Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de EL Pueblo: Lo real es sólo la base, pero es la base.
Ahora no me conoces
El artista

Ahora no me conoces de la edición anterior
Nuestro parque, principios del 900 (Susana Lopez)
Historias de Música.
94.7 FM. Emisora del Sur –Lunes a Viernes de 13 a 14 horas.
Conduce: Luis Fernando Iglesias
Omar Adi
Reflexiones en tiempos de coronavirus.
EL Titanic, el iceberg, El Papa Y Miguel Angel.
Muchos de ustedes conocerán ese chiste metafórico que nos ubica en el siglo
XVI cuando Miguel Angel llevaba más de cuatro años pintando sus frescos
en la bóveda de la Capilla Sixtina con el minucioso detalle de su genio y el casi
sobrehumano esfuerzo de hacerlo sobre andamios solo, sin ayudantes.
Imagínense a Miguel Angel a punto de culminar su titánica obra luego de
cuatro años y medio de soledad creativa con su columna hecha pelota, cuando
llega un agitado ujier compungido que le dice:
-Miguel Angel, el Papa quiere empapelar.
Siempre la vida puede empapelarnos las coloridas buenas intenciones,
oponernos un nuevo obstáculo cuando suponíamos que habíamos sorteado
todos, siempre puede haber un iceberg delante del Titanic.
Digo puede, no debe.
¿Pesimismo a ultranza?
No. No se trata de vivir bajo el temor de lo que vendrá. Simplemente se trata
de saber que puede venir. Porque eso nos da una perspectiva de nuestra
fugacidad, nos hace internalizar el “no te la creas”, nos hace sentirnos
partículas mínimas del universo, que es lo que somos, y actuar en
consecuencia, sin patéticas arrogancias.
Los últimos informes científicos acerca del coronabicho no son alentadores y
todo hace suponer que debemos aprender a convivir con él durante un tiempo
que aún no puede determinarse y que dependerá de que una vacuna o algún
medicamento específico esté al alcance de todos.
Wilberforce, un abolicionista norteamericano dijo alguna vez: “Puedes elegir
mirar hacia otro lado, pero nunca podrás decir que no lo sabías”.
La gente despierta debe estar más despierta para pararse bien en una cancha
en la que puede jugar de visitante a un deporte que no conoce del todo.
Hay que estar preparados para lo que puede venir, tener planificado el
futuro cercano, aunque alguien haya dicho con razón que uno hace planes y
dios se ríe.
En estos tiempos de confinada incertidumbre, mientras proyectamos cómo
vamos a caminar el tiempo que viene, si aguzamos el oído podemos escuchar
unas contenidas carcajadas compasivas.
Eduardo Mollo
.-
La participación de The Beatles en sus canciones ( 3 )
Con esta tercera entrega, culminamos este brevísimo análisis de la participación de
cada uno de The Beatles en sus propias canciones. Destacamos que la inmensa
mayoría de las canciones fueron grabadas con la presencia de los cuatro integrantes.
Las excepciones entonces, son las ya anotadas y las que se describen a continuación.-
22.- “ The Ballad of John and Yoko “ , de Lennon y McCartney,del simple del
mismo nombre, que tenía en su cara B el tema “Old Brown Shoe “, de Harrison.
Grabada solamente por John yPaul. ( Obviamente, George y Ringo no participan. )
23.- “ I, Me, Mine “ , de Harrison, del álbum “ Let it be “, de 1970.No participa
Lennon.
24.- “ Maxwell Silver Hammer “ , de Lennon y McCartney, del album “ Abbey
Road “. No participa Lennon.
25.- “ Here Comes The Sun “ , de Harrison, del album “ Abbey Road “, de 1969. No
participa Lennon.
26.- “ Because “ , de Lennon y McCartney, de “ Abbey Road “. No participa Starr.
27.- “ Golden Slumbers “, de Lennon y McCartney, de “ Abbey Road “. No participa
Lennon.
28.- “ Her Majestic “ , de Lennon y McCartney, de “ Abbey Road “. Grabada
únicamente por McCartney. Es la canción más corta de todas las grabadas por The
Beatles: dura apenas 23 segundos.-
( Es esta la quinta canción que McCartney graba en solitario, aunque las cinco tienen
algunas diferencias: “ Yesterday “ se completa con músicos de sesión, en “ Wild
Honey Pie “, Paul toca todos los instrumentos, en “ Blackbird “ agrega a su
guitarra, una percusión con su bota, “ Mother Nature´s Son “, grabado por
McCartney y músicos de sesión y “ Her Majestic “, de nuevo con guitarra acústica,
último tema del cuarteto de Liverpool. )
Marcia Salvioli
y cualquier calle es
y será
vena del río.
el agua escribe cartas
que no podemos traducir
respondo tu invisible
pregunta:
¿por qué el cuerpo
como piedra,
o la lengua como hogar?
¿quién podrá en invierno
no perder el norte?
