleta, hanbeil es su nombre. Si uno quisiera comprarla
acá en Uruguay no puede, porque son muy caras, que acá
en Uruguay Ricardo Otonello y Magali, una gran
trabajadora, nos cedieron la misma a través de la

fundación. El tema es que estas también son de las cosas
lindas que pasan cuando ayudas a otras personas.
Por eso me gustaría que toda persona que tenga una
capacidad diferente, se anime a salir, que no se encierre
en sí mismo, que afuera hay muchas gente dispuesta a
ayudarnos y que se pueden lograr muchas cosas.

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