¿salir al silencio
sin vestir cadenas?
nervios explotan
en tinta verde,
nadie reconoce
credenciales
de nube
ni apetito
de abrazos.
Félix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Joseph Conrad
El libro tuvo ventas moderadas porque las colecciones de cuentos no estaban dentro
de las más solicitadas por los lectores. La obra tuvo elogios pero también críticas
como las del periódico The Times de fecha 16 de agosto de 1898. Según el biógrafo de
Conrad, John Stape, estas iban “dirigidas contra el estilo y el método narrativo de los
cinco relatos”. El crítico de la mencionada publicación cuestionó la excesiva
prolijidad, la sobrecarga en la exposición o falta de concisión, según el cuento; el
único que se salvó fue Una avanzada del progreso que cosechó algún elogio. No es
menos dura la apreciación de la obra en general: “El señor Conrad es siempre
demasiado concienzudo, se ha “pensado hasta el cansancio”, y al no tener un gran
don para la narración, entierra aún más este don bajo montañas de palabras”. 1
Pero no todos fueron palos. La prestigiosa publicación Academy de la que
Conrad era colaborador (había hecho la crítica de un libro de relatos malayos de
Hugh Clifford), le otorgó un premio por Cuentos de inquietud, con una retribución de
cincuenta guineas a lo que se sumó las cuarenta libras obtenidas por Juventud que
había iniciado en el año 1899. Esto alivió la situación económica de Conrad.
En ese momento Conrad ya era famoso dentro de la elite literaria pero la faltaba aún
llegar al lector común. Después de la publicación del libro, el escritor que estaba muy
presionado por el esfuerzo a que le obligaba una obra que tenía en curso, Salvamento
(por la cual el editor ya le había hecho varios adelantos en dinero), cayó en un “brutal
acceso de nervios” -como le contó en carta a su amigo Edward Garnett-, que lo obligó
a guardar cama y suspender su trabajo
Rafael Borrell
Como plaga de Langosta
Me he enterado que una manga de langostas está muy cerca de entrar en Uruguay.
No podré olvidar nunca las mangas que pasaron en mi infancia por Santa Lucía,
como la de 1947. Yo entonces tenía 10 años y estaba en clase en la Escuela Nº. 104, y
nos mandaron para casa. El cielo para el lado del río, era negro como si fuera a caer
una buena tormenta. Ya estaba en casa cuando se acercaron, y con sus alas hacían un
zumbido ensordecedor.
Por la ventana veía como devoraban las plantas del jardín del frente de casa y dejaban
solo las ramas gruesas de los paraísos de la calle.
Del tejido de la calle de la casa de Barrere (el de los ómnibus a la Colonia), que estaba
frente a casa,en la calle Tajes, y que estaba estrechamente cubierto de madreselvas,
quedaron solo los alambres.
Así hasta la noche, pero al otro día por la mañana, a medida que subía el sol,
empezarona irse, y dejaron a la vista elefecto desbastador de su voraz apetito.
Recuerdo que la manzana entre las calles Tajes, Montevideo (que en 1950 paso a
llamarse Vicente Grucci), Sarandí y Juan Almirati, que estaba rodeada de frondosos y
verdes ligustros, y en su interior había una plantación frondosa de boniatos y maíz,
quedó la tierra totalmente pelada y solo se veían los palos gruesos de los ligustros.
Al año siguiente, en 1948, hubo otra manga similar, pero ya no me asombro tanto por
tener el recuerdo reciente de la anterior manga. Posteriormente en 1950 hubo otra
pero de menor magnitud.
Por eso al sentir hablar de mangas de langosta, me viene a la mente el zumbido y los
colores anaranjados de las franjas de sus alas.
Espero que no llegue esta nueva amenaza, ya que los cultivos se pierden pero se
recuperan, pero con los árboles no pasa lo mismo, ya que sufren mucho y cuesta su
recuperación.
Daniel Da Rosa
Estoy sentado en la estación de Santa Lucía
esperando el tren.
El dolor me acompaña con su traje gris.
Juntos vemos
como las tristecitas volvieron a caer con el sol.
El río cerca pareciera susurrarme
que los perros no están.
Pero no sabe que tengo los talones mordidos.
La tardecita puesta en los ojos.
Las hormigas trepan por mis piernas.
Llegan a mi boca
y salen disparadas en palabras
como silbos de rabia y soledad.
Es que el adiós se cuelga en mi cuello.
Sus patas me golpean el pecho.
Mi corazón se empequeñece
hasta caber en una mano.
Disimulo mis lágrimas con ciruelas azules.
Pero no puedo con el frío.
Usa mis zapatos
para trepar por mi espalda.
Estoy sentado en la estación.
La melancolía es quien ahora me acompaña
con su desasosiego violeta.
Juntos vemos
la luna vistiendo de maravillas al cielo.-
Ilustraron S/d, Pablo Pose Malacrida ,Julieta Quiroz, Miguel Angel.,
El mundo es un lugar infernal, y la mala literatura está destruyendo la calidad de
nuestro sufrimiento.TW

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